Energía Morfogenética

Energía Morfogenética
Fuerza de los Revolucionarios para luchar de manera inquebrantable por consolidar la Revolución Bolivariana

III Curso para Difusores e Investigadores del Socialismo Bolivariano

III Curso para Difusores e Investigadores del Socialismo Bolivariano
Se iniciia el 31.05 a las 08.30am en la UBV de Caracas, Los Chaguaramos, Piso 10, Sala Cruz Diez

Hacia la Capilla ardiente de 10 días

Hacia la Capilla ardiente de 10 días
Fueron cientos de miles quizás millones...no se sabe cuántos desfilaron frente a Chávez para darle su adiós

El Comunismo en Venezuela en 2017

El Comunismo en Venezuela en 2017
El comunismo hoy en día en el siglo XXI lo interpreto como el modo de vida que se fundamenta en la espiritualidad (razón política de energía morfogenética para luchar por transformar el mundo) del ser para organizar a la sociedad en componentes comunitarios que buscan alcanzar el Bien Común (racionalidad de justicia), la producción socialista y el poder popular expresado por vía del autogobiernC

Táctica y Estrategia de la Revolución Bolivariana en la coyuntura del 12 de Octubre

Táctica y Estrategia de la Revolución Bolivariana en la coyuntura del 12 de Octubre
Quienes creen en el Socialismo Bolivariano (Revolución), como otro modo de vida diferente al capitalismo, buscan la realización de actos dirigidos a transformar el capitalismo y generar una nueva estructura de relaciones humanas que invente el otro mundo posible.

El MNOAL y el Socialismo Bolivariano

El MNOAL y el Socialismo Bolivariano
La coyuntura en que se encuentra Venezuela al realizarse la Cumbre de los Países del MNOAL es una oportunidad, para el país que sigue de manera inexpugnable alcanzar la viabilidad de construir el Socialismo Bolivariano

La Revolución Bolivariana es un paradigma que guía a los movimientos emancipadores del mundo

La Revolución Bolivariana es un paradigma que guía a los movimientos emancipadores del mundo
La fuerza interior se crece para transformarse en ímpetu imbatible al dominar las ideas que proyectan el modo de vida sustentado en el socialismo, razón del reto contra las fuerzas de USA, de la derecha mundial y la globalización universal.

Talento, Bien Común y Virtud vs Fascismo, Odio y Destrucción

Talento, Bien Común y Virtud vs Fascismo, Odio y Destrucción
El Bien son los principios, la ética, la moral de la justicia, la razón del espíritu. El Bien es el amor al prójimo y la Buena Voluntad. El Mal es el odio, la devastación consciente, la intención de hacer daño, la negación de la idea, del pensamiento y de la Revolución.

La Carta Democrática Interamericana, instrumenrto de USA para mantener su hegemonía

La Carta Democrática Interamericana, instrumenrto de USA para mantener su hegemonía
No puede uno de sus miembros (OEA) invocar la aplicación de la Carta cuando se carece de moral política por ser violador de su articulado.

El Partido Político tiene que transformarse en estructura para la emancipación

El Partido Político tiene que transformarse en estructura para la emancipación
Democracia Directa es el nuevo estadio que tiene que asumir la Revolución Bolivariana una vez que el pueblo venza a la GNC, a la desestabilización, a la derecha mundial, al Comado Sur, al Departamento de Estado, a los gobiernos de la derecha mundial y al Presidente de USA.

domingo, 5 de enero de 2014

Izquierda o derecha: Revolución o Reforma por William E. Izarra

Es imperativo destacar la esencia de la racionalidad revolucionaria. Insistir en la formación política. No abandonar jamás la lucha por hacer realidad la revolución. Esforzarse por aceptar la lógica de los pensadores populares y de los nuevos constructores de ideas bajo el paradigma de la Revolución Bolivariana. Ilustrarse de la sabiduría que flota en el ambiente universal donde existe el pensamiento emancipador de los pueblos. Entender, al fin de cuentas, que el proceso revolucionario se construye, se arma minuciosamente con la buena voluntad de los hombres llenos de ideales. Se construye la Revolución creando nuevas referencias y rompiendo con todo arquetipo de la sociedad heredada. En Revolución no se sigue lo que antes era ley, postulado o elboración teórica. La Revolución Bolivariana rompe esquemas, modelos o estructura; y elabora una nueva génesis, esqueleto o armadura de la vida en sociedad.  Mientras no cumplamos con esta premisa transformadora no hay revolución.


En 2014, entramos en la etapa del Cambio de Estructura que nos obliga a la producción intelectual y la práctica concreta de profundizar el Proceso Revolucionario. Momento que exige a los constructores (la izquierda socialista) del nuevo sistema político temperancia, conciencia y humildad. Punto decisivo para diferenciar lo que es reforma y lo que es revolución. Coyuntura para sincerar posiciones políticas e ideológicas. Línea divisoria que marca la realidad de los dos sistemas políticos encontrados: democracia representativa (popularmente categorizada como la IV República) y la Revolución Bolivariana (origen del Socialismo Bolivariano del Siglo XXI). Estamos, entonces, de frente a la historia y con la obligación de rendir cuentas al pueblo y a nosotros mismos.

Se hace necesario también observar que la masa popular, el pueblo como estructura política, ha ascendido en sus niveles de conciencia y capacitación ciudadana. “Milagro” que se le debe a Hugo Chávez, a la Constitución Bolivariana y a la revolución impulsada por hombres íntegros que no perecen ni claudican en su búsqueda justiciera

Estamos en el punto que indica las dos flechas que señalan el rumbo a seguir. La flecha hacia la derecha que es para no terminar de romper con la cultura política que impuso la IV República, aunque se digan “revolucionarios”. Por lo tanto, es mantenerse apegados al sistema de la democracia representativa, aceptar la reforma y olvidarse de la utopía revolucionaria. Es hacerle ofertas al pueblo, para ganar indulgencias y no cumplirlas. Es también, hablar en nombre del socialismo, de Chávez y de  los Libertadores pero actuar como “escuálidos”, reformistas, cuartorepublicanos. La flecha de la derecha es sostener ante la opinión pública la depuración del aparato burocrático, pero “por debajo de la mesa”  mantener el vicio de los ilícitos y del cobro de comisiones. Es, además, emplear el poder para usufructuarlo (práctica de la democracia representativa) y no para alcanzar el bien común (meta de la Revolución Bolivariana).

La otra flecha, que orienta hacia la izquierda, es la senda para asumir la lucha por consolidar el Proceso Revolucionario.  Es ejercer el poder no desde la posición metódica de la cúpula o componente de mando elitista; por el contrario es transferir la toma de decisiones a los colectivos organizados. Lo que implica: (i) claridad ideológica para actuar como un ser de buena voluntad; (ii) aprehender para sí la conciencia revolucionaria y convertirse en un auténtico promotor del bien común; (iii) estimular la formación política propia y de la militancia para contrarrestar los efectos demoledores de la fascinación del poder; (iv) canalizar los actos revolucionarios como la vía constitucional para la transferencia del poder regional y local a las comunidades para el ejercicio del autogobieno; (v) fundamentar los actos constituyentes para sustituir el Estado de la IV República hasta su plena desaparición y sustitución por la Comuna Autogestionaria; (vi) inducir el fomento de los principios éticos y morales a fin de interactuar con base en la humildad, solidaridad, serenidad, perseverancia y amor al prójimo.

En 2014 el camino que escojan los indecisos, ambiguos o reformistas no tiene vuelta atrás. Las flechas así lo indican. El pueblo, ese que produjo el 13 de abril madre de todos actos constituyentes por venir, ya no es el mismo. Aquella masa sumisa y conforme con un saco de cemento, láminas de zinc, ladrillos y una bolsa de comida, sabe ahora lo que es el poder popular. Si aún persiste la conducta clientelar, la tendencia es acoplarse a la conciencia colectiva que es la vía de la emancipación. Por eso, las cohortes generacionales que protagonizan la escena política actual y dirigen la sociedad no pueden seguir en el limbo de la ambigüedad. Las dos flechas están allí. Subyacen en la práctica de los actos políticos. La escogencia del camino verdadero --no del simulado que es como una prótesis inorgánica--  para quienes no lo han hecho todavía, ya no tiene prórrogas. Las próximas cohortes generacionales se están preparando para reemplazarlos. La flecha del camino de la revolución salta a quienes se les dificulta desprenderse de la flecha del camino reformista.

sábado, 4 de enero de 2014

El Mundo se mueve con ideas por William E. Izarra

El mundo se mueve con ideas. El pensamiento reflexivo del ser humano es lo que permite la evolución y desarrollo de la ciencia, la tecnología y demás manifestaciones culturales del hombre. Tanto el poeta más sensible como el más plástico de los pintores o el más erudito creador, recurre al mundo de las ideas para producir su obra, su arte o su invento. Por las ideas se vive, se lucha y hasta se muere. La concepción del hombre, la posición ante los medios de producción, la actitud ante el cambio político, todo esto se fundamenta en un conjunto de ideas, generador de su propio sistema de valores individuales, para permitirle a cada ser viviente asumir posiciones teóricas y prácticas en la vida.

Esta reflexión la hago porque hace 47 años experimenté el cambio más auténtico que me haya ocurrido en mi vida. Para ese entonces, mayo de 1967, era sub-teniente piloto con 20 años de edad. Tenía 2 meses de haberme graduado en la Escuela de Aviación Militar y ya formaba parte de la tripulación de un helicóptero militar artillado que operaba en Destocaribe, Teatro Antiguerrillero de Oriente, ubicado en Altagracia de Orituco. Era época de guerrillas y de efervescentes ideas revolucionarias en Venezuela y en América Latina.

Un día muy temprano en la mañana, se recibe la noticia de un desembarco de guerrilleros en las playas de Machurucuto. Había un detenido, era un oficial cubano. No recuerdo su apellido, probablemente Teniente Briones Motonto, pero al llegar al sitio el Comandante del Teatro me pide que lo interrogue, con el objeto de obtener información acerca de la aviación cubana y los planes comunistas para acabar con la democracia de nuestro país. Cumplo la orden y entro a la carpa donde se encontraba el detenido. Cuando me enfrento al oficial me sorprende su figura y porte marcial, su buenos modales y gestos, su claridad de expresión y sus profundas reflexiones. Las respuestas a mis preguntas fueron precisas y de un hondo contenido social. Me impactó la sensibilidad con que trató el tema de la lucha revolucionaria. Finalicé el interrogatorio y salí confundido. Mi patrón de pensamiento formado bajo el rígido sistema militar, cuya concepción de la democracia era ser anticomunista, no cuadraba con lo que acababa de presenciar. El molde ideológico tuvo su primera fisura. Los conceptos del bien y del mal que había asimilado al pie de la letra, comenzarían, a partir de ahora, a revisarse y a cuestionarse. El germen de la duda prende la inquietud y, en consecuencia, obliga a indagar más de lo que se sabe hasta ese momento, para satisfacer el ansia de alcanzar la verdad.

Tres meses después, en otra misión antiguerrillera en el TO-5, en Yumare, logré culminar este período de duda y cuestionamiento. Fue allí en donde logré obtener la claridad que buscaba. El hecho se dio por casualidad. Un día, a la caída de la tarde, los presos políticos estaban fuera de sus celdas de madera. La guardia militar estaba más relajada que de costumbre. La tripulación acababa de finalizar su última misión de vuelo. El ambiente invitaba a la plática. La curiosidad por ver de nuevo a un preso guerrillero, comunista, enemigo de la democracia, me condujo hasta el sitio de recreo donde ellos estaban. Me acerqué a una mujer de piel blanca, cabello corto amarillo, ojos claros, de unos 30 años de edad. Era médico pediatra, muy culta y aguerrida combatiente de profundas convicciones ideológicas. Su fino hablar,  unido a sus sabios argumentos teórico-prácticos fueron fulminantes a mi incertidumbre. La pediatra, a quien 20 años más tarde le conocería su identidad, no supo lo que había logrado hacer con mi  vida en ese instante. Ella, sin proponérselo, había sensibilizado las ideas y pensamientos reflexivos de un oficial que la combatía. Su enemigo pasó a ser un defensor de sus más nobles ideales. Como ser pensante, esa tarde en Yumare culminaba para mí, una fase que se había iniciado una mañana en Machurucuto. A partir de ese momento comencé a consolidar un pensamiento más sólido producto de nuevas reflexiones, enriquecidas con múltiples lecturas de textos que me eran afines a las más profundas inquietudes de orden político-social y militar del momento.


Mi mundo cambió. Jamás pensé que influirían en ello 2 guerrilleros. Guerrilleros de alto nivel intelectual y de fuertes convicciones políticas. Las ideas hicieron desplazarme hacia nuevos escenarios nunca imaginados. Aún hoy en día, la evolución de mi pensamiento continúa su curso sin saber su destino final. No obstante, lo que siempre lo identificará será su fundamento revolucionario.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Comuna o Nada de José Ignacio Bombace (tomado de Rebelión)


Escribo esta breve reflexión en la linda mañana del viernes 27 de diciembre del 2013. Un soleado y fresco Carvajal me hace sentir feliz al sacar cuentas y concluir que tendremos mas de 20 meses sin elecciones ni campañas electorales, ¡mas de 20 meses! Luego de 4 elecciones en 14 meses pasar 20 meses sin elecciones es lo que todo revolucionario esperaba, ¡ya no hay excusa!

Y ese creo yo que es el punto mas importante de nuestras contradicciones, hablo acerca de las elecciones, de la legitimación del poder constituido y del esquema de representatividad que duerme conciencias y zombifica a las bases populares que, inmersas en el carnaval pintoresco electoral, descuidan (y descuidamos) lo que realmente debe importar dentro de una revolución: el autogobierno local, el poder popular. No perdamos nuestra meta Camaradas que es el establecimiento del Estado Comunal. Solo el pueblo salva al pueblo.

No nos engañemos las elecciones son un arma de doble filo, donde por un lado afianzamos y legitimamos ante el mundo la aceptación del proceso revolucionario por parte de la mayoría del pueblo venezolano, pero lamentablemente a la vez, remarcamos en el sub conciente popular la necesidad imperativa de la representatividad. Recordemos: La muerte del capital depende del éxito de la consolidación del poder popular, el socialismo no se decreta sino que se construye.

Una pregunta digna para la reflexión interna en el marco de este calendario que nos ha tocado vivir sería: ¿somos revolucionarios de construcción de poder popular o somos revolucionarios de elecciones? Ahora, otra verdad es que fue el propio Comandante Chávez el que avivó mas la fogata electoral, ¿y que debimos hacer, apartarnos del carnaval electoral y dejar solo al Comandante?

Las revoluciones democráticas son difíciles, extremadamente complejas. Depender de elecciones para mantener el poder y el cause de la revolución bolivariana obligan al poder constituido a ejercer populismo desmedido, a convertir al pueblo en mantenido del estado. Esto es altamente peligroso y podría condenar electoralmente en algún momento a la revolución. Necesario es marcar el punto de no retorno, y eso no se hace con elecciones sino consolidando un poder popular tan consciente, disciplinado y productivo que remueva las bases del sistema social y mercantil imperante desde hace siglos.

Somos una sociedad de cómplices, de explotadores y explotados, de vivos y pendejos, de poder constituido y poder constituyente. Trascender de esta cultura inhumana prevaleciente desde hace siglos, con conductas casi insertas en nuestros genes pareciese un imposible, un sueño. Nadie nos impide soñar y solo nosotros ponemos las barreras de nuestras acciones.

Al punto que quiero llegar es que la evolución cultural viene intrínsicamente relacionada con la demolición del sistema totalitario mercantil, y la sustitución del mismo por un nuevo sistema económico donde las relaciones de producción sean coherentes con el cambio cultural. Entonces para ser coherentes con el planteamiento del comandante Chávez, con el plan de la patria y con el momento histórico que nos exige dichos cambios, la única vía posible e inmediata es jugarse el todo por el todo con el poder popular, desarrollar comunas (no decretarlas) y realizar desde las mismas experiencias tangibles (productivas y culturales) que se contrapongan totalmente a las actualmente existentes. Es necesario demostrar en la práctica que el estado comunal es posible, y no solo que es posible, sino que es la alternativa mas humana ante el sistema depredador capitalista. Para ser coherentes con Chávez nuestro lema debe ser comunas o nada,

Hablar de nuevas relaciones de producción trae siempre peleas, controversias. O te catalogan de come flor, o de comunista ortodoxo o simplemente de loco. Sin nuevas relaciones de producción estaremos enmarañados en medio de un estado socialdemócrata, con organizaciones políticas electoralistas y un gobierno unilateral netamente reformista y populista. Necesario es desde la práctica vivencial, organizativa y productiva en comunas, generar nuevos esquemas de participación y organización de nuestro pueblo, tallar con nuestras propias manos las respuestas prácticas y reales a las preguntas: ¿Con que se come eso de direcciones colectivas? , ¿Es posible establecer nuevas relaciones de producción? , ¿Responde a la necesidad popular una producción comunal? , ¿Necesitamos realmente de un estado paternalista?

La revolución en una camionetota o dentro de oficinas con aire acondicionado es el objetivo de los nuevos adecos disfrazados de rojo. Yo apoyo al tocayo Stalin: la socialdemocracia es la pata izquierda del fascismo. O nos definimos y aprovechamos este periodo no electoral para la profundización de la revolución y la construcción práctica y real de experiencias comunales exitosas, o comencemos a avizorar “buenos candidatos” para otras elecciones.

Ahora más que nunca: ¡PATRIA O MUERTE! ¡COMUNAS O NADA!

viernes, 20 de diciembre de 2013

Balance de las Elecciones Municipales del 8D por el Secretariado Político de Insurgencia Comunista





En la actualidad cualquier acontecimiento político en estas tierras de José Leonardo Chirinos y Ezequiel Zamora cobra ribetes que marcan lo táctico-estratégico e impacta en lo internacional por muy simple o común que parezca.

Así ha sucedido con las mas recientes elecciones para alcaldes y concejales. Las mismas, a pesar de ser un proceso nada novedoso y en apariencia poco trascendente paso a convertirse en un elemento crucial paro los sectores protagónicos. Por una parte, para el movimiento popular significaba posponer por un tiempo la materialización de su proyecto anidado en el Plan Patria, hoy convertido en ley, la instauración de la sociedad comunal. Por el contrario, la burguesía -nacional e internacional- convirtió estas elecciones en un plebiscito en contra del recién estrenado gobierno de Nicolás Maduro.

El Movimiento Popular tuvo que sacrificar, parafraseando al camarada Chavez, la profundización y avance de la sociedad comunal para reforzar nuevamente esta vieja institucionalidad que se niega a morir. Nos referimos al entramado heredado de la época independentista y base de la sociedad burguesa: los consejos municipales y las alcaldías.

El pueblo trabajador tuvo que salir a votar nuevamente por el menos malo de los males, de tal suerte reeligió y eligió figuras poco destacadas en el cumplimiento de sus compromisos con el derrotero revolucionario. Fueron reelegidos alcaldes con gestiones pésimas, ineficaces, ineptas y burocráticas para impedir que la derecha se posesionara de esos espacios.

Eligió en otros sitios a candidatos que para nada representaban los sentimientos de la base popular. Impuestos a dedo por una estructura partidista que definitivamente esta divorciada del poder popular que va naciendo y consolidándose, pero que comprende que por ahora era menester cerrarle el paso a sectores con el proyecto burgués bajo su brazo.

Por ahora, la vieja institucionalidad,  que debe  ir desapareciendo para darle el paso a la constitución de la nueva sociedad comunal, salio fortalecida. Esa moribunda sociedad se niega a morir y hay que decirlo: el poder popular comunal tuvo y se vio forzada por las circunstancias históricas ha darle oxigeno a ese moribundo.

En definitiva en esta lucha de contrarios, nos referimos a la sociedad burguesa y la sociedad comunal, continuara y en lo sucesivo adquirirá ribetes de mayor alcance y profundidad.

En cuanto a la derecha internacional, apostó ha cambios más trascendentales que una simple elección de alcaldes y concejales, convirtió esta elección en plebiscito nacional-internacional, para cortarle el paso al gobierno recién estrenado de Nicolás Maduro, pero el Movimiento Popular de manera contundente le asesto una derrota en tres ámbitos, a saber:

A) El electoral propiamente dicho. Al lograr una ventaja sobre el adversario de algo más del 10% de votos sufragados, hecho trascendente porque demuestra hasta la saciedad que a pesar de la gran ausencia de su líder máximo, hay una reserva solida y probada para sostener este proceso de cambios que hoy se produce y profundiza en estas tierras.

B) En lo político. La derecha internacional pretendía con unos resultados favorables demostrarle al mundo el rechazo e ilegitimidad que tenia el gobierno de Nicolás Maduro. Nada de esto ocurrió, el voto popular y revolucionario fue el dique de contención. Nada han podido decir las cadenas internacionales burguesas de la comunicación. Solo reconocer que las elecciones fueron democráticas, participativas y claramente protagónicas. Protagonismo popular, solido y maduro.

C) En el ámbito moral. La derecha ha quedado por lo menos momentáneamente en la lona usando términos boxisticos. Es la cuarta (4) derrota consecutiva en menos de año y medio y la segunda (2) en seis meses, sin la presencia física del líder de la revolución. En lo inmediato la derecha recalcitrante tendrá que hacer un completo replanteo político y hasta organizacional.

Por lo pronto la revolución ha salido de la zona de peligro latente que venia transitando de cara al resultado del 14 de abril y el estreno algo tímido del gobierno de Nicolás Maduro, pero además podemos afirmar que ahora si hay un gobierno con un importante deje de robustez. Maduro es el presidente constitucional y tiene por delante 5 años de gobierno, las salidas cortoplacistas burguesas y fascistas están en el congelador.

El Movimiento Popular ha dado una importante lección. Sabe medir los tiempos y contratiempos en la búsqueda de la constitución de una nueva sociedad. Pero desde ya el alerta a los alcaldes elegidos, tanto los de rojo como los de la variopinta oposición, despejado el camino de la confabulación burguesa fascista o se cumplen las demandas mínimas necesarias del buen vivir o ese mismo pueblo sera  el que recorrerá las alamedas nuevamente para exigirlas.

Se requiere entonces la superación de lo inepto, ineficaz, burocrático y hasta lo corrupto en las gestiones que recién se estrenan, pero además ahora convertida en ley la materialización del plan patria (Plan Nuestroamericano) y por ende la constitución real y efectiva de la sociedad comunal.

Son entonces tiempos de abordar con toda la fuerza necesaria la construcción de las comunas en el ámbito territorial, de los consejos de trabajadores en el ámbito productivo, en fin de abrir paso ya a la constitución de lo nuevo y esas alcaldías y concejos legislativos deberán ceder los espacios o definitivamente morir para que nazca ese criatura que garantice y enrumbe las trasformaciones profundas y necesarias en este continente, la sociedad comunista.

Comunas Comunistas o Nada.

La Tarea Histórica es Destruir al Capitalismo
No lo Salvemos.

Control Obrero de la Producción.

Control Popular Revolucionario de la Distribución.

Insurgencia Comunista
Secretariado Político
Diciembre 2013
Blog:vozinsurgente.wordpress.com
Insurgenciacomunista@gmail.com

lunes, 16 de diciembre de 2013

martes, 26 de noviembre de 2013

Desarrollo y Emancipación en 200 caracteres por William E. Izarra


Desarrollo es un concepto que se inserta en el marco teórico del modelo hegemónico mundial del capitalismo. Los indicadores que manifiestan los niveles de satisfacción de expectativas de consumo y necesidades materiales logradas por el ser humano están sujetos a patrones derivados del mundo global auspiciado por los entes que se subordinan al poder del capital. Por ejemplo las Naciones Unidas, organismo mundial al servicio al capitalismo, establece paradigmas que determinan cuando se logra o no el desarrollo.

Antepongo al concepto de desarrollo el de emancipación en el marco de un modo de vida socialista lo que determina una posición antagónica al capitalismo. Es para mi emancipación la liberación del ser humano que le permita obtener de manera individual y colectiva el dominio de la naturaleza por vía de la autogestión colectiva y la desalienación cultural. Su meta es satisfacer los objetivos del buen vivir, que es: logro pleno de las necesidades espirituales, culturales y materiales del ser de un colectivo organizado; autonomía de pensar, conocer y saber para que el individuo sea lo que quiere ser y no lo que dicen que debe ser; y, potestad y autonomía de crear, inventar y conducirse con base en su propio destino.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Viva el Comunismo por William E. Izarra


Existe una obsesión (idea que con tenaz persistencia asalta la mente) en los seres del mundo capitalista sobre el comunismo. La intensa propaganda desplegada en el mundo occidental durante el período de la Guerra Fría, la cual continuó con mayor empuje a partir del Nuevo Orden Internacional de la globalización iniciado a partir de la caída del Muro de Berlín, ha hecho del individuo un ser alienado (estado mental caracterizado por una pérdida del sentimiento de la propia identidad). La alienación como expresión cultural de generaciones de seres humanos que se atan al mundo capitalista ha sido un instrumento de dominio psicológico que ha hecho al individuo de la modernidad y, ahora de la postmodernidad globalizada, presa sumisa de los conceptos que esa propaganda impone como verdad siendo la misma aceptada sin ningún tipo de reflexión, meditación o verificación.

Cuando el centro de dominio del mundo capitalista asume la confrontación contra el incipiente mundo socialista que comenzaba a emerger después de la II Guerra Mundial dispuso de su capacidad maligna impregnada de rapacidad, sometimiento y opresión para inventar realidades, ninguna verdadera o al menos manipulada esa verdad parcializada, y crear fantasmas (figuraciones de la imaginación) acerca de un modo de vida diferente al generado por el consumo y sus leyes de la maximización de la ganancia (razón del capitalismo). El comunismo era entonces visto desde la óptica del capital como lo antagónico a democracia, felicidad, libertad y justicia. Era dictadura, opresión, subyugación del pueblo, sometimiento al trato cruel, inhumano y extirpador  de sueños y disfrute pleno. El comunismo era el infierno; mientras que el capitalismo era el cielo.

Pues bien, de allí devino la deformación del comunismo que ha sido permanente, incrustándose en la mente de generaciones humanas para que se asuma (consciente o inconscientemente) como un mal del mundo al cual hay que repudiar, refutar y negar. En Venezuela esa cultura de la alienación y, en consecuencia el concepto de comunismo, generaliza el anticomunismo, y lo asume como una postura ante el mundo y la vida; la cual sigue viva con mucha fuerza al interior del ser. Postura que demuestra, por un lado, ignorancia masiva de una gran proporción del colectivo nacional, que incluye a contingentes de rojos y rojitos aún alienados; y por el otro, la propaganda anticomunista se convierte en un factor de estímulo a la lucha contra la Revolución Bolivariana la cual es interpretada por la contrarrevolución (inculta la mayoría) como una copia de la experiencia comunista cubana.

En si, al investigar sobre el concepto político de comunismo tomamos para efecto de este corto artículo la siguiente conceptualización: “modo de interpretar y hacer  la historia de un pueblo como lucha de clases regida por el materialismo histórico o dialéctico, que conducirá, tras la dictadura del proletariado, a una sociedad sin clases ni propiedad privada de los medios de producción, en la que haya desaparecido el Estado”. Este concepto en bruto sin otro tipo de consideraciones lo tomó el centro dominante para desvirtuarlo e imponer de manera deformada sus propias visiones interesadas en preservar la esencia del mundo occidental sin influencia de ningún modo de vida diferente al suyo.

Sin embargo, en la práctica de la política actual en nuestro país y con base en nuestra identidad y fundamentándonos en los ideales de los libertadores del siglo XIX, e integrándolos a nuestros propios pensamientos criterios, juicios e ideas, el comunismo hoy en día en el siglo XXI lo interpreto como el modo de vida que se fundamenta en la espiritualidad (razón política de energía morfogenética para luchar por transformar el mundo) del ser para organizar a la sociedad en componentes comunitarios que buscan alcanzar el Bien Común (racionalidad de justicia), la producción socialista y el poder popular expresado por vía del autogobierno. Es también comunismo el amor al prójimo (lazos de afectos surgidos del espíritu de cuerpo) y la buena voluntad del individuo para solidarizarse en las tareas colectivas de los componentes comunitarios. Es además, buscar la sustitución del modo de vida capitalista por el modo de vida socialista y, en consecuencia, generar el cambio de estructura (nueva génesis) que conciba:
(i)             transmutar las relaciones de producción cuyo fin no sea el mercado sino la satisfacción del Bien Común del colectivo para el buen vivir y la colectivización de la propiedad de los medios de producción;
(ii)            cambio en las relaciones de poder que asuma como primera instancia de poder la asamblea popular organizada desde los colectivos de base cuya razón fundamental de existir sea el individuo y no la mercancía del capital;
(iii)           cambio en las relaciones sociales entre los seres del colectivo nacional para estructurar la sociedad  socialista desalienada y culturalmente emancipada. La sociedad de la Patria, de la Patria Grande y del legado de nuestros libertadores.

“Viva el comunismo” es una respuesta al grupo de contrarrevolucionarios que dicen en las redes sociales y a menos de 24 horas del llamado a protestar el 23N, que “…a los comunistas del gobierno hay que quitarles la bandera nacional a carajazos”. Por eso digo, repito y lo siento en mi corazón, conciencia y alma viva el comunismo hoy y siempre. Comunista seremos hasta la muerte.