Energía Morfogenética

Energía Morfogenética
Fuerza de los Revolucionarios para luchar de manera inquebrantable por consolidar la Revolución Bolivariana

III Curso para Difusores e Investigadores del Socialismo Bolivariano

III Curso para Difusores e Investigadores del Socialismo Bolivariano
Se iniciia el 31.05 a las 08.30am en la UBV de Caracas, Los Chaguaramos, Piso 10, Sala Cruz Diez

Hacia la Capilla ardiente de 10 días

Hacia la Capilla ardiente de 10 días
Fueron cientos de miles quizás millones...no se sabe cuántos desfilaron frente a Chávez para darle su adiós

El Comunismo en Venezuela en 2017

El Comunismo en Venezuela en 2017
El comunismo hoy en día en el siglo XXI lo interpreto como el modo de vida que se fundamenta en la espiritualidad (razón política de energía morfogenética para luchar por transformar el mundo) del ser para organizar a la sociedad en componentes comunitarios que buscan alcanzar el Bien Común (racionalidad de justicia), la producción socialista y el poder popular expresado por vía del autogobiernC

Táctica y Estrategia de la Revolución Bolivariana en la coyuntura del 12 de Octubre

Táctica y Estrategia de la Revolución Bolivariana en la coyuntura del 12 de Octubre
Quienes creen en el Socialismo Bolivariano (Revolución), como otro modo de vida diferente al capitalismo, buscan la realización de actos dirigidos a transformar el capitalismo y generar una nueva estructura de relaciones humanas que invente el otro mundo posible.

El MNOAL y el Socialismo Bolivariano

El MNOAL y el Socialismo Bolivariano
La coyuntura en que se encuentra Venezuela al realizarse la Cumbre de los Países del MNOAL es una oportunidad, para el país que sigue de manera inexpugnable alcanzar la viabilidad de construir el Socialismo Bolivariano

La Revolución Bolivariana es un paradigma que guía a los movimientos emancipadores del mundo

La Revolución Bolivariana es un paradigma que guía a los movimientos emancipadores del mundo
La fuerza interior se crece para transformarse en ímpetu imbatible al dominar las ideas que proyectan el modo de vida sustentado en el socialismo, razón del reto contra las fuerzas de USA, de la derecha mundial y la globalización universal.

Talento, Bien Común y Virtud vs Fascismo, Odio y Destrucción

Talento, Bien Común y Virtud vs Fascismo, Odio y Destrucción
El Bien son los principios, la ética, la moral de la justicia, la razón del espíritu. El Bien es el amor al prójimo y la Buena Voluntad. El Mal es el odio, la devastación consciente, la intención de hacer daño, la negación de la idea, del pensamiento y de la Revolución.

La Carta Democrática Interamericana, instrumenrto de USA para mantener su hegemonía

La Carta Democrática Interamericana, instrumenrto de USA para mantener su hegemonía
No puede uno de sus miembros (OEA) invocar la aplicación de la Carta cuando se carece de moral política por ser violador de su articulado.

El Partido Político tiene que transformarse en estructura para la emancipación

El Partido Político tiene que transformarse en estructura para la emancipación
Democracia Directa es el nuevo estadio que tiene que asumir la Revolución Bolivariana una vez que el pueblo venza a la GNC, a la desestabilización, a la derecha mundial, al Comado Sur, al Departamento de Estado, a los gobiernos de la derecha mundial y al Presidente de USA.

viernes, 6 de mayo de 2016

A los camaradas del Proceso Revolucionario por William E. Izarra

A los camaradas del Proceso Revolucionario

Estas son unas reflexiones que dirijo a quienes sienten temor por el Revocatorio o por la Guerra No Convencional como acciones del Imperio dirigidas a liquidar a la Revolución Bolivariana. Muchos se sienten al despertar que la Revolución se acaba y que la derecha nos matará a todos y quemará los libros, extinguirá las ideas y de la Revolución solo quedarán sus cenizas.

A estos camaradas, compatriotas y militantes del Proceso Bolivariano van dirigidos estos juicios para que en conjunto y con mucho sentimiento generador de la espiritualidad revolucionaria, repotenciemos el ímpetu y sintamos que no estamos solos, que luchamos juntos y que la Revolución no perecerá.

Son reflexiones para el interior del ser. No son elaboraciones sobre hechos o datos que se dan en la realidad de la escena política. Son toques de energía al estímulo de la potencial acción para fortalecer nuestras respuestas anímicas en la dimensión serena y equilibrada de la contienda por mantener la Revolución e impedir que sea aniquilada por la derecha mundial y el imperio de USA.

Nuestra brega, por consolidar el Proceso Revolucionario, es en colectivo y permanente, por lo que requiere mucha calma interior para ponderar cada paso a dar. Ahora más que antes, con mayor vigor y energía que el período iniciado a partir de 1999, la moral y el espíritu de cuerpo del revolucionario tienen que estar presente en la cotidianidad del quehacer político para soportar los ataques de la AN, la derecha nacional y mundial, el imperio  y el Comando Sur. Nadie puede asomar amagos de desmoralización. Ningún ser de buena voluntad y personalidad bolivariana, identificado con la Revolución puede en ningún momento sentirse debilitado. Este combate lleva muchos años gestándose. A principios de los años 60 del siglo XX, los comandantes guerrilleros jefes de las columnas de la lucha armada de las montañas de Venezuela, ya manifestaban como imágen objetivo las ideas y acciones independentistas de Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora; trilogía de pensadores que en la década de los 80 se convertiría en la base inspiradora del Movimiento MBR200 al interior de las Fuerzas Armadas Nacionales y que se le acogió como el árbol de las Tres Raíces (base ideológica que le permitió a Hugo Chávez convertirse en líder de masas). El MBR200 tomó el poder en 1999 por vía del MVR y dio inicio a la Revolución Bolivariana. He allí, pues, la relación de la lucha armada y la Revolución Bolivariana de hoy. Los comandantes guerrilleros y los combatientes se fajaron contra las fuerzas contrarrevolucionarias dirigidas por el imperio USA. La lucha armada fue el antecedente más inmediato de este proceso revolucionario que toma, de los libertadores que nos dieron la independencia, su ejemplo de valentía y la entrega de su vida por una causa que les hizo trascender para tenerlos como paradigma de resistencia y confrontación contra las adversidades.

Este es un desafío generacional que busca en cada espacio por construir la creación de un nuevo modo de vida sustentado en el socialismo para erradicar el capitalismo. La batalla es nada más y nada menos por transformar el sistema capitalista mundial en espacios emancipados que puedan establecerse con el pueblo consciente y susbsistir a pesar del mundo global. La disputa no es solo contra nacionales poseedores de consciencia alienada sino contra el poder hegemónico del imperio capitalista que lidera USA y la derecha reaccionaria mundial de Europa y sus vasallos de América; por lo que, dada las dimensiones de las fuerzas adversas que pretenden aplastar a la Revolución Bolivariana la lidia será constante, persistente y contínua. Será, así como lo es hoy, un enfrentamiento inacabable por la emancipación del pueblo. En consecuencia, los escenarios adversos contenidos en los planes de USA como la estrategia del Golpe Suave, en su variante de “Rollback”, elaborada por el Departamento de  Estado  USA, que analiza en sus investigaciones Carlos Lanz, (http://misionverdad.com/la-guerra-en-venezuela/al-descubierto-la-agenda-del-comando-sur-contra-venezuela-informe-especial), por medio del Comando Sur, se comportan como inmensos obstáculos de Guerra No Convencional (GNC) a los cuales la generación bolivariana sustentadora del socialismo tiene que vencer; y ello se alcanza con (i) consciencia de la dimensión de la confrontación, (ii) ímpetu de energía superior a la del contrarrevolucionario y (iii) serenidad plena que rechace los efectos psicológicos que buscan desmoralizar y acobardar.

La GNC dirigida por el Comando Sur se constituye en traba, freno y dificultad para la consolidación del Proceso Bolivariano; pero, como en todo escenario político hay por lo menos dos actores: revolucionarios y contrarrevolucionarios, no todo lo que planifique y busque concretar el actor contrarrevolucionario se cumplirá. El actor Revolucionario responderá con igual o mayor contundencia a lo que pretende hacer el actor adverso. La Revolución tiene que buscar las tácticas para superar a los contrarrevolucionarios. Y, sin que nos genere ansiedad, asumámoslo de una vez, así será hasta que esa adversidad “eterna” sea reducida a su mínima expresión. A cada acción contrarrevolucionaria le acontecerá de manera contraria una fuerza revolucionaria. Nada de lo que ejecute la contrarrevolución se desplazará en línea recta hacia la consecución de su meta. El actor revolucionario le responderá con otra línea que le chocará de frente, haciendo entonces que la ejecutoria contrarrevolucionaria se reduzca, neutralice o desaparezca.

Los revolucionarios no pueden subestimar su propia fortaleza y el rol que tienen que cumplir en el mundo de hoy; pues la Revolución Bolivariana es un paradigma que guía, orienta e indica senderos a los movimientos emancipadores que luchan en todo el mundo. Los revolucionarios venezolanos no pueden quedarse en la dimensión del miedo y pánico solo por escuchar en las redes sociales, en la TV o en la calle las conjeturas contrarrevolucionarias. El pánico se supera con conocimiento y plena consciencia revolucionaria. La fuerza interior se crece para transformarse en ímpetu imbatible al dominar las ideas que proyectan el modo de vida sustentado en el socialismo, razón del reto contra las fuerzas de USA, de la derecha mundial y la globalización universal.

Toda la militancia auténticamente revolucionaria, curtidos y novatos, experimentados o iniciados, todos en su conjunto tienen que sudar muchos años más, para poder sentarse en la sublime calma a ver los frutos de esta cruzada por el socialismo. Para llegar a ese nivel de placidez espiritual, faltan amplios trechos de abismos todavía y largos tiempos de saboteo, conspiración, paramilitarismo, GNC e intentos por impedir consolidar la meta de hacer viable el socialismo bolivariano.

Los escenarios de hoy, de GNC, de ataques mundiales, de obstáculos gigantes (ver el artículo de Freddy Bernal http://www.psuv.org.ve/opiniones/hampa-ejercito-reserva fascismo/#.VyyitiPhCLJ cuyo planteamiento sintetiza otra forma de la GNC) no pueden afectarnos en lo moral, la consciencia o en el ímpetu. Sea cual sea el tipo de ataque, se cumplan algunos pronósticos contrarrevolucionarios, no se triunfe en algunos espacios, se  activen nuevos métodos para la desestabilización y la acción diplomática aniquiladora del imperio, invocando la Carta Interamericana o apelando a la intervención directa, cualquiera sea el atentado para cerrarle el paso al Proceso Bolivariano, el revolucionario convencido y comprometido, se le enfrentará con todo el vigor de su cuerpo y fuerza espiritual sin miedo ni pánico. Como lo hiecieron los libertadores de la guerra de independencia y los combatientes de la lucha armada. El revolucionario que combate por el socialismo, lo seguirá haciendo y enfrentará muchas veces más los múltiplos escenarios de los oponentes y adversarios que se le paren enfrente para frenar y destruir su búsqueda revolucionaria.

Que nadie llore ni se vea derrotado por creer que se ha perdido el Proceso Bolivariano. No es momento para detener el tiempo y drenar lamentos y ansiedades. El temple de luchador no tolera retrasos por migajas pragmáticas. Lo nuevo e inspirador de trascendencia es vencer la GNC derrotando al Imperio, a la derecha mundial y a la contrarrevolución. El triunfo, coronando la victoria de Bolívar, Chávez y todos los libertadores que buscaron la emancipación de Venezuela, llegará porque la Revolución no es reversible. Para ello, la ruta a seguir marca la pauta de la cadencia de la superación de reveses. Mirada al frente hasta allá, más lejos del horizonte; y el pecho erguido, que exteriorice la moral más alta que cualquier ser vivo en la tierra.

Ya es tiempo de saberlo. Es el momento de convencernos que en la Revolución, la práctica de la política es la lucha imperecedera. La lucha es la brega diaria, es labrar el destino por un nuevo modo de vida, es conseguir lo que se busca con esfuerzo y perseverancia. Nada en la Revolución es donado, sino creado por la lidia humana del revolucionario. Por eso la tenacidad por abrir brechas inexistentes es lo que nos vincula emocionalmente con las rutas emancipadores del pueblo. Lucha que no es volátil, como el gas que se diluye con la brisa o desaparece en la esfera de la dimensión tangible de la tierra. Los caminos abiertos hasta ahora por la Revolución no se abandonan por una o mil GNC, ni se dejan a medio andar. El Proceso Bolivariano para consolidarse y otorgar al mundo y la humanidad otro modo de vida nos exige ahora, en este instante de recio ataque del imperio, más solidez y hermandad. La GNC con sus derivaciones (guerra económica, cruzada psicológica, terrorismo, paramilitarismo)  nos obligan hoy a ser más revolucionarios que antes. Ser como Guaicaipuro, José Leonardo Chirinos, el Libertador Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, Fabricio Ojeda, Argimiro Gabaldón o como el inmortal Hugo Chávez.  



lunes, 25 de abril de 2016

El Bien es la virtud y el Mal la negación del todo por William E. Izarra

El Bien es la virtud y el Mal la negación del todo

William E. Izarra

"Si tengo que morir por las ideas que sustentan la Revolución moriré feliz por Chávez y Bolívar. Inmortales de paz"

La energía de la fuerza espiritual cuando es parte de la razón y el alma trasciende la vida material y va al plano del universo infinito. Cuando se une razón y espíritu en el ser, emerge la energía morfogenética lo que hace que la lucha para batir las adversidades se haga acto; cambia su esencia y de una expresión posible como algo potencial se transforma en lo concreto de la acción.

La acción puede adoptar la fuerza de la lucha, la cual en el plano material contra el fascismo, por ejemplo, se hace exponencial (aceleración infinita) al imprimirle energía, conciencia e ímpetu para vencerlo. El fascismo como factor psicológico empleado para aterrorizar y liberar el pánico en la colectividad se somete con la firme y aguda convicción ideológica de la razón de lucha,
de la fuerza de la conciencia, de la inquebrantable decisión de consolidar un nuevo modo de vida social.

Se lucha por ideas, sueños, amor por el prójimo, transformar la realidad. En la lucha, por naturaleza y praxis de la humanidad en nuestro planeta, siempre ha existido la confrontación entre el Bien y el Mal; es como una ley natural existencial. El Bien es la virtud más elevada del acto humano; por el contrario el Mal es la expresión más baja del ser que manifiesta perversidad, vileza, crueldad.

El Bien son los principios, la ética, la moral de la justicia, la razón del espíritu. El Bien es el amor al prójimo y la Buena Voluntad. El Mal es el odio, la devastación consciente, la intención de hacer daño, la negación de la idea, del pensamiento y de la Revolución.

El Bien es la Revolución Bolivariana. El Mal es el fascismo que hoy intenta castrar un nuevo modo de vivir en sociedad. El Bien es la Patria, es Bolívar, es Chávez. El Bien es la energía que manifiesta el revolucionario para el Bien Común.

La Ley Existencial de la Humanidad de la confrontación entre el Bien y el Mal siempre se ha inclinado a favor del triunfo del Bien. Esa ley existencial que opera induciendo conciencia, justicia y amor al prójimo en nuestra realidad de hoy hará vencer a la Revolución. La Leyes Existenciales no dependen de la voluntad del ser humano, ni de los poderes terrenales. Son designios de la energía universal cubierta aún por los misterios metafísicos, indescifrables por la inteligencia y talentos de la humanidad. Pero así ha sido y así se comportará mientras existamos en esta era de la vida en que nos ha tocado vivi

sábado, 23 de abril de 2016

La Carta Interamericana de USA para Venezuela por William E. Izarra

La Carta Interamericana de USA para Venezuela

William E. Izarra

La Carta Democrática Interamericana, aprobada en la Asamblea General de la OEA en septiembre del 2001, es el instrumento para la región que sostiene el modelo político de la democracia representativa. La Carta es el soporte de la democracia representativa como sistema político "…indispensable para la paz y el desarrollo de la región". Es también, el sostén del "…ejercicio efectivo de la democracia representativa como base del estado de derecho de los regímenes constitucionales de los Estados miembros de la OEA".

Por lo tanto, de su texto se infiere que el modelo político adoptado por la OEA para ser acatado por latinoamérica es la democracia representativa. Conclusión que nos permite emitir dos juicios. El primero, se refiere a la naturaleza de la OEA. Partiendo de su concepción doctrinaria y razón existencial como engendro de EE.UU., el modelo político sustentado en la Carta es una imposición directa y manipulada del imperio. El segundo juicio es la concepción misma de democracia. No es precisamente la representativa, la que garantiza los principios y valores expresados en esa Carta. En Venezuela, se está sustituyendo el sistema político de Democracia Representativa por haber fracasado como modelo de prosperidad y derechos del pueblo. La democracia representativa procreó representantes del colectivo que devinieron en cúpulas usufructuarias del poder. Se convirtieron en grupos cerrados que solo acudían al pueblo en tiempos de campaña electoral para que los eligieran. Pero, alcanzado su objetivo, le daban la espalda. Cúpulas que se apropiaron de lo que al pueblo le pertenecía. Hicieron del modelo político un instrumento clientelar para satisfacer sus expectativas grupales e individuales. Nunca se empleó para alcanzar el bien común. Los resultados, a la vista del mundo, es que este modelo político sirvió para el 10% de la población venezolana (oligarquía y acólitos) pero no resultó satisfactorio para el 90% restante (clase media y pobres). Una copia del método que impuso el imperio por la vía del NOI que funciona para el mundo norte, pero no para el mundo sur.

USA que es el gestor primario de la aplicación de la Carta a Venezuela a través de su criado, el Secretario General de la entidad Luis Almagro, carece de moral política cuando no cumple, por ejemplo, lo que sostiene el artículo 15 de esa misma Carta sobre preservación y manejo adecuado del medio ambiente. Se ha demostrado las intencionadas guerras a otros países por recursos naturales como el petróleo, generando impacto ambiental, económico y social en estos desdichados países; históricamente de manera reiterada se han negado a firmar acuerdos, tratados y convenios internacionales relacionados a la protección del ambiente, como lo fue en su momento el Protocolo de Kioto. Los suelos de su territorio están contaminados por la no aplicación de las normas de conservación del medio ambiente. La práctica del fracking es un detractor de los ecosistemas del continente. La inversión en biocombustibles es la gran amenaza a inmensas extensiones de tierra de la Amazonía, y otras regiones, por la destrucción de los ecosistemas y convertir en tierras improductivas gran parte de este pulmón natural  e importante productor de agua para Venezuela y las regulaciones climáticas del planeta en general. USA se niega a aceptar el cambio climático, tanto sus causas como sus consecuencias, y por lo tanto no aceptan un cambio en su modelo de vida y de consumo para el cual se requiere de cinco planetas tierra por el impacto de la huella ecológica que deja. Y no se puede olvidar la contaminación de variedades nativas de maíz en mesoamérica con la imposición de maíz transgénico, afectando la diversidad biológica global, y el derecho de futuras generaciones. Como es entonces que quiere aplicar la Carta a Venezuela, si es el primer violador a la misma Carta que anuncia aplicar, con tono amenazador, a Venezuela.

La Carta impone la democracia representativa como si fuera el único modelo político que sustentara los derechos y la prosperidad del pueblo. El sistema de la Revolución Bolivariana, opuesto al modelo que exige el imperio para la región, se basa en la democracia participativa, cuyos fundamentos filosóficos y principios políticos son propios de la democracia directa. Todo el poder para el pueblo es lo que sintetiza la meta de la democracia directa. Modelo que no promueve representantes sino voceros ya que, desde el fundamento teórico, el poder lo ejerce directamente el pueblo. Los representantes deciden por el pueblo, mientras que en una revolución los voceros no toman ninguna decisión. Sólo elevan la voz del colectivo. Para la Revolución el poder es emancipación, lo que implica que el poder real lo debe tener el pueblo. En esa dirección va el camino de construcción del socialismo. La democracia directa es mucho más de lo que enuncian los preceptos considerados en esa Carta.

Como proceso, la Revolución se ubica todavía en una fase de transición. No ha reemplazado a la democracia representativa. La confrontación con los gestores del modelo representativo se ha radicalizado. Los representantes no quieren perder su poder. No quieren ser sustituidos por el pueblo. Por eso es que acuden fervorosamente a la OEA a apelar por la aplicación de la Carta. Cualquier acto que se de en la escena política venezolana y que no favorezca a sus intereses, acuden de inmediato a la OEA a rogar piedad. Imploran al imperio su intervención para aislar al gobierno de la Revolución Bolivariana. Pero aún así, aunque el imperio los apoya, no han podido someter a la Revolución. Todos las acciones del Gobierno Bolivariano están enmarcados dentro de la Constitución Bolivariana de Venezuela, con apoyo del pueblo y respaldo de las FANB.

No obstante, aunque USA favorezca a la Contra-revolución como vocero imperialista de la derecha mundial e invoque los artículos de la Carta, la Revolución Bolivariana no dará marcha atrás. La Unión Cívico Militar, binomio de la Revolución, rechaza la manipulación de las normas racionales de los pueblos de Latinoamérica. El Proceso Bolivariano sigue de pie y ni Almagro ni miles de Almagros, sujetos sumisos al Imperio, mercaderes de sus principios y dignidad, no podrán reducir, ni aniquilar a la Revolución Bolivariana.


Transformación del Partido Político al vencer la GNC por William E. Izarra

Transformación del Partido Político al vencer la GNC

William E. Izarra 

Al superar la Guerra No Convencional (GNC) y someter a la conspiración de la derecha mundial en conjunto con el Comando Sur, Departamento de Estado y Presidente de USA, el Proceso Revolucionario asciende a un nuevo estadio de la Revolución en el cual, las comunidades organizadas, autoridades del gobiernos, entes afines al proceso bolivariano tienen que revisar el concepto y funciones actuales del “Partido” a fin de acoplarlo a las nuevas experiencias y necesidades de la Revolución. Su rol de intermediación entre el Estado y las comunidades bajo la metodología del clientelismo corresponderá a una etapa ya superada.

La concepción teórica del Partido y su ejercicio en la práctica revolucionaria de hoy es una forma de mantener el “statu quo” de dominio hegemónico que ejerce la Contra-revolución mundial por vía de los actos imperialistas de las potencias que controlan al mundo. Partido es un factor político de manutención estructural y no de emancipación del colectivo. Por eso es que su práctica no se fundamenta en la generación de conciencia política a las comunidades sino que consolidan una relación basada en el clientelismo.

El clientelismo, práctica contrarrevolucionaria, es sinónimo de puntofijismo, demagogia, democracia representativa, pragmatismo, es decir, la postura política de la conveniencia y manipulación que se le hace al colectivo para alcanzar objetivos particulares.   Vamos a entender por clientelismo el intercambio de beneficios entre un elemento de poder y otro ser menesteroso, privado de ese poder, mediante el cual el poderoso entrega protección y satisfacción de necesidades materiales; y el menesteroso le corresponde con su conciencia.

Los partidos y movimientos políticos vigentes en Venezuela son clientelares. Aunque sostengan su apego a un nuevo orden social basado en la Constitución Bolivariana, apoyen al Proceso Revolucionario, se identifiquen con el chavismo, a pesar de todo lo que declaren sus dirigentes, su práctica no es revolucionaria. No han podido deslastrarse de la cultura que hemos heredado de la IV República y del modelo capitalista. Valga decir:
(i)             sigue la cúpula siendo el ente que decide todo;
(ii)            se apropia de las instancias populares y se le arrebata al colectivo organizado la potestad de la participación para definir su propio destino;  
(iii)           organiza a la militancia para asumir el poder desde la concepción burocrática (usufructo de poder y clientelismo);  
(iv)          ausencia de humildad en las inter-relaciones personales, auspiciando consciente o inconscientemente la rivalidad entre todos;
(v)           carencia de voluntad para sumarse a la acción solidaria de abrirle los espacios al poder popular;  
(vi)          ausencia de disposición para estimular al colectivo a asumir el autogobierno como precepto de la emancipación plena del colectivo y del nuevo ser revolucionario.

Cambio de Estructura es el acto de transformar, sustituir o reemplazar la base de funcionamiento de un ente, componente o elemento y sus relaciones; por otro cimiento, razón o génesis a fin de crear un nuevo origen y racionalidad entre todos los factores que intervienen en sus conexiones y enlaces. Es arrancar de raíz todo indicio de sostén de los factores contra-revolucionarios y reformistas que dejan abierta la brecha para que se mantenga o perpetúe el capitalismo.

Por su parte, en simbiosis con el cambio de estructura aparece el autogobierno; valga decir, el acto autogestionario de un colectivo organizado para asumir su dirección a fin de alcanzar las metas de la emancipación plena decididas en asambleas de ciudadanos de manera autónoma y soberana. Cambio de Estructura y Autogobierno tienen que ser los objetivos de lucha de todas las organizaciones políticas identificadas con la Revolución Bolivariana en las nuevas etapas del Proceso Bolivariano.

La intermediación clientelar como elemento característicos de estas organizaciones políticas en el momento actual no puede continuar siendo su fin. El surgimiento de los Voceros incide de manera determinante en derrumbar la estructura cupular como entidad rectora de las decisiones que le competen al colectivo. La vocería también va a dejar de lado la rivalidad; pues, ya no será el individuo quien tomará las decisiones. Éstas, serán procesadas en colectivo bajo la metodología asamblearia. Por eso es que los rasgos predominantes del Proceso Bolivariano, los Partidos y organizaciones afines, tienen que comenzar a ajustarse a lo que será su futuro inmediato.

El papel del partido y las organizaciones afines sigue siendo vital. Principalmente el de instrumento electoral. Es significativo señalar que en el paradigma establecido en 1997   --decisión del MBR200 de ir a las elecciones en  1998--   la revolución se busca, se alcanza y se consolida por la vía electoral. Camino para crear el poder popular; y ese camino lo construye, lo induce y lo enseña el partido y demás organizaciones políticas afines. Por lo tanto, esa será la ser la razón existencial del partido y organizaciones afines: ir a las elecciones para tomar el poder y transferirlo a la comunidad organizada.

La lucha del partido y organizaciones políticas, bajo la orientación de transferirle el poder al pueblo, tiene que fundamentarse en:
  1. darle sustentabilidad a la formación ideológica y a la enseñanza cultural de la concepción revolucionaria como cambio de estructura y autogobierno;
  2.  profundizar las diferencias entre reforma y revolución a fin de que se asuman las etapas y fases del Proceso para consolidar el Bien Común del colectivo y Buena Voluntad del nuevo ser revolucionario;
  3. capacitar a las comunidades para el ejercicio del poder popular y, muy particularmente, la ejecución del mandato constitucional por vía de las 5 leyes promulgadas con esta finalidad;
  4. generar la carrera del militante político con base en la formación teórica, su ejercitación práctica y su sometimiento a las decisiones asamblearias de base;
  5. contribuir con el poder del Estado en la preparación del pueblo para la defensa integral de la Nación;
  6. estimular el convencimiento en cada individuo que la revolución no es pragmatismo sino espiritualidad, lo que determina una concepción del mundo y de la vida totalmente diferente a la reformista;
  7. colocarse a la orden del gobierno nacional para ampliar la base política en las comunidades con el objeto de desarrollar las líneas estratégicas de los planes del gobierno revolucionario.

Debemos internalizar la humildad y prepararnos (al vencer la GNC) para entrar en otra Etapa del Proceso Revolucionario como vía para consolidar el poder popular. Por lo tanto, para consolidar la Revolución Bolivariana, el Partido y las organizaciones políticas afines tienen que asumir su nuevo rol como lo es el de “Instrumento Político” al servicio de la comunidad.

Racionalidad del Instrumento Político
Para interpretar el significado del Instrumento Político en el marco de la revolución bolivariana hay que definir el espacio político en el cual se desarrollará. Eso implica precisar tres variables que determinan el proceso revolucionario:
(i)             elecciones,  
(ii)            cambio de estructura, y  
(iii)           sistema político-social basado en el autogobierno.

En primer lugar, hay que ubicarnos en el escenario de la lucha por alcanzar la revolución. Ésta, a partir de 1997, se libra por la vía electoral. El nuevo paradigma del siglo XXI establece que la revolución se inicia, se desarrolla y se consolida a través de los actos electorales de carácter revolucionario. Las elecciones son el instrumento para tomar el poder y transferirlo a las comunidades organizadas. Léase bien, tomarlo para cederlo, entregarlo, darlo al pueblo.  Acción política diametralmente opuesta a las elecciones cuando son empleadas para mantener el poder cupular de las cúpulas o cogollos. En este caso lo electoral no es revolucionario sino usufructuario del poder.

El acto electoral de carácter revolucionario incide en la concepción ideológica del poder (emancipación). En la reforma, o modelo político de la democracia representativa, las elecciones son un instrumento para perpetuar en el poder a las clases dominantes. Mientras que en la revolución las elecciones son la vía para emancipar al colectivo nacional. Al transferir el poder, o toma de decisiones, a la comunidad organizada se está generando un cambio en las relaciones de poder. La dirección de la sociedad deja de ser un privilegio de las cúpulas y empieza entonces un proceso de transformación en el modo de conducir a la comunidad para ejercer su dirección de manera colectiva en sus respectivos espacios socialistas.

Por otro lado, la comunidad organizada al tomar decisiones sobre los asuntos de su competencia, que es lo mismo que definir su propio destino de manera autónoma, entra en la dimensión del ejercicio de la democracia directa. Empleando el método asambleario, la comunidad no va a requerir de la intermediación de ningún otro ente ajeno a sus propias estructuras. La existencia de las Leyes del Poder Popular es lo más aproximado para explicar el cambio en las relaciones de poder dentro de la dimensión del cambio de estructura.

Los Consejos Comunales (revolucionarios, con dominio del saber y conscientes ideológicamente de la racionalidad del socialismo) integrados por voceros electos en la asamblea comunitaria, es ahora la instancia que decide sobre las políticas públicas y los planes de desarrollo para su prosperidad individual y colectiva.  La mancomunidad de éstos, constituye la Comuna, la cual será el espacio político-territorial para la práctica del nuevo modelo de sociedad sustentado en el Socialismo Bolivariano. En consecuencia, el propio aparato burocrático del Estado no se involucra en el proceso decisorio. La autonomía radica en el Consejo Comunal el cual es concebido, creado y electo por la asamblea de ciudadanos de la comunidad. En todo caso, el Estado debe cooperar y capacitar a la comunidad para que pueda ejercer, de manera satisfactoria, los roles que establece la ley. Pero no se debe involucrar en el proceso de toma de decisiones.

Cuando nos referimos al Estado, estamos hablando del gobierno nacional, los gobiernos locales y regionales, así como de las instancias descentralizadas de su estructura burocrática. Pero también, se incluyen a los partidos políticos y organizaciones políticas afines, los cuales ahora no van a ser intermediarios ante el propio Estado. En la gestión de la reforma, los partidos políticos son el brazo ejecutor –bajo el método del clientelismo- de las comunidades. Su rol era carnetizar a todo aquel que se beneficiara de su acción y, así, pasar a convertirse en un número que sumara votos al momento de la elección. Compran conciencia a costa de la menesterosidad.

Ahora ese rol no debe existir más. El partido político ya no puede comportarse como activador del clientelismo. El partido político tiene que transformarse en instrumento político para acceder el poder, transferirlo al pueblo y capacitar a la comunidad para que lo ejerza (tomar el poder, cederlo y capacitar al pueblo eso es un postulado de la Emancipación). Ese será el rol del partido en la nueva etapa del Proceso por el que debe trabajar quienes se agrupan alrededor de la Revolución Bolivariana. El Partido transformado en Instrumento político surgirá ateniéndose a las variables que determinan el Proceso Revolucionario. Esa es su racionalidad.


La interpretación de lo que significa cambio de estructura, objetivo central de la revolución, es la explicación del por qué el Partido y demás organizaciones políticas afines dentro del Proceso Revolucionario venezolano no será igual a las experiencias históricas habidas hasta ahora. La descripción hecha nos permite elaborar un marco teórico nuevo que justifique un concepto inédito de su accionar en el sistema político venezolano. De tal manera, que las alusiones a ejercicios de partidos que han existido anteriormente y que existen en la actualidad, críticas negativas y hasta positivas; así como, sugerencias que induzcan a imitar a otras relaciones similares, no pueden ajustarse a una verdad materializada en hechos concretos, ya que lo que se va a crear en la nueva etapa del Proceso Bolivariano no tiene parámetros referenciales iguales.