Energía Morfogenética

Energía Morfogenética
Fuerza de los Revolucionarios para luchar de manera inquebrantable por consolidar la Revolución Bolivariana

III Curso para Difusores e Investigadores del Socialismo Bolivariano

III Curso para Difusores e Investigadores del Socialismo Bolivariano
Se iniciia el 31.05 a las 08.30am en la UBV de Caracas, Los Chaguaramos, Piso 10, Sala Cruz Diez

Hacia la Capilla ardiente de 10 días

Hacia la Capilla ardiente de 10 días
Fueron cientos de miles quizás millones...no se sabe cuántos desfilaron frente a Chávez para darle su adiós

El Comunismo en Venezuela en 2017

El Comunismo en Venezuela en 2017
El comunismo hoy en día en el siglo XXI lo interpreto como el modo de vida que se fundamenta en la espiritualidad (razón política de energía morfogenética para luchar por transformar el mundo) del ser para organizar a la sociedad en componentes comunitarios que buscan alcanzar el Bien Común (racionalidad de justicia), la producción socialista y el poder popular expresado por vía del autogobiernC

Táctica y Estrategia de la Revolución Bolivariana en la coyuntura del 12 de Octubre

Táctica y Estrategia de la Revolución Bolivariana en la coyuntura del 12 de Octubre
Quienes creen en el Socialismo Bolivariano (Revolución), como otro modo de vida diferente al capitalismo, buscan la realización de actos dirigidos a transformar el capitalismo y generar una nueva estructura de relaciones humanas que invente el otro mundo posible.

El MNOAL y el Socialismo Bolivariano

El MNOAL y el Socialismo Bolivariano
La coyuntura en que se encuentra Venezuela al realizarse la Cumbre de los Países del MNOAL es una oportunidad, para el país que sigue de manera inexpugnable alcanzar la viabilidad de construir el Socialismo Bolivariano

La Revolución Bolivariana es un paradigma que guía a los movimientos emancipadores del mundo

La Revolución Bolivariana es un paradigma que guía a los movimientos emancipadores del mundo
La fuerza interior se crece para transformarse en ímpetu imbatible al dominar las ideas que proyectan el modo de vida sustentado en el socialismo, razón del reto contra las fuerzas de USA, de la derecha mundial y la globalización universal.

Talento, Bien Común y Virtud vs Fascismo, Odio y Destrucción

Talento, Bien Común y Virtud vs Fascismo, Odio y Destrucción
El Bien son los principios, la ética, la moral de la justicia, la razón del espíritu. El Bien es el amor al prójimo y la Buena Voluntad. El Mal es el odio, la devastación consciente, la intención de hacer daño, la negación de la idea, del pensamiento y de la Revolución.

La Carta Democrática Interamericana, instrumenrto de USA para mantener su hegemonía

La Carta Democrática Interamericana, instrumenrto de USA para mantener su hegemonía
No puede uno de sus miembros (OEA) invocar la aplicación de la Carta cuando se carece de moral política por ser violador de su articulado.

El Partido Político tiene que transformarse en estructura para la emancipación

El Partido Político tiene que transformarse en estructura para la emancipación
Democracia Directa es el nuevo estadio que tiene que asumir la Revolución Bolivariana una vez que el pueblo venza a la GNC, a la desestabilización, a la derecha mundial, al Comado Sur, al Departamento de Estado, a los gobiernos de la derecha mundial y al Presidente de USA.

sábado, 10 de agosto de 2013

Ay, candidatos y candidatas: tremenda responsabilidad con la Revolución por William E. Izarra


Candidatos y candidatas, no es solo el discurso pragmático. De lo que hizo cada uno para llegar a ser candidato, de sus sacrificios de vida, de haberse comido las verdes. No es solamente decir que se es chavista y que se quiere rescatar el espacio territorial o administrativo a que se postula. Es eso necesario, pero más que eso también es su pensamiento enriquecido con los conceptos que definen el Proceso Revolucionario y su tesis de sustento el SBSXXI. Tiene que creer y mas que creer hacer de la teoría revolucionaria un factor de su vida que le induce a crear un nuevo marco de referencia para interpretar la acción política, su rol en el Proceso y su disposición a cambiar la estructura de la dimensión social reformista y capitalista que sigue vigente hoy en la República.

Insisto en difundir algunos conceptos que proceden del proyecto originario y de esta manera contribuir al estímulo de la conciencia revolucionaria de los candidatos del 8D para profundizar la Revolución Bolivariana.

Etapas y fases constituyen el Proceso Revolucionario. Una etapa puede tener varias fases y mantener su vigencia por un largo período, como es el caso de la etapa actual la de la transición, que debe  conjugarse con la que se inicia el 8D para comenzar la etapa del Cambio de Estructura. Las etapas están determinadas por las fases y éstas, marcan inicios de momentos engendrados por las coyunturas.

Digo que estamos todavía en transición porque no ha finalizado la confrontación de los sistemas políticos que siguen en pugna. La reforma, cuya expresión es la democracia representativa no ha muerto. Es la práctica del Estado burocrático soportado por las normas y costumbres capitalistas que regulan el mercado. El marco teórico de su sustento esencial se basa en leyes procreadoras de una cultura alienante, materialista, consumista, pragmática y rivalizadora. Pero, no solo es el modelo del Estado reformista lo que estimula la alienanción lo son también los medios de intermediación de la sociedad como, por ejemplo la iglesia, los gremios profesionales, las asociaciones mercantilistas, la banca, los partidos políticos y, muy especialmente, los intelectuales o pensadores anclados en el pensamiento clásico y, con especial énfasis, en el europeo.

La transición exige romper paradigmas. Uno de ello es la producción intelectual autóctona. La metáfora del alfarero nos enseña que él, el alfarero, transforma su matera prima en creación propia. Su obra, producto de su talento, es una expresión de arte, de belleza, de necesaria utilidad para el ser. Trabajó la arcilla posiblemente empleando ideas de otros que contribuyeron a orientar su inspiración. Pero, el resultado es su hechura particular y específica fruto de la nada.

El Socialismo Bolivariano del Siglo XXI no es la emulación de modelos existentes en el presente o experimentados en el pasado. El pensamiento universal de carácter emancipador es una fuente que estimula la creación. Es equivalente a la materia prima del alfarero. Pero jamás será copia fiel y exacta. Su base conceptual teórica se está formando con novedosos juicios que quiebran el pensamiento clásico con tendencia a replantearse el europeo, cordón umbilical de la élite intelectual de la contra-revolución. El marco teórico del SBSXXI permite interpretar el mundo, la  vida, el hombre y hasta Dios bajo paradigmas contrarios a los de los simplistas intelectuales de la derecha venezolana basados en ideas tomadas de otros pensadores. Gente que vive de su autoadoración carece de talento propio. Ha sido incapaz de sembrar su propia semilla para recoger frutos inéditos. Sus ideas son como prótesis que se agregan a su cuerpo pero sin pertenecerles. Basan sus reflexiones en citas de la creación de otros.

La fase actual dentro de la transición nos conduce a la traslación revolucionaria que es la transferencia del poder a la comunidad organizada y que se tiene que comenzar a concretar a partir de la victoria del 8D y a la que se le denomina: Cambio de Estructura. Alcanzar esta meta exige un nuevo marco conceptual teórico y la elaboración de ideas que rompan paradigmas. Es la razón del espíritu revolucionario.

Camaradas, compatriotas candidatos y candidatas del 8D, hagan del acto electoral un acto revolucionario. Involúcrense con el espíritu originario de la Revolución y asuman la tríada conceptual: (i) la Agenda Alternativa Bolivariana (AAB, 1996) se constituye en la base de orientación de todos los planes socialistas de la nación; (ii) el gobierno se transforma en instrumento del pueblo: (iii) y el acto electoral se transforma en acto revolucionario.

jueves, 8 de agosto de 2013

Más teoría a los candidatos el 8D: El capitalismo de hoy incita al socialismo por William E. Izarra



Perdónenme por ser tan insistente; pero es que se trata del Proceso Revolucionario que está en juego de manera doble: la oposición lo quiere aniquilar el 8D y las fuerzas revolucionarias que van a las elecciones no pueden quedarse en la fascinación del poder y sostener la estructura reformista y burguesa del capitalismo vigente en el escenario de hoy

Por estas doble razón, empleo el instrumento que tengo a disposición: la palabra convertida en idea y en energía para transmitir ímpetu por la lucha revolucionaria.

Atención pues, compatriotas Maglio Ordoñez, Winston Vallenilla, Potro Álvarez, Miguel Pérez Pirela, Ernesto Villegas (los menciono a ustedes por ser los de renombre nacional y quizás los más allegados al poder que fascina) y todos los demás candidatos de la Revolución para el 8D. Ustedes son ahora el equivalente a la caballería de El Libertador el 24 de junio de 1821 cuando triunfaron sobre las tropas realistas en la Batalla de Carabobo.

Permítanme entonces exponer mis apreciaciones acerca de algunos aspectos teóricos que posiblemente les pueda ayudar a procesar para su fortaleza teórica conceptual y, por consiguiente, disponer de elementos para profundizar la revolución, impedir que la aniquilen y asegurar el tránsito hacia el socialismo (discúlpenme, pero ¿ustedes creen e el socialismo?).

He aquí mi análisis, no como verdad absoluta e inflexible; sino como aportes para la reflexión de ustedes, compatriotas (espero sean camaradas).

El beneficio es la savia del capitalismo. Si un capitalista no obtiene beneficio no sigue su trabajo, quiebra y se retira. La razón existencial es entonces obtener el beneficio de su producto y maximizarlo hasta el infinito. Es quizá esta afirmación la que nos permite entender por qué el gobierno del Presidente Obama le inyecta por la vía de la ayuda financiera a las corporaciones transnacionales millones de millones de dólares en lugar de estar dirigido a los miles y miles de habitantes norteamericanos que se ven estrangulados por no poder pagar, por ejemplo, las hipotecas de sus viviendas. He ahí la esencia del capitalismo. Si el Presidente Obama no hace eso (proteger al capital, es decir, garantizar el beneficio) cruje el sistema y ocurre una revolución. Desaparece el imperio. Si ayuda a los pobres entonces estaría estimulando el socialismo y eso de verdad que no le cuadra a un Presidente de EE.UU. Eso no es lo que dicta el verdadero poder que maneja las decisiones de la dirección del mundo. Obama es un instrumento al servicio del capitalismo mundial. Él ya no es él. Es una pieza de las estructuras supramundiales que deciden el rumbo de la economía. Antes intuía que así era el manejo del mando de la Casa Blanca, pero ahora lo ha comprobado y se tiene que acoplar a la dinámica que le imponen.

Barak Obama es en todo caso la figura material, palpable, tangible del capitalismo; y por lo tanto, el símbolo de la disfuncionalidad que se proyecta en estos instantes por el mundo. Crisis que potencia el surgimiento de otras formas de vida en el mundo. Si por un lado se estremece la base del sistema capitalista, por el otro, se vigoriza la semilla creciente del socialismo y, específicamente, del socialismo venezolano ya generalizado como del Siglo XXI.

Al capitalismo podemos abreviarlo en tres rasgos globales que lo caracterizan, como son:
(i)                      relaciones de producción basadas en el mercado con sus leyes que lo determinan, producto de la confrontación de los intereses específicos de las clases que lo generan cuyo fin ulterior y razón de ser es la maximización del beneficio;
(ii)                     sistema político establecido para mantener las relaciones de dominio de las clases que se apropian del mercado, las cuales se expresan en una forma de gobierno conservadora, reformista y cupular, cuya manifestación concreta es la democracia representativa, modelo exigido por los EE.UU., para la América Latina;
(iii)                    la cultura, consecuencia del mercado y del control político del pueblo, como la vía para perpetuar el flujo racional del mercado activando los mecanismos más sutiles y talentosos de alienación al colectivo,

Si estos son los rasgos generales que definen al capitalismo, (los cuales han sido quebrados por las fuerzas revolucionarias emergentes en todo el continente, abriendo nuevos espacios al establecimiento del sistema socialista y confrontándose con la hegemonía del Imperio de los EE.UU) podemos sintetizar por oposición también en tres rasgos fundamentales, los signos que identifican al socialismo: (i) modo de producción, (ii) modelo político; y, (iii) sistema cultural.

Desarrollemos la idea:
(i)                      primer rasgo del socialismo. El modo de producción se basa en el Bien Común del colectivo nacional para alcanzar altos niveles en la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales del ser y así lograr una calidad de vida superior;
(ii)                     el modelo político es la democracia directa (sinónimo de protagónica, participativa, auténtica, solidaria), cuya racionalidad es la transferencia de la toma de decisiones a la comunidad organizada sin intermediación de ningún ente complementario a fin de materializar el poder popular por la vía de la traslación revolucionaria; y,
(iii)                    como consecuencia de las dos características anteriores, surge el sistema cultural sustentado en la emancipación del pueblo (ruptura de los paradigmas que inducen dependencia, sometimiento y alienación), cuya meta es la de construir una sociedad donde se practique de manera consciente y solidaria la libertad, la autonomía, la independencia y la autosuficiencia. La alienación induce a la pérdida de la conciencia crítica y hace del individuo un autómata. Provoca respuestas masivas sin racionalidad ni lógica. Es la alienación cultural una fortaleza del capitalismo para mantener su estructura intacta. No obstante, en la medida que el individuo forma su conciencia y más si lo hace basado en el pensamiento emancipador de carácter universal la crítica se convierte en el primer factor que adversa y rompe esos mecanismos alienantes que produce el mercado capitalista.

Tomando como marco referencial del sistema socialista emergente en el Siglo XXI y le hacemos seguimiento a las ideas que promulga el Inmortal Hugo Chávez y si nos adentramos en su intención filosófica de crear no solo la nueva tesis política sino que además escrutemos su motivación innata de inventar categorías que signen la historia con modos frescos y no marchitos (disfunción del capitalismo) para interpretar el mundo y vivir la vida, me atrevo a delinear algunas ideas que motiven y generen reflexiones y estudios de los seres de buena voluntad para alcanzar definiciones apropiadas en la coyuntura actual.

Esto me lleva a buscarle sustento a la diferencia expresada arriba en lo que respecta a los modos de producción, dadas las condiciones económicas, políticas y culturales muy particulares de la realidad venezolana con respecto al concierto de naciones. Considero entonces que la producción socialista basada en el Bien Común demanda a su vez desarrollar tres líneas maestras:

(i)                      determinar las necesidades reales del colectivo nacional a fin de redireccionar la producción. Esto se concreta al eliminar los productos inventados por el mercado y se neutralicen los efectos alienantes de la creación de necesidades ficticias que obligan a la sociedad a consumir de manera compulsiva, inducida y etérea;
(ii)                     reemplazar la categoría beneficio por la nueva condición de la producción socialista como lo sería la de remuneración compensable. Lo explico así, el beneficio como la más significativa de las leyes del mercado capitalista que justifica su verdadera racionalidad, estimula la neutralización de quienes traten de compartir espacios afines (competencia) puesto que su racionalidad la encontramos especificada en maximizarlo (el beneficio) de manera constante y exponencial. Por el contrario y en contraposición a la esencia del socialismo y atendiendo la etapa de traslación revolucionaria para transferir la toma de decisiones al colectivo, la remuneración compensable sería entendida como la retribución por los servicios prestados o productos elaborados, correspondiente al estipendio que resulta de la suma de los costos y la gratificación (estímulo material siempre y cuando se refleje lo más exactamente posible el pago por la calidad y cantidad de trabajo aportado) no especulativa ni usurera (contrario a la acumulación del capital sin límites) para satisfacer esfuerzos (energía y talento) y expectativas de objetivos individuales o grupales justos y razonables. La gratificación se fracciona en dos partes porcentuales. Una, la mayor, va al individuo o grupo correspondiente a sus esfuerzos (energía física, espiritual y necesidades biológicas propias de la condición humana) y la otra, menor, a la comunidad o entidad a la cual pertenece y que le ha facilitado incorporase al circuito productivo. La remuneración compensable debe incidir en la eliminación de la competencia despiadada del sistema capitalista vigente. El trabajo no está en relación directamente proporcional al lucro, sino al crecimiento acelerado de la productividad hasta lograr que sea superior a la del capitalismo y, como objeto fusionado a éste, el desarrollo del hombre en todos sus aspectos materiales y muy especialmente el espiritual.

Creo que en las profundidades del estudio del capital cuyo máximo exponente es Carlos Marx podemos encontrar elementos suficientes que al relacionarlos con la realidad concreta del siglo XXI (transición del sistema capitalista hacia el sistema socialista emancipador), se invente la fórmula para teorizar, verificar y materializar esta categoría de remuneración compensable.

Finalmente, la tercera línea maestra de la producción para el bien común es la nueva forma de la distribución del producto que se haría con base en la creación de las redes alternativas socialistas. Como sabemos la distribución en el mercado capitalista se organiza en componentes unitarios, individuos o asociaciones, cuya parcela de acción constituye en sí una propiedad y en consecuencia permite la discrecionalidad de su juicio para determinar los precios. El beneficio es prácticamente una decisión individual basada en la dimensión de su ambición. Esto, por supuesto, que genera una espiral ascendente y constante en la medida que el producto pasa de parcela en parcela. Al llegar al comprador su precio se ha multiplicado tantas veces como parcelas beneficiadas existan (la esencia de la plusvalía). En contraposición, el mercado socialista debe estimular las redes alternativas de manera que el producto llegue lo más directamente posible al genuino comprador. De allí la necesidad de entender que el socialismo es un sistema de fundamentación humanista y no pragmático materialista como el capitalismo y, por lo tanto, prevalece el Bien Común que es la solidaridad, confraternidad y amor hacia el prójimo.


Es la hora de poner las cosas en su justo lugar. La transición de sistemas (muerte de uno y nacimiento del otro) por efectos de la situación mundial del capital es un hecho. Condiciones objetivas irreversibles abren los caminos para construir el sistema basado en el predominio de la propiedad social, en el trabajo para el bien común de todos, en el colectivismo, en el bienestar, la justicia social, en la cooperación y en la solidaridad. Los valores del capitalismo están cuestionados  y ni uno ni miles de Obama lo regresarán a sus etapas de predominio mundial, esplendor y auge.

Candidatos para el 8D, no se queden en el pragmatismo de la fascinación del poder. Ustedes son portadores de los actos para hacer historia y pueden ser pioneros de la nueva génesis que busca el cambio de estructura. No olviden que no están en el bipartidismo de la IV Republica; están en el Proceso Revolucionario del Socialismo Bolivariano en el Siglo XXI.

martes, 6 de agosto de 2013

A los candidatos Winston Vallenilla, Potro Álvarez, Ernesto Villegas, Pérez Pirela y todos del 8D


Estimados camaradas, potenciales Alcaldes y Concejales de la nueva Etapa del Proceso Revolucionario que se inicia el 8D-2013. No pretendo darles lecciones de conceptos básicos sobre la esencia de la Revolución Bolivariana y de su tesis de sustento teórico como lo es el Socialismo Bolivariano del Siglo XXI. Solo quiero aportar mis elaboraciones intelectuales, desde mi marco de referencia, como una vía de contribuir a proporcionarle viabilidad a la Revolución en tránsito hacia el socialismo. Ustedes evalúen y decidan si lo toman o lo dejan. Al menos intento de transmitirle parte de lo que fue el origen de este proceso cuando lo ideamos en la etapa previa a la creación del MVR, momento de la Asamblea Extraordinaria del MBR-200 (1997) punto que marcó un nuevo paradigma de hacer la Revolución por la vía electoral.

Síganme pues si están prestos a escuchar una posición que induce a profundizar la Revolución y a estimular la reflexión del qué hacer en la encrucijada que se presenta de reforma o revolución. Particularmente a Winston Vallenilla y el Potro Álvarez (perdonen mi sugerencia pero también a Pérez Pirela, Ernesto Villegas que sin dudar de su preparación teórica, nunca está de más escuchar otras voces que han estado en esto desde hace más de 40 años viviendo el nacimiento del Proceso Bolivariano desde su parto a fines de los años 90) quienes proceden de un sector que se percibe alejado de la teoría revolucionaria. Con humildad los invito a leer y si fuera necesario listo estoy para profundizar en estos conceptos desde ahora mismo hasta el día de las elecciones.

Cuando se erigió el nuevo paradigma para hacer la revolución, me refiero al acto electoral como método para consolidar los cambios de estructura que hasta ese momento se planteaba alcanzarlos por la vía violenta (irrupción popular con apoyo de las Fuerzas Armadas), cuando se decidió por unanimidad ir a las elecciones de 1998 con el candidato Hugo Chávez, en ese momento se establecía que ese acto electoral sería asumido como acto revolucionario.

El 19 de abril de 1997, punto de arranque del Proceso Revolucionario Bolivariano liderizado por Hugo Chávez, la Asamblea Extraordinaria del MBR-200, realizada en Valencia en el Club Social Mañongo con 1.000 delegados, estableció  que la forma de hacer la revolución sería por la vía pacífica y electoral. No obstante, lo electoral como acto revolucionario significaría tomar el poder (inicio de su gestación con el triunfo electoral) para transferirlo al colectivo nacional organizado en comunidades o entidades de participación político-social. Concepción antagónica con la que prevalecía en las fuerzas del "statu quo" de ese entonces (modelo de democracia representativa, cupular y reformista) que lo asumían como acto burocrático; valga decir, ganar las elecciones para usufructuar el poder (beneficios para la cúpula y sometimiento del colectivo).

Este episodio, que sigue vigente ya que el MBR-200 nunca fue disuelto sino que permanecería vivo como foco de iluminación, guía y orientación de la Revolución Bolivariana, hay que traerlo a la realidad concreta de 2013 a unos días de la selección de los candidatos que intervendrán en al acto electoral del 8D.

La Revolución es cambio de estructura; es crear un nuevo modo de vida. La Revolución no es continuar perpetuando la base de funcionamiento de la sociedad materializada en el modelo político de la reforma (aquellos reparos inocuos que no impiden la continuidad del capitalismo fundado en las leyes del mercado).

La Revolución es cambiar de modelo político-social bajo los postulados de la tesis del Socialismo Bolivariano en el Siglo XXI; que si bien no se concretará por decretos y en un acto violento, si se requiere que como proceso tengamos que ir avanzando por fases y etapas continuas y permanentes.

Si el acto electoral del 8D no se asume como acto revolucionario (transferir la toma de decisiones al colectivo organizado para dirigir su destino); la revolución se estanca; se desacelera y no se cumplirá con la razón de ser del Proceso Bolivariano. Si se continúa haciendo del acto electoral un acto burocrático, seguiremos en reforma y prevalecerán las relaciones que se generan para mantener la estructura capitalista en todos sus alcances y dimensiones.

Si el acto electoral del 8D se toma como acto revolucionario entonces se iniciará una etapa de aceleración de la Revolución que  irá estableciendo nuevas fases para avanzar en el cambio de estructura y en la implantación del socialismo del siglo XXI dentro de las especificidades de la realidad venezolana. Estamos en un proceso revolucionario (no reformista), que busca el cambio de estructura (autogestión colectiva, autogobierno, vocería, nuevas relaciones de producción, sociales y de poder) y que las elecciones marcan puntos de inicio de los espacios temporales de la revolución (momentos, fases y etapas) para la transformación de los entes de dirección de la sociedad en Vocerías Populares (Alcaldía reformistas a unidades de autogestión colectiva).

Quienes hoy ya son candidatos para concretar el acto electoral del 8D, les digo que hagan de este evento un acto revolucionario. No sean continuadores de la reforma política; ni sueñen con la fascinación del poder que se concreta en ser cúpula para mandar (imponer su voluntad) y llenarse de la gracia que otorga la cuota de poder, al ser electo autoridad de un espacio político-territorial contribuyendo a la manutención estructural capitalista.

Ustedes no pueden pensar como elemento aislado del proyecto colectivo. No es su potestad individual ejercer como cúpula del poder. Se es candidato para tomar ese poder y transferirlo a la comunidad. Se toma el poder para crear una nueva génesis y transformarse en Vocero del colectivo, quienes a su vez decidirán las acciones para la conducción del destino de esa entidad empleando el método de las asambleas. El Vocero se convierte en la voz de la asamblea para seguir sus instrucciones.

De compenetrarse con la esencia de la Revolución y el nuevo paradigma establecido por el MBR-200 el 19 de abril de 1997 (vigente como legado de Chávez y esencia de la Revolución)), tanto los elementos de intermediación (partidos políticos) como usteds, ya seleccionados candidatos para el 8D, deberán planificar el año 2014 como el período que inicia la fase de preparación de las condiciones para la conversión de los entes de dirección de la sociedad en Vocerías Populares. Durante todo ese año, ahora convertidos en Alcaldes y Concejales, además de dar cumplimiento a las tareas cotidianas del ejercicio de la entidad, tendrán que planificar las actividades propias para la conversión las cuales deben sustentarse en los siguientes factores innovadores que incidirán en el cambio de estructura:
(i)                      enseñar la metodología para crear la Vocería Popular y preparar al colectivo en el ejercicio del autogobierno;
(ii)                     diagnosticar la realidad jurídica de las entidades para proponer su transformación fundamentada en la autogestión colectiva;
(iii)                    transmitir, inculcar y definir al colectivo del ámbito de la entidad la teoría que explica el SBSXXI en la realidad venezolana;
(iv)                   crear en ese colectivo los valores y las virtudes de la buena voluntad del ser y del Bien Común para fortalecer el ímpetu de lucha inquebrantable a fin de consolidar la revolución y el socialismo;
(v)                    generar las condiciones para que ambos elementos involucrados en la transformación de la estructura (autoridad y colectivo) se posesionen de la conciencia que permitirá la formación de la coraza ética y moral socialista anti-corrupción y antagónica a los vicios contrarrevolucionarios.

 No es tiempo de vacilaciones cuando la oposición contrarrevolucionaria actúa en el escenario político buscando liquidar a la revolución. No es tiempo de incertidumbre: o nos quedamos a nivel de un modelo político reformista y tomamos el acto electoral como acto burocrático; o asumimos desde los fundamentos conceptuales la revolución como cambio de estructura para ir a las elecciones a convertirlas en acto revolucionario.