Energía Morfogenética

Energía Morfogenética
Fuerza de los Revolucionarios para luchar de manera inquebrantable por consolidar la Revolución Bolivariana

III Curso para Difusores e Investigadores del Socialismo Bolivariano

III Curso para Difusores e Investigadores del Socialismo Bolivariano
Se iniciia el 31.05 a las 08.30am en la UBV de Caracas, Los Chaguaramos, Piso 10, Sala Cruz Diez

Hacia la Capilla ardiente de 10 días

Hacia la Capilla ardiente de 10 días
Fueron cientos de miles quizás millones...no se sabe cuántos desfilaron frente a Chávez para darle su adiós

El Comunismo en Venezuela en 2017

El Comunismo en Venezuela en 2017
El comunismo hoy en día en el siglo XXI lo interpreto como el modo de vida que se fundamenta en la espiritualidad (razón política de energía morfogenética para luchar por transformar el mundo) del ser para organizar a la sociedad en componentes comunitarios que buscan alcanzar el Bien Común (racionalidad de justicia), la producción socialista y el poder popular expresado por vía del autogobiernC

Táctica y Estrategia de la Revolución Bolivariana en la coyuntura del 12 de Octubre

Táctica y Estrategia de la Revolución Bolivariana en la coyuntura del 12 de Octubre
Quienes creen en el Socialismo Bolivariano (Revolución), como otro modo de vida diferente al capitalismo, buscan la realización de actos dirigidos a transformar el capitalismo y generar una nueva estructura de relaciones humanas que invente el otro mundo posible.

El MNOAL y el Socialismo Bolivariano

El MNOAL y el Socialismo Bolivariano
La coyuntura en que se encuentra Venezuela al realizarse la Cumbre de los Países del MNOAL es una oportunidad, para el país que sigue de manera inexpugnable alcanzar la viabilidad de construir el Socialismo Bolivariano

La Revolución Bolivariana es un paradigma que guía a los movimientos emancipadores del mundo

La Revolución Bolivariana es un paradigma que guía a los movimientos emancipadores del mundo
La fuerza interior se crece para transformarse en ímpetu imbatible al dominar las ideas que proyectan el modo de vida sustentado en el socialismo, razón del reto contra las fuerzas de USA, de la derecha mundial y la globalización universal.

Talento, Bien Común y Virtud vs Fascismo, Odio y Destrucción

Talento, Bien Común y Virtud vs Fascismo, Odio y Destrucción
El Bien son los principios, la ética, la moral de la justicia, la razón del espíritu. El Bien es el amor al prójimo y la Buena Voluntad. El Mal es el odio, la devastación consciente, la intención de hacer daño, la negación de la idea, del pensamiento y de la Revolución.

La Carta Democrática Interamericana, instrumenrto de USA para mantener su hegemonía

La Carta Democrática Interamericana, instrumenrto de USA para mantener su hegemonía
No puede uno de sus miembros (OEA) invocar la aplicación de la Carta cuando se carece de moral política por ser violador de su articulado.

El Partido Político tiene que transformarse en estructura para la emancipación

El Partido Político tiene que transformarse en estructura para la emancipación
Democracia Directa es el nuevo estadio que tiene que asumir la Revolución Bolivariana una vez que el pueblo venza a la GNC, a la desestabilización, a la derecha mundial, al Comado Sur, al Departamento de Estado, a los gobiernos de la derecha mundial y al Presidente de USA.

lunes, 11 de abril de 2016

Los ‘Panama Papers’ y la falta de transparencia por Marco A. Gandásegui h.

¿Qué trama política hay detrás de los 12 millones de documentos de la firma forense panameña Mossack Fonseca que el periódico alemán Süddeutshe Zeitung dice poseer? ¿Qué importancia tienen las 120 mil empresas de papel creadas por Mossak Fonseca en 40 años al lado de más de 10 millones que existen en EEUU y Europa?

Hay que aclarar, en primer lugar, que los documentos electrónicos de la firma panameña  no fueron filtrados (leaked). Fueron 'hackeados'. En otras palabras, el sistema fue penetrado y la información fue robada por agentes profesionales cuya identidad, por el momento, se desconoce. Según la Gazeta del Sur de Alemania, “la información provino de una fuente anónima”. Pero el diario agrega que “se supone que algunas computadoras del despacho Mossack Fonseca fueron intervenidas por hackers a fin de obtener correos electrónicos, certificados, estados de cuenta y otros muchos documentos”.

La entidad que se hace responsable del 'hackeo', el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), con sede en Washington, DC, EEUU, es financiada por los Think Tanks más reconocidos del establishment conservador de EEUU y Europa. El periódico alemán, Süddeutshe Zeitung, asumió el liderazgo en el reportaje sobre la firma panameña que maneja Ramón Fonseca Mora.

Curiosamente, entre los millones de documentos que le fueron hackeados a Fonseca, muy pocos se refieren a los negocios que la firma realiza con sus contrapartes en EEUU, Gran Bretaña o Europa occidental. Son en estos países donde se realizan las transacciones más grandes. Las revelaciones se detienen con detalle en Rusia, Islandia, México, Brasil, Argentina y España. Países importantes, pero con economías enanas comparadas con EEUU y Europa occidental.

Fonseca señala que entre sus socios más importantes se encuentran bancos y abogados en Miami (Florida) y el estado de Nevada en EEUU. Este último, junto con Delaware, son las 'lavadoras' más grandes del mundo. Compiten con sus contrapartes en el Canal de la Mancha (Gran Bretaña). Estas lavadoras, sin embargo, no son consideradas 'off-shore' (extranjeras) y pueden operar debido a la protección que reciben de sus respectivos gobiernos (Washington y Londres, respectivamente).

Panamá tiene una tradición oscura de prestar servicios a los grandes capitales financieros mundiales que se remonta a la década de 1920. En aquel entonces se creó en Panamá la 'sociedad anónima' para empresas británicas y norteamericanas sin dar a conocer sus propietarios. Poco después apareció el sistema para abanderar barcos de los grandes países con flotas marítimas. Estas operaciones no son 'ilegales' pero son inmorales. Les permite a los grandes propietarios de esos países lavar su dinero mal habido y evadir compromisos con sus respectivos fiscos. En la actualidad, los gobiernos de Washington y Londres toleran el llamado 'blanqueo' siempre y cuando se haga dentro de sus fronteras, no en lo que llaman los 'paraísos fiscales' de otros países.

Las rendijas que le permitían a los abogados  y bancos ‘off-shore’ prestarle servicios a las grandes empresas de EEUU y Gran Bretaña para lavar dinero parecen haber sido cerradas por el FMI.  La OCDE sigue persiguiendo a las firmas ‘off-shore’ que le prestan servicios a los multimillonarios que no quieren pagar impuestos en sus países de origen. Esta persecución no afecta a los bancos y abogados en EEUU y Gran Bretaña (que no son - por definición - 'off-shore').

En conclusión, los abogados panameños que prestan servicios a empresas norteamericanas, británicas y de otros países se encuentran bajo la mira de los gobiernos que quieren que el negocio regrese a casa. Estos gobiernos han atacado formalmente a los 'blanqueadores' panameños y de otros países 'off-shore' a través del FMI y de la OCDE. Ahora han dado un segundo paso. EEUU y Gran Bretaña quieren introducir otro elemento al ataque frontal contra las operaciones de bancos y abogados fuera de sus respectivas jurisdicciones. Bajo el manto de supuestas investigaciones periodísticas, han descubierto el mundo tenebroso de las transacciones financieras internacionales de países, gobernantes y otras personalidades que son descartables (Putin, Lula, Peña Nieto, Kirchner, el primer ministro de Islandia y otros). Han ignorado las operaciones de los jefes de gobierno de los países 'buenos' y de sus camarillas.

Las revelaciones (filtraciones o 'leaks') de Snowden y Wikileaks fueron transparentes en sus intenciones: descubrir las maniobras inaceptables del gobierno de EEUU. El Consorcio de Washington y sus 'papeles de Panamá' no son transparentes y aún no conocemos cuáles son, en última instancia, sus verdaderas intenciones.

7 de abril de 2016.


- Marco A. Gandásegui, hijo, profesor de Sociología de la Universidad de Panamá e investigador asociado del Centro de Estudios Latinoamericanos Justo Arosemena (CELA) 

jueves, 24 de marzo de 2016

Quién era Berta Cáceres. Tomado del Diario La Tribuna de Honduras

Conocida a nivel nacional e internacional por su lucha a favor de los pueblos indígenas y la protección del ambiente, Berta Cáceres logró la admiración y el reconocimiento de miles de personas. Sus orígenes humildes le permitieron conocer las necesidades de su gente. Cáceres era natural Lenca, principal etnia de Honduras, hija, madre y compañera ejemplar, según las personas que la conocieron. Su compromiso con las luchas “justas” inició hace 20 años al formar parte de organizaciones defensoras de los derechos humanos. Era madre de 4 hijos y principal promotora de la lucha en contra de la instalación de una hidroeléctrica en el noroccidente del país. Estuvo casado con el dirigente indígena, Salvador Zúniga.Encabezar la campaña a favor del medio ambiente le permitió obtener el premio Goldman Environmental en abril del 2015.

La activista indígena creció en un ambiente difícil, su madre era una partera y activista social que dio amparo y cuidó a muchos refugiados de El Salvador. En 1993 fundó el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), entidad encargada de velar por los derechos de la comunidad Lenca. Desde esa fecha lidero importantes campañas, entre las que se destaca el movimiento en contra de la represa Agua Zarca. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el 2013 denunció “una completa ausencia de las medidas más básicas para dar respuesta a denuncias de graves violaciones a los derechos humanos” en Honduras. Además otorgó la solicitud de medidas cautelares a favor de Cáceres, quien denunció amenazas a muerte en su contra. La dirigente detalló que las intimidaciones procedían por su lucha en la protección del pueblo Lenca y su territorio.

¿Por qué nos movilizamos junto a Berta? Organización Fraternal Negra Hondureña, OFRANEH


Berta no ha muerto. Su espíritu vive en todos los ríos de Honduras y del mundo los que son amenazados por un falso concepto de desarrollo a favor de la sanguinaria élite político-empresarial, la que posee una visión desfasada y denomina energía limpia a la muerte de los ríos.

Con Berta hemos caminado múltiples senderos y el objetivo de defender nuestros territorios y culturas, ante la devastadora agresión del Neoliberalismo ha sido uno de nuestros más preciados vínculos.  Los bienes comunes que poseemos los pueblos indígenas, pretenden convertirlos en mercancías para subastarlos, sin contar con el consentimiento de los pueblos, que simplemente nos han convertido en estadísticas con la posibilidad de ser desechados.

La Honduras post golpe se ha convertido en un laboratorio político, donde la élite de poder ha utilizado técnicas macabras de domesticación y contagio social para desposeernos y mantener un control férreo en medio de la hecatombe suscitada por la violencia incrustada adrede en nuestra sociedad.

La ejecución de Berta es un acto desesperado de la república mafiosa, la que no pudo neutralizar su espíritu de lucha, y la defensa del territorio del pueblo Lenca, a los que pretenden dividir los banqueros y empresarios de la muerte. El ideario de la lucha de Berta, fue la defensa del territorio Lenca, su cultura y el empoderamiento de las mujeres.

El eje central de sus actividades giró alrededor del Derecho a la Consulta, Previa, Libre e Informada. Derecho que ha sido desdeñado por las diferentes administraciones gubernamentales, las que no han vacilado en entregar territorios y tratar de subastar nuestras culturas.

El asesinato de Berta, ha corroborado sus denuncias en relación a la persecución que tanto las “autoridades” y los ejecutivos de la Empresa DESA, mantuvieron durante años en su contra. Ahora parece indicar que su muerte sirve de pretexto para intensificar la estrategia de destrucción del COPINH y la obliteración de sus líderes.

Exigimos:

•    Una investigación exhaustiva por un Panel Independiente Internacional sobre el asesinato de Berta Cáceres

•    La salida inmediata de la Empresa DESA del territorio Lenca y la cancelación de Concesiones para represas hidroeléctricas, mineras, hidrocarburos y Zonas Especiales para el Desarrollo en territorios indígenas.

•    Desmilitarización de los territorios indígenas

•    Libertad sin restricción alguna a nuestro hermano y compañero Gustavo Castro.

•    Aprobación inmediata de la Ley para la Consulta Previa, Libre e Informada, elaborada por el Observatorio de Pueblos Indígenas, con la colaboración directa de Berta Cáceres.

•    Anulación de decretos inconsultos en relación a proyectos de industrias extractivas e hidroeléctricos en territorios indígenas.

•    Revisión de la Alianza para la Prosperidad, como una falsa solución al conflicto migratorio.

•    Reconocimiento del COPINH como la organización responsable de velar sus territorios.

Berta Vive y la lucha continúa.

Sambo Creek, 17 de marzo de 2016

Organización Fraternal Negra Hondureña, OFRANEH

Obama, ¿por qué va a Cuba y a la Argentina? por Atilio Borón

El punto de partida de cualquier análisis sobre la visita de Barack Obama a Cuba y Argentina es la constatación de las derrotas sufridas por el ocupante de la Casa Blanca tanto en el ámbito doméstico como en el internacional. En el primero, Obama fracasó en sus tres más ambiciosas tentativas de reforma: la financiera, la migratoria y la de salud. Para empeorar las cosas la economía no termina de recuperarse de la crisis estallada en el 2008 y la suma de la deuda pública más la de los particulares superó durante el mandato de Obama el monto del PIB de los Estados Unidos. O sea, el país debe más de lo que produce en un año.
En el ámbito internacional la suerte no le fue menos esquiva: la retirada de Irak fue más que nada un gesto demagógico, para consumo interno, que terminó sumiendo a ese país en un caos de gigantescas proporciones que al poco tiempo rebasó las fronteras iraquíes e incendió la reseca pradera del resto del Oriente Medio; el apoyo diplomático, financiero y militar a presuntos “combatientes por la libertad” en la región alimentó la hoguera del fundamentalismo jijadista y terminó por engendrar a un monstruo como el EI, que está haciendo metástasis en África y Europa, aparte del Oriente Medio. La misma Hillary Clinton reconoció esta realidad al declarar, hace poco, que “nos equivocamos en la elección de nuestros amigos”. Mientras, la situación se descompone en Europa Oriental con la crisis de Ucrania, potenciada por la intervención de Estados Unidos en donde la mismísima Victoria Nuland, Secretaria de Estado Adjunta para Asuntos Euroasiáticos, asistía a las bandas de neonazis que acampaban en la Plaza Maidán y les ofrecía botellitas de agua y galletitas, azuzándolos para que tomaran el poder por asalto, cosa que hicieron poco después en medio de sangrientos episodios. La respuesta de Rusia ante la descarada ofensiva de la OTAN fue apoyar a los sectores rusófilos del este de Ucrania y en una fulminante operación militar recuperar nada menos que la península de Crimea, ante lo cual Estados Unidos y sus compinches europeos no les quedó otra que demostrar su impotencia y rumiar su frustración. Y no le va mucho mejor a Obama en el Extremo Oriente, donde en el Mar del Sur de la China, cuyo lecho submarino contiene grandes reservas de gas y petróleo disputadas por el gigante asiático y por Japón, ha puesto a estos dos países en pie de guerra.

En consecuencia, tanto en lo interno como en la arena internacional Obama es un presidente urgido por recibir buenas noticias que le permitan abandonar su cargo con algunos lauros que lo instalen en un lugar relativamente honorable en la historia. Poco probable que las obtenga en alguno de los dos frentes; pero en el internacional le queda una carta en la cual podría anotarse algunas victorias significativas. El exasperadamente lento y laborioso desmontaje del criminal bloqueo a Cuba, aún en vigor, sería uno de sus logros. De hecho, con la liberación de los tres luchadores antiterroristas cubanos que seguían presos en las cárceles del imperio envió una señal importante pero aún insuficiente. El camino por recorrer para “normalizar” de verdad la relación entre Cuba y Estados Unidos es todavía muy largo y empinado, pero con su visita a la isla –la primera de un presidente norteamericano desde el triunfo de la Revolución- sus credenciales se ven fortalecidas. Dependerá mucho de qué es lo que ofrecerá a los cubanos, en términos concretos, para comenzar a desmantelar un bloqueo que ha sido condenado unánimemente por la comunidad internacional. En momentos como estos los discursos y la retórica huérfanas de iniciativas concretas se parecen demasiado a una burla o a una maniobra demagógica. Pese a las leyes del bloqueo aprobadas por el Congreso las atribuciones presidenciales para moderar sus alcances siguen siendo significativas. Pero, hasta ahora, Obama no las ha hecho valer sino en cuentagotas. Mal se puede hablar de “normalización” de las relaciones bilaterales cuando un país persigue, hostiga y bloquea a otro, o cuando declara que el objetivo irrenunciable de la política de Washington hacia Cuba es promover “el cambio de régimen”, sólo que por otros medios. La ilegalidad e inmoralidad de esta política salta a la vista. Hasta ahora esos “otros medios”, supuestamente distintos al bloqueo, están por verse. En Cuba Obama tendrá también una segunda oportunidad: impulsar vigorosamente el Diálogo de Paz entre el gobierno colombiano y las FARC, doblegando las últimas resistencias que se oponen al acuerdo. Sólo el tiempo dirá si tiene las agallas suficientes como para enfrentar exitosamente ambos desafíos.

El complemento de su periplo cubano es la inesperada visita que decidió hacer a la Argentina, un gesto de apaciguamiento para los trogloditas dentro de Estados Unidos que lo han escarnecido por su decisión de visitar Cuba y también una clara retribución por los servicios prestados por el presidente Mauricio Macri al asumir, con mucha más legitimidad que Álvaro Uribe (enlodado por sus vínculos con el narcotráfico y el paramilitarismo) el papel de punta de lanza en la escalada destituyente de la Revolución Bolivariana. Como es sabido, el objetivo estratégico inmediato de Washington es doble: acabar con el chavismo y recuperar el control de Brasil. Macri puede ser una pieza valiosa para materializar estos planes al atacar al gobierno venezolano e intentar aislarlo vía su eventual exclusión del Mercosur; y al acordar con la derecha golpista brasileña en la necesidad de redefinir, en clave ultraneoliberal, al Mercosur y poner fin al “populismo petista”, al paso que, ya en el plano sudamericano, se asfixia económicamente y políticamente a la UNASUR y la CELAC. Pero Obama no se conforma sólo con eso y espera todavía algo más de la Casa Rosada: un apoyo fuerte y sin reservas a la Alianza del Pacífico (tres de cuyos gobiernos fundantes son caracterizados por los analistas internacionales como “narcoestados”: México, Colombia y Perú) y al Tratado Trans Pacífico, engendro de Washington para instalar un gigantesco ALCA en la Cuenca del Pacífico. Ambas iniciativas tienen un ominoso común denominador: la exclusión de China, la segunda economía del mundo o, según como se la mida, la primera. Precisamente con este país se ha producido días atrás un gravísimo incidente: el hundimiento de un pesquero chino que se había internado ilegalmente en aguas territoriales de la Argentina. China es el segundo socio comercial después de Brasil, el principal comprador de productos agrícolas de la Argentina y uno de sus socios financieros e inversionistas más importantes. Poco o nada se ha dicho hasta ahora de este suceso por parte de Beijing pero no hay duda que las relaciones entre ambos países sufrirán inéditas tensiones. Casualmente el hundimiento del pesquero tiene lugar en vísperas de la llegada de Barack Obama a la Argentina, y hay algunas razones para especular que esta súbita “mano dura” de la Prefectura argentina, excepcional habida cuenta de los numerosos pesqueros que depredan las aguas territoriales de ese país sin ser molestados, podría ser otro gesto de “buena voluntad” de la Casa Rosada para con el visitante. Una inequívoca señal de que, pese a la robustez de los vínculos económicos con China, Buenos Aires se alineará incondicionalmente con Estados Unidos en su sorda lucha con China y Rusia. No queda claro, en cambio, cuáles serían los gestos amistosos y de colaboración de Obama para con quien se ha constituido en su vocero y principal operador en el marco de la política sudamericana y que ha ido tan lejos como para demostrar su amistad ametrallando y hundiendo a un pesquero chino. Como lo recordaba el gran historiador Eric Hobsbawm estamos viviendo tiempos interesantes, tiempos de “cambios de época”, con un signo político positivo, de progreso hacia un mundo mejor. Pero en la tradición china, decía Hobsbawm, si alguien quiere maldecir a otro le desea que viva “tiempos interesantes”, es decir, signados por la inestabilidad y la violencia. El tiempo dirá cuál de las dos versiones es la que nos espera.

martes, 23 de febrero de 2016

Las crisis de la izquierda latinoamericana por Emir Sader

Se puede decir que hay dos izquierdas en América Latina y que ambas padecen de crisis, cada una a su manera. Una es la que llegó a los gobiernos, empezó procesos de democratización de las sociedades y de salida del modelo neoliberal y que hoy se enfrenta a dificultades –de distinto orden, desde afuera y desde adentro– para dar continuidad a esos procesos. La otra es la que, aun viviendo en países con continuados gobiernos neoliberales, no logra siquiera constituir fuerzas capaces de ganar elecciones, llegar al gobierno y empezar a superar el neoliberalismo.

La izquierda posneoliberal ha tenido éxitos extraordinarios, aún más teniendo en cuenta que los avances en la lucha contra la pobreza y la desigualdad se han dado en los marcos de una economía internacional que, al contrario, aumenta la pobreza y la desigualdad. En el continente más desigual del mundo, cercados por un proceso de recesión profunda y prolongada del capitalismo internacional, los gobiernos de Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia y Ecuador han disminuido la desigualdad y la pobreza, han consolidado procesos políticos democráticos, han construido procesos de integración regional independientes de Estados Unidos y han acentuado el intercambio Sur-Sur.

Mientras que las otras vertientes de la izquierda, por distintas razones, no han logrado construir alternativas a los fracasos de los gobiernos neoliberales, de las cuales los casos de México y de Perú son los dos más evidentes, mostrando incapacidad, hasta ahora, de sacar lecciones de los otros países, para adaptarlas a sus condiciones específicas.

¿En qué consiste la crisis actual de las izquierdas que han llegado al gobierno en América Latina? Hay síntomas comunes y rasgos particulares a cada país. Entre ellos están la incapacidad de contrarrestar el poder de los monopolios privados de los medios de comunicación, aun en los países en los que se ha avanzado en leyes y medidas concretas para quebrar lo que es la espina dorsal de la derecha latinoamericana. En cada uno de esos países, en cada una de las crisis enfrentadas por esos gobiernos, el rol protagónico ha sido de los medios de comunicación privados, actuando de forma brutal y avasalladora en contra de los gobiernos, que han contado con éxitos en su gestión y un amplio apoyo popular.

Los medios han ocultado los grandes avances sociales en cada uno de nuestros países, los han censurado, han tapado los nuevos modelos de vida que los procesos de democratización social han promovido en la masa de la población. Por otro lado, destacan problemas aislados, dándoles proyecciones irreales, difundiendo incluso falsedades, con el propósito de deslegitimar las conquistas logradas y la imagen de sus líderes, sea negándolas, sea intentando destacar aspectos secundarios negativos de los programas sociales.

Los medios han promovido sistemáticamente campañas de terrorismo y de pesimismo económico, buscando bajar la autoconfianza de las personas en su propio país. Como parte específica de esa operación están las sistemáticas denuncias de corrupción, sea a partir de casos reales a los que han dado una proporción desmesurada, sea inventando denuncias por las cuales no responden cuando son cuestionados, pero los efectos ya han sido producidos. Las reiteradas sospechas sobre el accionar de los gobiernos producen, especialmente en sectores medios de la población, sentimientos de crítica y de rechazo, a los que pueden sumarse otros sectores afectados por esa fabricación antidemocrática de la opinión pública. Sin ese factor, se puede decir que las dificultades tendrían su dimensión real, no serían transformadas en crisis políticas, movidas por la influencia unilateral que los medios tienen sobre sectores de la opinión pública, incluso de origen popular.

No es que sea un tema de fácil solución, pero no considerar como un tema fundamental a enfrentar es subestimar el nivel en que la izquierda está en mayor inferioridad: la lucha de las ideas. La izquierda ha logrado llegar al gobierno por el fracaso del modelo económico neoliberal, pero ha recibido, entre otras herencias, la hegemonía de los valores neoliberales diseminados en la sociedad. “Cuando finalmente la izquierda llegó al gobierno, había perdido la batalla de las ideas”, según Perry Anderson. Tendencias a visiones pre-gramscianas en la izquierda han acentuado formas de acción tecnocráticas, creyendo que hacer buenas políticas para la gente era suficiente como para producir automáticamente conciencia correspondiente al apoyo a los gobiernos. Se ha subestimado el poder de acción de los medios de información en la conciencia de las personas y los efectos políticos de desgaste de los gobiernos que esa acción promueve.

Un otro factor condicionante, en principio a favor y luego en contra, fue el relativamente alto precio de los commodities durante algunos años, del que los gobiernos se aprovecharon no para promover un reciclaje en los modelos económicos, para que no dependieran tanto de esas exportaciones. Para ese reciclaje habría sido necesario formular y empezar a poner en práctica un modelo alternativo basado en la integración regional. Se ha perdido un período de gran homogeneidad en el Mercosur, sin que se haya avanzado en esa dirección. Cuando los precios bajaron, nuestras economías sufrieron los efectos, sin tener como defenderse, por no haber promovido el reciclaje hacia un modelo distinto.

Había también que comprender que el período histórico actual está marcado por profundos retrocesos a escala mundial, que las alternativas de izquierda están en un posición defensiva, que de lo que se trata en este momento es de salir de la hegemonía del modelo neoliberal, construir alternativas, apoyándose en las fuerzas de la integración regional, en los Brics y en los sectores que dentro de nuestros países se suman al modelo de desarrollo económico con distribución de renta, con prioridad de las políticas sociales.

En algunos países no se ha cuidado debidamente el equilibrio de las cuentas públicas, lo cual ha generado niveles de inflación que han neutralizado, en parte, los efectos de las políticas sociales, porque los efectos de la inflación recaen sobre asalariados. Los ajustes no deben ser trasformados en objetivos, pero si en instrumentos para garantizar el equilibrio de las cuentas públicas y eso es un elemento importante del éxito de las políticas económicas y sociales.

Aunque los medios de información hayan magnificado los casos de corrupción, hay que reconocer que no hubo control suficiente de parte de los gobiernos del uso de los recursos públicos. El tema del cuidado absoluto de la esfera pública debe ser sagrado para los gobiernos de izquierda, que deben ser los que descubran eventuales irregularidades y las castiguen, antes de que lo hagan los medios de información. La ética en la política tiene que ser un patrimonio permanente de la izquierda, la transparencia absoluta en el manejo de los recursos públicos tiene que ser una regla de oro de parte de los gobiernos de izquierda. El no haber actuado siempre así hace que los gobiernos paguen un precio caro, que puede ser un factor determinante para poner en riesgo la continuidad de esos gobiernos, con daños gravísimos para los derechos de la gran mayoría de la población y para el destino mismo de nuestros países.

Por último, para destacar algunos de los problemas de esos gobiernos, el rol de los partidos en su condición de partidos de gobierno nunca ha sido bien resuelto en prácticamente ninguno de esos países. Como los gobiernos tienen una dinámica propia, incluso con alianzas sociales y políticas con la centro izquierda, en varios casos, esos partidos deberían representar el proyecto histórico de la izquierda, pero no han logrado hacerlo, perdiendo relevancia frente al rol preponderante de los gobiernos. Se debilitan así la reflexión estratégica, más allá de las coyunturas políticas, la formación de cuadros, la propaganda de las ideas de la izquierda y la misma lucha ideológica.

Nada de eso autoriza a hablar de “fin de ciclo”. Las alternativas a esos gobiernos están siempre a la derecha y con proyectos de restauración conservadora, netamente de carácter neoliberal. Los gobiernos posneoliberales y las fuerzas que los han promovido son los elementos más avanzados que la izquierda latinoamericana dispone actualmente y que funcionan también como referencia para otras regiones de mundo, como España, Portugal y Grecia, entre otros.

Lo que se vive es el final del primer periodo de la construcción de modelos alternativos al neoliberalismo. Ya no se podrá contar con el dinamismo del centro del capitalismo, ni con precios altos de las commodities. Las clave del paso a un segundo período tienen que ser: profundización y extensión del mercado interno de consumo popular; proyecto de integración regional; intensificación del intercambio con los Brics y su Banco de Desarrollo.

Además de superar los problemas apuntados anteriormente, antes que todo crear procesos democráticos de formación de la opinión pública, dar la batalla de las ideas, cuestión central en la construcción de una nueva hegemonía en nuestras sociedades y en el conjunto de la región.

Hay que construir un proyecto estratégico para la región, no solo de superación del neoliberalismo y del poder del dinero sobre los seres humanos, sino de construcción de sociedades justas, solidarias, soberanas, libres, emancipadas de todas las formas de explotación, dominación, opresión y alienación.

- Emir Sader, sociólogo y científico político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).


martes, 19 de enero de 2016

En la lógica del capital: los peligros de la guerra y el estado de bienestar por Gustavo Borges Revilla

Para principios de 2011, en toda África, solo un país ostentaba un nivel de vida más alto que el de muchas naciones europeas. Se dice que entre sus logros más consolidados, servicios de "primera necesidad" como salud, electricidad, educación y vivienda no tenían costo alguno, todo gratis. Los créditos entregados a la población de cualquier clase gozaban de 0% de interés por ley. La vivienda era considerada un derecho humano inalterable. La población vivía con sólidos niveles de comodidad y bajo un estado de bienestar garantizado. Cero problemas mayores en términos económicos o de gestión. Los planes de justicia social e igualdad prometidos por su líder se venían cumpliendo.

El 19 de marzo de ese mismo año 2011, aviones cazas de la fuerza aérea de la OTAN iniciaban un bombardeo sobre Bengasi, y horas más tarde 110 misiles crucero Tomahawk eran descargados, con toda la saña, sobre otras ciudades importantes de Libia, ese país con "índices de desarrollo" impensables en otras naciones del continente africano. Ocho meses después de ese primer bombardeo, se proyectaba al mundo en directo una secuencia de las imágenes más nefastas de los últimos tiempos: momentos antes de ser asesinado de un disparo en la cabeza, Muammar el Gadhafi, líder por más de 40 años de ese país y político de alta influencia en el mundo, era sodomizado por sus captores, combatientes del grupo terrorista Al-Qaeda y demás soldados de organizaciones multinacionales. Mercenarios teledirigidos desde sectores del Estado profundo gringo y sus corporaciones, más su colonia la Unión Europea haciendo la mayor parte del trabajo sucio.

Días antes de ser capturado, Gadhafi, ya consciente de su destino, escribió un documento con reflexiones claves para el posterior estudio, no de esta guerra cantada años atrás por los poderes corporativos y militares occidentales, sino de los motivos profundos que la hicieron posible desde adentro.

Decía Gadhafi: "Durante 40 años, o aún más, hice todo lo que pude para darle al pueblo casas, hospitales, escuelas, y cuando tenían hambre, alimentos. Incluso en Bengasi convertí el desierto en tierras de cultivo (…) hice todo lo que pude para ayudar a la gente a entender el concepto de democracia real, donde comités populares dirigen nuestro país. Pero eso no alcanzó, incluso las personas que tenían casas de 10 habitaciones, nuevos trajes y muebles, me dijeron, nunca estuvieron satisfechos y tan egoístas eran que aún querían más. Fueron ellos quienes dijeron a los estadounidenses y otros extranjeros, que necesitaban ‘democracia’ y ‘libertad’ sin reconocer que es un sistema salvaje, donde el pez grande se come al chico, pero estaban encantados con esas palabras".

Dos años antes de la invasión, en 2009, Gadhafi sostenía una propuesta para la integración económica y política del norte de África. Con el respaldo de 140 toneladas de oro y más de 170 mil millones de dólares en reservas, proponía una nueva moneda africana que provocaría un alto grado de independencia económica de la región, tal como lo indican cables desclasificados por el Departamento de Estado cinco años después.

Libia ostentaba una economía sólida, abundante en recursos líquidos en bancos internacionales y reservas naturales bastante considerables, su población, como se señala arriba, gozaba de un estado de bienestar pleno. ¿Impidió esto la criminal invasión de 2011? No. Las razones fundamentales de su fracaso no fueron económicas. Fueron políticas. En los últimos años Gadhafi (influenciado por políticos locales al servicio de Europa y Estados Unidos) había decidido acercarse a las potencias financieras y corporativas de Occidente.

¿Puede un país fundar una sociedad nueva satisfaciendo las necesidades infinitas de la vieja?
Hoy Libia no existe como Estado-nación. Gran cantidad de sus habitantes están muriendo en el Mar Mediterráneo huyendo de la matanza que aún hoy realizan múltiples grupos mercenarios. Sus reservas petroleras están siendo saqueadas y vendidas en el mercado sin ningún tipo de regulación internacional y sus reservas de casi 200 mil millones de dólares desaparecieron misteriosamente de las bovedas de los bancos europeos. El oro con el que proponían golpear el sistema financiero artificial, soportado en el dólar, también fue saqueado. No existe nada que se parezca a la era Gadhafi. La clase media que en 2011 pedía democracia y libertad hoy no existe, muchos son cadáveres producto del daño colateral de los bombardeos. Otros probablemente estén trabajando en Alemania o Francia, esclavo o empresario, según la clase y su destino.

Términos y conceptos tan enunciados a lo largo de la historia como estado de bienestar, justicia social, estado de derecho, democracia directa, buena gestión, eficiencia, gobernanza, estabilidad, confort, felicidad social, gestión social, atención integral, derechos humanos y otros tantos, en el caso de Libia, por mencionar sólo ese ejemplo, no impidieron el desmantelamiento de su aparato de gobierno a la fuerza por dos cuestiones fundamentales: 1) Una parte de la población libia acompañó las condiciones para su invasión; 2) La comunidad internacional tiene total libertad (y recursos militares y financieros) para pasarse por el forro todos y cada uno de estos "logros" e imponer sus planes, sean cuales sean, por los métodos que sean, en el país que sea.

A la razón corporativa y financiera mundial la acompaña el obligatorio ejercicio de la fuerza. El aparato militar además de abrazar al poder político funciona como bomba de oxígeno a la debilitada dinámica capitalista. Afganistán, Irak, Libia, Siria y siglos de historia lo demuestran. La brutalidad de las circunstancias en las que cada una de estas operaciones y sus contextos particulares se desarrollaron dejan abiertas muchísimas preguntas en el marco de nuestra realidad propia.

¿Es cierto que saldar eso que llaman "deuda social" garantiza la sustitución de la lógica cultural que sostiene al capitalismo y sus aparatos de dominación? ¿Debemos dedicar por completo grandes recursos, esfuerzos y planes de todo un país a esa categoría abstracta del "bienestar social"? ¿Tomamos el poder para administrar las estructuras fundacionales del sistema capitalista? ¿Es la redistribución de la riqueza el fin último de una sociedad que se plantea cambiar? ¿Después de haber redistribuido las riquezas, qué pasa con las nuevas ambiciones? ¿Puede un país fundar una sociedad nueva satisfaciendo las necesidades infinitas de la vieja?

De 1999 a 2016 la Revolución Bolivariana ha sido el único proyecto político que ha alcanzado, por la solidez de su esfuerzo, superar las condiciones de pobreza heredadas de un siglo entero de saqueo. Los datos estadísticos son, de hecho, públicos. Ningún país del planeta, por ejemplo, puede darse el lujo de ostentar una cifra como la nuestra en el sector vivienda: 1 millón de casas entregadas a la población más necesitada. Lo mismo pudiéramos decir de los planes educativos, de salud, de alimentación, etc. En la lógica del pensamiento tradicional resulta incomprensible una crisis como la actual.

Parece necesario entonces volver a las preguntas de arriba. Han logrado instalar en gran parte de nosotros la teoría que indica que la guerra es sólo un ejército contra otro, bombas contra bombas y aviones silbando en el aire. La abstracción argumental de la guerra económica es una realidad. Es de hecho un error agregarle la extensión "económica". La guerra es la guerra y se aplica en toda su ley. Como apunta El Cayapo, toda guerra es nueva en el marco del capitalismo. Perceptual, híbrida, líquida, comunicacional, mediática, militar, de cuarta generación, financiera; es la guerra lo que sucede no sólo de este lado del planeta.

Podríamos estar dando vueltas alrededor de la soga que tarde o temprano irá al cuello colectivo
La historia lo indica, viejos y nuevos ejemplos sobran. La palabra sabia intenta decirnos que no debemos cuestionarla, repetirla una y otra vez no importa los resultados. Pero, ¿de verdad debemos condenar al chavismo a repetir la historia de cientos de miles de pueblos que intentaron superar el sistema capitalista en su exacta lógica cultural, social y política? ¿Por qué no nos damos el chance de cuestionar sus columnas vertebrales, sus bases fundacionales? ¿Superaremos el desastre capitalista reproduciendo con mayor esfuerzo sus símbolos resumidos en la "necesidad"?

¿Construiremos otra sociedad sin tocar el aparato y la lógica de producción del capitalismo y sus modos de producir? Si el aparato de producción de un sistema es el que determina las relaciones sociales y por lo tanto las raíces de su cultura, entonces ¿por qué no hacer un esfuerzo y pensar, diseñar, experimentar otro modo de producir, otro diseño del trabajo y por lo tanto de las necesidades?

Podríamos estar dando vueltas alrededor de la soga que tarde o temprano irá al cuello colectivo. No se puede agarrar mal esta curva cerrada del momento y no proponernos discusiones responsables e históricas. Los resultados de la palabra al aire en la lucha por la mejor consigna estéril están a la vista. No suma, no resuelve, no da resultados, no moviliza. El chavismo ha demostrado, aún en la crisis existencial más grande de los últimos 100 años, tener un ejército de más de 5 millones de personas dispuestas a cambiar, a discutir, a pensar, a activar. Pero no es lo mismo proponerse discutir sobre el reloj de un ministro cualquiera, a proponerse discutir cómo abandonar el aparato de producción capitalista y todo su sistema cultural.

Si el chavismo es una fuerza histórica, debe proponerse discusiones y planes históricos, conformarse en la crónica enfermedad del presente es por lo menos irresponsable. La crisis del planeta entero no es responsabilidad nuestra. El desastre mundial corresponde a sus creadores y a su sistema en metástasis.

Esta no es una discusión para apurados; con o sin gobierno, con o sin poder, con o sin apoyo internacional, la Revolución seguirá. Queda de nosotros decidir dónde invertir la energía vital, los años, el esfuerzo. Seguimos regalando tiempo y oxígeno al sistema capitalista y sus corporaciones transnacionales, o nos proponemos saltar al vacío de la otra discusión, la que ahora mismo no existe producto de la neurosis económica y del chantaje irresponsable de los dogmáticos.


Enormes batallas se vienen, no tengamos duda. Pero hagamos el esfuerzo, ocupemos el cerebro para las grandes tareas; las pequeñas, dejémosla para seres rendidos en las quejas.