domingo, 5 de enero de 2014
sábado, 4 de enero de 2014
El Mundo se mueve con ideas por William E. Izarra
El mundo se mueve con ideas. El
pensamiento reflexivo del ser humano es lo que permite la evolución y
desarrollo de la ciencia, la tecnología y demás manifestaciones culturales del
hombre. Tanto el poeta más sensible como el más plástico de los pintores o el
más erudito creador, recurre al mundo de las ideas para producir su obra, su
arte o su invento. Por las ideas se vive, se lucha y hasta se muere. La
concepción del hombre, la posición ante los medios de producción, la actitud
ante el cambio político, todo esto se fundamenta en un conjunto de ideas,
generador de su propio sistema de valores individuales, para permitirle a cada ser
viviente asumir posiciones teóricas y prácticas en la vida.
Esta reflexión la hago porque hace 47 años experimenté el cambio más auténtico que me haya ocurrido en mi vida. Para
ese entonces, mayo de 1967, era sub-teniente piloto con 20 años de edad. Tenía
2 meses de haberme graduado en la Escuela de Aviación Militar y ya formaba
parte de la tripulación de un helicóptero militar artillado que operaba en
Destocaribe, Teatro Antiguerrillero de Oriente, ubicado en Altagracia de
Orituco. Era época de guerrillas y de efervescentes ideas revolucionarias en
Venezuela y en América Latina.
Un día muy temprano en la mañana, se recibe la noticia de un desembarco de
guerrilleros en las playas de Machurucuto. Había un detenido, era un oficial
cubano. No recuerdo su apellido, probablemente Teniente Briones Motonto, pero
al llegar al sitio el Comandante del Teatro me pide que lo interrogue, con el
objeto de obtener información acerca de la aviación cubana y los planes
comunistas para acabar con la democracia de nuestro país. Cumplo la orden y
entro a la carpa donde se encontraba el detenido. Cuando me enfrento al oficial
me sorprende su figura y porte marcial, su buenos modales y gestos, su claridad
de expresión y sus profundas reflexiones. Las respuestas a mis preguntas fueron
precisas y de un hondo contenido social. Me impactó la sensibilidad con que
trató el tema de la lucha revolucionaria. Finalicé el interrogatorio y salí
confundido. Mi patrón de pensamiento formado bajo el rígido sistema militar,
cuya concepción de la democracia era ser anticomunista, no cuadraba con lo que
acababa de presenciar. El molde ideológico tuvo su primera fisura. Los
conceptos del bien y del mal que había asimilado al pie de la letra,
comenzarían, a partir de ahora, a revisarse y a cuestionarse. El germen de la
duda prende la inquietud y, en consecuencia, obliga a indagar más de lo que se
sabe hasta ese momento, para satisfacer el ansia de alcanzar la verdad.
Tres meses después, en otra misión antiguerrillera en el TO-5, en Yumare,
logré culminar este período de duda y cuestionamiento. Fue allí en donde logré
obtener la claridad que buscaba. El hecho se dio por casualidad. Un día, a la
caída de la tarde, los presos políticos estaban fuera de sus celdas de madera.
La guardia militar estaba más relajada que de costumbre. La tripulación acababa
de finalizar su última misión de vuelo. El ambiente invitaba a la plática. La
curiosidad por ver de nuevo a un preso guerrillero, comunista, enemigo de la
democracia, me condujo hasta el sitio de recreo donde ellos estaban. Me acerqué
a una mujer de piel blanca, cabello corto amarillo, ojos claros, de unos 30
años de edad. Era médico pediatra, muy culta y aguerrida combatiente de
profundas convicciones ideológicas. Su fino hablar, unido a sus sabios argumentos
teórico-prácticos fueron fulminantes a mi incertidumbre. La pediatra, a quien
20 años más tarde le conocería su identidad, no supo lo que había logrado hacer
con mi vida en ese instante. Ella, sin
proponérselo, había sensibilizado las ideas y pensamientos reflexivos de un
oficial que la combatía. Su enemigo pasó a ser un defensor de sus más nobles
ideales. Como ser pensante, esa tarde en Yumare culminaba para mí, una fase que
se había iniciado una mañana en Machurucuto. A partir de ese momento comencé a
consolidar un pensamiento más sólido producto de nuevas reflexiones,
enriquecidas con múltiples lecturas de textos que me eran afines a las más
profundas inquietudes de orden político-social y militar del momento.
Mi mundo cambió. Jamás pensé que influirían en ello 2 guerrilleros.
Guerrilleros de alto nivel intelectual y de fuertes convicciones políticas. Las
ideas hicieron desplazarme hacia nuevos escenarios nunca imaginados. Aún hoy en
día, la evolución de mi pensamiento continúa su curso sin saber su destino
final. No obstante, lo que siempre lo identificará será su fundamento
revolucionario.
domingo, 29 de diciembre de 2013
Comuna o Nada de José Ignacio Bombace (tomado de Rebelión)
Escribo esta breve reflexión en la linda
mañana del viernes 27 de diciembre del 2013. Un soleado y fresco Carvajal me
hace sentir feliz al sacar cuentas y concluir que tendremos mas de 20 meses sin
elecciones ni campañas electorales, ¡mas de 20 meses! Luego de 4 elecciones en
14 meses pasar 20 meses sin elecciones es lo que todo revolucionario esperaba,
¡ya no hay excusa!
Y ese creo yo que es el punto mas
importante de nuestras contradicciones, hablo acerca de las elecciones, de la
legitimación del poder constituido y del esquema de representatividad que
duerme conciencias y zombifica a las bases populares que, inmersas en el
carnaval pintoresco electoral, descuidan (y descuidamos) lo que realmente debe
importar dentro de una revolución: el autogobierno local, el poder popular. No
perdamos nuestra meta Camaradas que es el establecimiento del Estado Comunal. Solo
el pueblo salva al pueblo.
No nos engañemos las elecciones son un
arma de doble filo, donde por un lado afianzamos y legitimamos ante el mundo la
aceptación del proceso revolucionario por parte de la mayoría del pueblo
venezolano, pero lamentablemente a la vez, remarcamos en el sub conciente
popular la necesidad imperativa de la representatividad. Recordemos: La
muerte del capital depende del éxito de la consolidación del poder popular, el
socialismo no se decreta sino que se construye.
Una pregunta digna para la reflexión
interna en el marco de este calendario que nos ha tocado vivir sería: ¿somos
revolucionarios de construcción de poder popular o somos revolucionarios de
elecciones? Ahora, otra verdad es que fue el propio Comandante Chávez el que
avivó mas la fogata electoral, ¿y que debimos hacer, apartarnos del carnaval
electoral y dejar solo al Comandante?
Las revoluciones democráticas son
difíciles, extremadamente complejas. Depender de elecciones para mantener el
poder y el cause de la revolución bolivariana obligan al poder constituido a
ejercer populismo desmedido, a convertir al pueblo en mantenido del estado.
Esto es altamente peligroso y podría condenar electoralmente en algún momento a
la revolución. Necesario es marcar el punto de no retorno, y eso no se hace con
elecciones sino consolidando un poder popular tan consciente, disciplinado y
productivo que remueva las bases del sistema social y mercantil imperante desde
hace siglos.
Somos una sociedad de cómplices, de
explotadores y explotados, de vivos y pendejos, de poder constituido y poder
constituyente. Trascender de esta cultura inhumana prevaleciente desde hace
siglos, con conductas casi insertas en nuestros genes pareciese un imposible,
un sueño. Nadie nos impide soñar y solo nosotros ponemos las barreras de
nuestras acciones.
Al punto que quiero llegar es que la
evolución cultural viene intrínsicamente relacionada con la demolición del
sistema totalitario mercantil, y la sustitución del mismo por un nuevo sistema
económico donde las relaciones de producción sean coherentes con el cambio
cultural. Entonces para ser coherentes con el planteamiento del comandante
Chávez, con el plan de la patria y con el momento histórico que nos exige
dichos cambios, la única vía posible e inmediata es jugarse el todo por el todo
con el poder popular, desarrollar comunas (no decretarlas) y realizar desde las
mismas experiencias tangibles (productivas y culturales) que se contrapongan
totalmente a las actualmente existentes. Es necesario demostrar en la práctica que
el estado comunal es posible, y no solo que es posible, sino que es la
alternativa mas humana ante el sistema depredador capitalista. Para ser
coherentes con Chávez nuestro lema debe ser comunas o nada,
Hablar de nuevas relaciones de
producción trae siempre peleas, controversias. O te catalogan de come flor, o
de comunista ortodoxo o simplemente de loco. Sin nuevas relaciones de
producción estaremos enmarañados en medio de un estado socialdemócrata, con
organizaciones políticas electoralistas y un gobierno unilateral netamente
reformista y populista. Necesario es desde la práctica vivencial, organizativa
y productiva en comunas, generar nuevos esquemas de participación y
organización de nuestro pueblo, tallar con nuestras propias manos las
respuestas prácticas y reales a las preguntas: ¿Con que se come eso de
direcciones colectivas? , ¿Es posible establecer nuevas relaciones de
producción? , ¿Responde a la necesidad popular una producción comunal? ,
¿Necesitamos realmente de un estado paternalista?
La revolución en una camionetota o
dentro de oficinas con aire acondicionado es el objetivo de los nuevos adecos
disfrazados de rojo. Yo apoyo al tocayo Stalin: la socialdemocracia es la
pata izquierda del fascismo. O nos definimos y aprovechamos este periodo no
electoral para la profundización de la revolución y la construcción práctica y
real de experiencias comunales exitosas, o comencemos a avizorar “buenos
candidatos” para otras elecciones.
Ahora más que nunca: ¡PATRIA O MUERTE!
¡COMUNAS O NADA!
viernes, 20 de diciembre de 2013
Balance de las Elecciones Municipales del 8D por el Secretariado Político de Insurgencia Comunista
En la actualidad cualquier
acontecimiento político en estas tierras de José Leonardo Chirinos y Ezequiel
Zamora cobra ribetes que marcan lo táctico-estratégico e impacta en lo
internacional por muy simple o común que parezca.
Así ha sucedido con las mas
recientes elecciones para alcaldes y concejales. Las mismas, a pesar de ser un
proceso nada novedoso y en apariencia poco trascendente paso a convertirse en
un elemento crucial paro los sectores protagónicos. Por una parte, para el
movimiento popular significaba posponer por un tiempo la materialización de su
proyecto anidado en el Plan Patria, hoy convertido en ley, la instauración de
la sociedad comunal. Por el contrario, la burguesía -nacional e internacional- convirtió
estas elecciones en un plebiscito en contra del recién estrenado gobierno de Nicolás
Maduro.
El Movimiento Popular tuvo que
sacrificar, parafraseando al camarada Chavez, la profundización y avance de la
sociedad comunal para reforzar nuevamente esta vieja institucionalidad que se
niega a morir. Nos referimos al entramado heredado de la época independentista
y base de la sociedad burguesa: los consejos municipales y las alcaldías.
El pueblo trabajador tuvo que salir
a votar nuevamente por el menos malo de los males, de tal suerte reeligió y eligió
figuras poco destacadas en el cumplimiento de sus compromisos con el derrotero
revolucionario. Fueron reelegidos alcaldes con gestiones pésimas, ineficaces,
ineptas y burocráticas para impedir que la derecha se posesionara de esos
espacios.
Eligió en otros sitios a candidatos
que para nada representaban los sentimientos de la base popular. Impuestos a
dedo por una estructura partidista que definitivamente esta divorciada del
poder popular que va naciendo y consolidándose, pero que comprende que por
ahora era menester cerrarle el paso a sectores con el proyecto burgués bajo su
brazo.
Por ahora, la vieja
institucionalidad, que debe ir desapareciendo para darle el paso a la constitución
de la nueva sociedad comunal, salio fortalecida. Esa moribunda sociedad se
niega a morir y hay que decirlo: el poder popular comunal tuvo y se vio forzada
por las circunstancias históricas ha darle oxigeno a ese moribundo.
En definitiva en esta lucha de
contrarios, nos referimos a la sociedad burguesa y la sociedad comunal,
continuara y en lo sucesivo adquirirá ribetes de mayor alcance y profundidad.
En cuanto a la derecha
internacional, apostó ha cambios más trascendentales que una simple elección de
alcaldes y concejales, convirtió esta elección en plebiscito
nacional-internacional, para cortarle el paso al gobierno recién estrenado de Nicolás
Maduro, pero el Movimiento Popular de manera contundente le asesto una derrota
en tres ámbitos, a saber:
A) El electoral propiamente dicho. Al
lograr una ventaja sobre el adversario de algo más del 10% de votos sufragados,
hecho trascendente porque demuestra hasta la saciedad que a pesar de la gran
ausencia de su líder máximo, hay una reserva solida y probada para sostener
este proceso de cambios que hoy se produce y profundiza en estas tierras.
B) En lo político. La derecha
internacional pretendía con unos resultados favorables demostrarle al mundo el
rechazo e ilegitimidad que tenia el gobierno de Nicolás Maduro. Nada de esto ocurrió,
el voto popular y revolucionario fue el dique de contención. Nada han podido
decir las cadenas internacionales burguesas de la comunicación. Solo reconocer
que las elecciones fueron democráticas, participativas y claramente protagónicas.
Protagonismo popular, solido y maduro.
C) En el ámbito moral. La derecha ha
quedado por lo menos momentáneamente en la lona usando términos boxisticos. Es
la cuarta (4) derrota consecutiva en menos de año y medio y la segunda (2) en
seis meses, sin la presencia física del líder de la revolución. En lo inmediato
la derecha recalcitrante tendrá que hacer un completo replanteo político y
hasta organizacional.
Por lo pronto la revolución ha
salido de la zona de peligro latente que venia transitando de cara al resultado
del 14 de abril y el estreno algo tímido del gobierno de Nicolás Maduro, pero además
podemos afirmar que ahora si hay un gobierno con un importante deje de
robustez. Maduro es el presidente constitucional y tiene por delante 5 años de
gobierno, las salidas cortoplacistas burguesas y fascistas están en el
congelador.
El Movimiento Popular ha dado una
importante lección. Sabe medir los tiempos y contratiempos en la búsqueda de la
constitución de una nueva sociedad. Pero desde ya el alerta a los alcaldes
elegidos, tanto los de rojo como los de la variopinta oposición, despejado el
camino de la confabulación burguesa fascista o se cumplen las demandas mínimas
necesarias del buen vivir o ese mismo pueblo sera el que recorrerá las alamedas nuevamente para
exigirlas.
Se requiere entonces la superación
de lo inepto, ineficaz, burocrático y hasta lo corrupto en las gestiones que recién
se estrenan, pero además ahora convertida en ley la materialización del plan
patria (Plan Nuestroamericano) y por ende la constitución real y efectiva de la
sociedad comunal.
Son entonces tiempos de abordar con
toda la fuerza necesaria la construcción de las comunas en el ámbito
territorial, de los consejos de trabajadores en el ámbito productivo, en fin de
abrir paso ya a la constitución de lo nuevo y esas alcaldías y concejos
legislativos deberán ceder los espacios o definitivamente morir para que nazca
ese criatura que garantice y enrumbe las trasformaciones profundas y necesarias
en este continente, la sociedad comunista.
Comunas Comunistas o
Nada.
La Tarea Histórica es
Destruir al Capitalismo
No lo Salvemos.
Control
Obrero de la Producción.
Control Popular
Revolucionario de la Distribución.
Insurgencia Comunista
Secretariado
Político
Diciembre 2013
Blog:vozinsurgente.wordpress.com
Insurgenciacomunista@gmail.com
lunes, 16 de diciembre de 2013
Cambio de Estructura a partir del 8D por William E. Izarra
Las Autoridades electas deben ser instrumentos del pueblo. Link con Correo del Orinoco http://www.correodelorinoco.gob.ve/wp-content/uploads/2013/12/CO1532.pdf
martes, 26 de noviembre de 2013
Desarrollo y Emancipación en 200 caracteres por William E. Izarra
Desarrollo es un concepto que se inserta en el marco teórico del
modelo hegemónico mundial del capitalismo. Los indicadores que manifiestan los
niveles de satisfacción de expectativas de consumo y necesidades materiales
logradas por el ser humano están sujetos a patrones derivados del mundo global
auspiciado por los entes que se subordinan al poder del capital. Por ejemplo
las Naciones Unidas, organismo mundial al servicio al capitalismo, establece
paradigmas que determinan cuando se logra o no el desarrollo.
Antepongo al concepto de desarrollo el de emancipación en el
marco de un modo de vida socialista lo que determina una posición antagónica al
capitalismo. Es para mi emancipación la liberación del ser humano que le
permita obtener de manera individual y colectiva el dominio de la naturaleza
por vía de la autogestión colectiva y la desalienación cultural. Su meta es
satisfacer los objetivos del buen vivir, que es: logro pleno de las necesidades
espirituales, culturales y materiales del ser de un colectivo organizado;
autonomía de pensar, conocer y saber para que el individuo sea lo que quiere
ser y no lo que dicen que debe ser; y, potestad y autonomía de crear, inventar
y conducirse con base en su propio destino.
viernes, 22 de noviembre de 2013
Viva el Comunismo por William E. Izarra
Existe una obsesión (idea que con tenaz persistencia asalta la mente) en los
seres del mundo capitalista sobre el comunismo. La intensa propaganda
desplegada en el mundo occidental durante el período de la Guerra Fría, la cual
continuó con mayor empuje a partir del Nuevo Orden Internacional de la
globalización iniciado a partir de la caída del Muro de Berlín, ha hecho del
individuo un ser alienado (estado
mental caracterizado por una pérdida del sentimiento de la propia identidad).
La alienación como expresión cultural de generaciones de seres humanos que se
atan al mundo capitalista ha sido un instrumento de dominio psicológico que ha
hecho al individuo de la modernidad y, ahora de la postmodernidad globalizada,
presa sumisa de los conceptos que esa propaganda impone como verdad siendo la
misma aceptada sin ningún tipo de reflexión, meditación o verificación.
Cuando el centro
de dominio del mundo capitalista asume la confrontación contra el incipiente
mundo socialista que comenzaba a emerger después de la II Guerra Mundial dispuso
de su capacidad maligna impregnada de rapacidad, sometimiento y opresión para
inventar realidades, ninguna verdadera o al menos manipulada esa verdad
parcializada, y crear fantasmas (figuraciones de la imaginación) acerca de un
modo de vida diferente al generado por el consumo y sus leyes de la
maximización de la ganancia (razón del capitalismo). El comunismo era entonces
visto desde la óptica del capital como lo antagónico a democracia, felicidad,
libertad y justicia. Era dictadura, opresión, subyugación del pueblo,
sometimiento al trato cruel, inhumano y extirpador de sueños y disfrute pleno. El comunismo era
el infierno; mientras que el capitalismo era el cielo.
Pues bien, de allí
devino la deformación del comunismo que ha sido permanente, incrustándose en la
mente de generaciones humanas para que se asuma (consciente o
inconscientemente) como un mal del mundo al cual hay que repudiar, refutar y
negar. En Venezuela esa cultura de la alienación y, en consecuencia el concepto
de comunismo, generaliza el anticomunismo, y lo asume como una postura ante el
mundo y la vida; la cual sigue viva con mucha fuerza al interior del ser.
Postura que demuestra, por un lado, ignorancia masiva de una gran proporción
del colectivo nacional, que incluye a contingentes de rojos y rojitos aún
alienados; y por el otro, la propaganda anticomunista se convierte en un factor
de estímulo a la lucha contra la Revolución Bolivariana la cual es interpretada
por la contrarrevolución (inculta la mayoría) como una copia de la experiencia comunista
cubana.
En si, al
investigar sobre el concepto político de comunismo tomamos para efecto de este
corto artículo la siguiente conceptualización: “modo de interpretar y hacer la historia de un pueblo como lucha de clases
regida por el materialismo histórico o dialéctico, que conducirá, tras la
dictadura del proletariado, a una sociedad sin clases ni propiedad privada de
los medios de producción, en la que haya desaparecido el Estado”. Este concepto
en bruto sin otro tipo de consideraciones lo tomó el centro dominante para
desvirtuarlo e imponer de manera deformada sus propias visiones interesadas en
preservar la esencia del mundo occidental sin influencia de ningún modo de vida
diferente al suyo.
Sin embargo, en la
práctica de la política actual en nuestro país y con base en nuestra identidad
y fundamentándonos en los ideales de los libertadores del siglo XIX, e integrándolos
a nuestros propios pensamientos criterios, juicios e ideas, el comunismo hoy en
día en el siglo XXI lo interpreto como el modo de vida que se fundamenta en la
espiritualidad (razón política de energía morfogenética para luchar por
transformar el mundo) del ser para organizar a la sociedad en componentes
comunitarios que buscan alcanzar el Bien Común (racionalidad de justicia), la
producción socialista y el poder popular expresado por vía del autogobierno. Es
también comunismo el amor al prójimo (lazos de afectos surgidos del espíritu de
cuerpo) y la buena voluntad del individuo para solidarizarse en las tareas
colectivas de los componentes comunitarios. Es además, buscar la sustitución
del modo de vida capitalista por el modo de vida socialista y, en consecuencia,
generar el cambio de estructura (nueva génesis) que conciba:
(i)
transmutar
las relaciones de producción cuyo fin no sea el mercado sino la satisfacción
del Bien Común del colectivo para el buen vivir y la colectivización de la
propiedad de los medios de producción;
(ii)
cambio
en las relaciones de poder que asuma como primera instancia de poder la
asamblea popular organizada desde los colectivos de base cuya razón fundamental
de existir sea el individuo y no la mercancía del capital;
(iii)
cambio
en las relaciones sociales entre los seres del colectivo nacional para
estructurar la sociedad socialista desalienada
y culturalmente emancipada. La sociedad de la Patria, de la Patria Grande y del
legado de nuestros libertadores.
“Viva el comunismo”
es una respuesta al grupo de contrarrevolucionarios que dicen en las redes
sociales y a menos de 24 horas del llamado a protestar el 23N, que “…a los
comunistas del gobierno hay que quitarles la bandera nacional a carajazos”. Por
eso digo, repito y lo siento en mi corazón, conciencia y alma viva el comunismo
hoy y siempre. Comunista seremos hasta la muerte.
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