Energía Morfogenética

Energía Morfogenética
Fuerza de los Revolucionarios para luchar de manera inquebrantable por consolidar la Revolución Bolivariana

III Curso para Difusores e Investigadores del Socialismo Bolivariano

III Curso para Difusores e Investigadores del Socialismo Bolivariano
Se iniciia el 31.05 a las 08.30am en la UBV de Caracas, Los Chaguaramos, Piso 10, Sala Cruz Diez

Hacia la Capilla ardiente de 10 días

Hacia la Capilla ardiente de 10 días
Fueron cientos de miles quizás millones...no se sabe cuántos desfilaron frente a Chávez para darle su adiós

El Comunismo en Venezuela en 2017

El Comunismo en Venezuela en 2017
El comunismo hoy en día en el siglo XXI lo interpreto como el modo de vida que se fundamenta en la espiritualidad (razón política de energía morfogenética para luchar por transformar el mundo) del ser para organizar a la sociedad en componentes comunitarios que buscan alcanzar el Bien Común (racionalidad de justicia), la producción socialista y el poder popular expresado por vía del autogobiernC

Táctica y Estrategia de la Revolución Bolivariana en la coyuntura del 12 de Octubre

Táctica y Estrategia de la Revolución Bolivariana en la coyuntura del 12 de Octubre
Quienes creen en el Socialismo Bolivariano (Revolución), como otro modo de vida diferente al capitalismo, buscan la realización de actos dirigidos a transformar el capitalismo y generar una nueva estructura de relaciones humanas que invente el otro mundo posible.

El MNOAL y el Socialismo Bolivariano

El MNOAL y el Socialismo Bolivariano
La coyuntura en que se encuentra Venezuela al realizarse la Cumbre de los Países del MNOAL es una oportunidad, para el país que sigue de manera inexpugnable alcanzar la viabilidad de construir el Socialismo Bolivariano

La Revolución Bolivariana es un paradigma que guía a los movimientos emancipadores del mundo

La Revolución Bolivariana es un paradigma que guía a los movimientos emancipadores del mundo
La fuerza interior se crece para transformarse en ímpetu imbatible al dominar las ideas que proyectan el modo de vida sustentado en el socialismo, razón del reto contra las fuerzas de USA, de la derecha mundial y la globalización universal.

Talento, Bien Común y Virtud vs Fascismo, Odio y Destrucción

Talento, Bien Común y Virtud vs Fascismo, Odio y Destrucción
El Bien son los principios, la ética, la moral de la justicia, la razón del espíritu. El Bien es el amor al prójimo y la Buena Voluntad. El Mal es el odio, la devastación consciente, la intención de hacer daño, la negación de la idea, del pensamiento y de la Revolución.

La Carta Democrática Interamericana, instrumenrto de USA para mantener su hegemonía

La Carta Democrática Interamericana, instrumenrto de USA para mantener su hegemonía
No puede uno de sus miembros (OEA) invocar la aplicación de la Carta cuando se carece de moral política por ser violador de su articulado.

El Partido Político tiene que transformarse en estructura para la emancipación

El Partido Político tiene que transformarse en estructura para la emancipación
Democracia Directa es el nuevo estadio que tiene que asumir la Revolución Bolivariana una vez que el pueblo venza a la GNC, a la desestabilización, a la derecha mundial, al Comado Sur, al Departamento de Estado, a los gobiernos de la derecha mundial y al Presidente de USA.

jueves, 8 de agosto de 2013

Más teoría a los candidatos el 8D: El capitalismo de hoy incita al socialismo por William E. Izarra



Perdónenme por ser tan insistente; pero es que se trata del Proceso Revolucionario que está en juego de manera doble: la oposición lo quiere aniquilar el 8D y las fuerzas revolucionarias que van a las elecciones no pueden quedarse en la fascinación del poder y sostener la estructura reformista y burguesa del capitalismo vigente en el escenario de hoy

Por estas doble razón, empleo el instrumento que tengo a disposición: la palabra convertida en idea y en energía para transmitir ímpetu por la lucha revolucionaria.

Atención pues, compatriotas Maglio Ordoñez, Winston Vallenilla, Potro Álvarez, Miguel Pérez Pirela, Ernesto Villegas (los menciono a ustedes por ser los de renombre nacional y quizás los más allegados al poder que fascina) y todos los demás candidatos de la Revolución para el 8D. Ustedes son ahora el equivalente a la caballería de El Libertador el 24 de junio de 1821 cuando triunfaron sobre las tropas realistas en la Batalla de Carabobo.

Permítanme entonces exponer mis apreciaciones acerca de algunos aspectos teóricos que posiblemente les pueda ayudar a procesar para su fortaleza teórica conceptual y, por consiguiente, disponer de elementos para profundizar la revolución, impedir que la aniquilen y asegurar el tránsito hacia el socialismo (discúlpenme, pero ¿ustedes creen e el socialismo?).

He aquí mi análisis, no como verdad absoluta e inflexible; sino como aportes para la reflexión de ustedes, compatriotas (espero sean camaradas).

El beneficio es la savia del capitalismo. Si un capitalista no obtiene beneficio no sigue su trabajo, quiebra y se retira. La razón existencial es entonces obtener el beneficio de su producto y maximizarlo hasta el infinito. Es quizá esta afirmación la que nos permite entender por qué el gobierno del Presidente Obama le inyecta por la vía de la ayuda financiera a las corporaciones transnacionales millones de millones de dólares en lugar de estar dirigido a los miles y miles de habitantes norteamericanos que se ven estrangulados por no poder pagar, por ejemplo, las hipotecas de sus viviendas. He ahí la esencia del capitalismo. Si el Presidente Obama no hace eso (proteger al capital, es decir, garantizar el beneficio) cruje el sistema y ocurre una revolución. Desaparece el imperio. Si ayuda a los pobres entonces estaría estimulando el socialismo y eso de verdad que no le cuadra a un Presidente de EE.UU. Eso no es lo que dicta el verdadero poder que maneja las decisiones de la dirección del mundo. Obama es un instrumento al servicio del capitalismo mundial. Él ya no es él. Es una pieza de las estructuras supramundiales que deciden el rumbo de la economía. Antes intuía que así era el manejo del mando de la Casa Blanca, pero ahora lo ha comprobado y se tiene que acoplar a la dinámica que le imponen.

Barak Obama es en todo caso la figura material, palpable, tangible del capitalismo; y por lo tanto, el símbolo de la disfuncionalidad que se proyecta en estos instantes por el mundo. Crisis que potencia el surgimiento de otras formas de vida en el mundo. Si por un lado se estremece la base del sistema capitalista, por el otro, se vigoriza la semilla creciente del socialismo y, específicamente, del socialismo venezolano ya generalizado como del Siglo XXI.

Al capitalismo podemos abreviarlo en tres rasgos globales que lo caracterizan, como son:
(i)                      relaciones de producción basadas en el mercado con sus leyes que lo determinan, producto de la confrontación de los intereses específicos de las clases que lo generan cuyo fin ulterior y razón de ser es la maximización del beneficio;
(ii)                     sistema político establecido para mantener las relaciones de dominio de las clases que se apropian del mercado, las cuales se expresan en una forma de gobierno conservadora, reformista y cupular, cuya manifestación concreta es la democracia representativa, modelo exigido por los EE.UU., para la América Latina;
(iii)                    la cultura, consecuencia del mercado y del control político del pueblo, como la vía para perpetuar el flujo racional del mercado activando los mecanismos más sutiles y talentosos de alienación al colectivo,

Si estos son los rasgos generales que definen al capitalismo, (los cuales han sido quebrados por las fuerzas revolucionarias emergentes en todo el continente, abriendo nuevos espacios al establecimiento del sistema socialista y confrontándose con la hegemonía del Imperio de los EE.UU) podemos sintetizar por oposición también en tres rasgos fundamentales, los signos que identifican al socialismo: (i) modo de producción, (ii) modelo político; y, (iii) sistema cultural.

Desarrollemos la idea:
(i)                      primer rasgo del socialismo. El modo de producción se basa en el Bien Común del colectivo nacional para alcanzar altos niveles en la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales del ser y así lograr una calidad de vida superior;
(ii)                     el modelo político es la democracia directa (sinónimo de protagónica, participativa, auténtica, solidaria), cuya racionalidad es la transferencia de la toma de decisiones a la comunidad organizada sin intermediación de ningún ente complementario a fin de materializar el poder popular por la vía de la traslación revolucionaria; y,
(iii)                    como consecuencia de las dos características anteriores, surge el sistema cultural sustentado en la emancipación del pueblo (ruptura de los paradigmas que inducen dependencia, sometimiento y alienación), cuya meta es la de construir una sociedad donde se practique de manera consciente y solidaria la libertad, la autonomía, la independencia y la autosuficiencia. La alienación induce a la pérdida de la conciencia crítica y hace del individuo un autómata. Provoca respuestas masivas sin racionalidad ni lógica. Es la alienación cultural una fortaleza del capitalismo para mantener su estructura intacta. No obstante, en la medida que el individuo forma su conciencia y más si lo hace basado en el pensamiento emancipador de carácter universal la crítica se convierte en el primer factor que adversa y rompe esos mecanismos alienantes que produce el mercado capitalista.

Tomando como marco referencial del sistema socialista emergente en el Siglo XXI y le hacemos seguimiento a las ideas que promulga el Inmortal Hugo Chávez y si nos adentramos en su intención filosófica de crear no solo la nueva tesis política sino que además escrutemos su motivación innata de inventar categorías que signen la historia con modos frescos y no marchitos (disfunción del capitalismo) para interpretar el mundo y vivir la vida, me atrevo a delinear algunas ideas que motiven y generen reflexiones y estudios de los seres de buena voluntad para alcanzar definiciones apropiadas en la coyuntura actual.

Esto me lleva a buscarle sustento a la diferencia expresada arriba en lo que respecta a los modos de producción, dadas las condiciones económicas, políticas y culturales muy particulares de la realidad venezolana con respecto al concierto de naciones. Considero entonces que la producción socialista basada en el Bien Común demanda a su vez desarrollar tres líneas maestras:

(i)                      determinar las necesidades reales del colectivo nacional a fin de redireccionar la producción. Esto se concreta al eliminar los productos inventados por el mercado y se neutralicen los efectos alienantes de la creación de necesidades ficticias que obligan a la sociedad a consumir de manera compulsiva, inducida y etérea;
(ii)                     reemplazar la categoría beneficio por la nueva condición de la producción socialista como lo sería la de remuneración compensable. Lo explico así, el beneficio como la más significativa de las leyes del mercado capitalista que justifica su verdadera racionalidad, estimula la neutralización de quienes traten de compartir espacios afines (competencia) puesto que su racionalidad la encontramos especificada en maximizarlo (el beneficio) de manera constante y exponencial. Por el contrario y en contraposición a la esencia del socialismo y atendiendo la etapa de traslación revolucionaria para transferir la toma de decisiones al colectivo, la remuneración compensable sería entendida como la retribución por los servicios prestados o productos elaborados, correspondiente al estipendio que resulta de la suma de los costos y la gratificación (estímulo material siempre y cuando se refleje lo más exactamente posible el pago por la calidad y cantidad de trabajo aportado) no especulativa ni usurera (contrario a la acumulación del capital sin límites) para satisfacer esfuerzos (energía y talento) y expectativas de objetivos individuales o grupales justos y razonables. La gratificación se fracciona en dos partes porcentuales. Una, la mayor, va al individuo o grupo correspondiente a sus esfuerzos (energía física, espiritual y necesidades biológicas propias de la condición humana) y la otra, menor, a la comunidad o entidad a la cual pertenece y que le ha facilitado incorporase al circuito productivo. La remuneración compensable debe incidir en la eliminación de la competencia despiadada del sistema capitalista vigente. El trabajo no está en relación directamente proporcional al lucro, sino al crecimiento acelerado de la productividad hasta lograr que sea superior a la del capitalismo y, como objeto fusionado a éste, el desarrollo del hombre en todos sus aspectos materiales y muy especialmente el espiritual.

Creo que en las profundidades del estudio del capital cuyo máximo exponente es Carlos Marx podemos encontrar elementos suficientes que al relacionarlos con la realidad concreta del siglo XXI (transición del sistema capitalista hacia el sistema socialista emancipador), se invente la fórmula para teorizar, verificar y materializar esta categoría de remuneración compensable.

Finalmente, la tercera línea maestra de la producción para el bien común es la nueva forma de la distribución del producto que se haría con base en la creación de las redes alternativas socialistas. Como sabemos la distribución en el mercado capitalista se organiza en componentes unitarios, individuos o asociaciones, cuya parcela de acción constituye en sí una propiedad y en consecuencia permite la discrecionalidad de su juicio para determinar los precios. El beneficio es prácticamente una decisión individual basada en la dimensión de su ambición. Esto, por supuesto, que genera una espiral ascendente y constante en la medida que el producto pasa de parcela en parcela. Al llegar al comprador su precio se ha multiplicado tantas veces como parcelas beneficiadas existan (la esencia de la plusvalía). En contraposición, el mercado socialista debe estimular las redes alternativas de manera que el producto llegue lo más directamente posible al genuino comprador. De allí la necesidad de entender que el socialismo es un sistema de fundamentación humanista y no pragmático materialista como el capitalismo y, por lo tanto, prevalece el Bien Común que es la solidaridad, confraternidad y amor hacia el prójimo.


Es la hora de poner las cosas en su justo lugar. La transición de sistemas (muerte de uno y nacimiento del otro) por efectos de la situación mundial del capital es un hecho. Condiciones objetivas irreversibles abren los caminos para construir el sistema basado en el predominio de la propiedad social, en el trabajo para el bien común de todos, en el colectivismo, en el bienestar, la justicia social, en la cooperación y en la solidaridad. Los valores del capitalismo están cuestionados  y ni uno ni miles de Obama lo regresarán a sus etapas de predominio mundial, esplendor y auge.

Candidatos para el 8D, no se queden en el pragmatismo de la fascinación del poder. Ustedes son portadores de los actos para hacer historia y pueden ser pioneros de la nueva génesis que busca el cambio de estructura. No olviden que no están en el bipartidismo de la IV Republica; están en el Proceso Revolucionario del Socialismo Bolivariano en el Siglo XXI.

martes, 6 de agosto de 2013

A los candidatos Winston Vallenilla, Potro Álvarez, Ernesto Villegas, Pérez Pirela y todos del 8D


Estimados camaradas, potenciales Alcaldes y Concejales de la nueva Etapa del Proceso Revolucionario que se inicia el 8D-2013. No pretendo darles lecciones de conceptos básicos sobre la esencia de la Revolución Bolivariana y de su tesis de sustento teórico como lo es el Socialismo Bolivariano del Siglo XXI. Solo quiero aportar mis elaboraciones intelectuales, desde mi marco de referencia, como una vía de contribuir a proporcionarle viabilidad a la Revolución en tránsito hacia el socialismo. Ustedes evalúen y decidan si lo toman o lo dejan. Al menos intento de transmitirle parte de lo que fue el origen de este proceso cuando lo ideamos en la etapa previa a la creación del MVR, momento de la Asamblea Extraordinaria del MBR-200 (1997) punto que marcó un nuevo paradigma de hacer la Revolución por la vía electoral.

Síganme pues si están prestos a escuchar una posición que induce a profundizar la Revolución y a estimular la reflexión del qué hacer en la encrucijada que se presenta de reforma o revolución. Particularmente a Winston Vallenilla y el Potro Álvarez (perdonen mi sugerencia pero también a Pérez Pirela, Ernesto Villegas que sin dudar de su preparación teórica, nunca está de más escuchar otras voces que han estado en esto desde hace más de 40 años viviendo el nacimiento del Proceso Bolivariano desde su parto a fines de los años 90) quienes proceden de un sector que se percibe alejado de la teoría revolucionaria. Con humildad los invito a leer y si fuera necesario listo estoy para profundizar en estos conceptos desde ahora mismo hasta el día de las elecciones.

Cuando se erigió el nuevo paradigma para hacer la revolución, me refiero al acto electoral como método para consolidar los cambios de estructura que hasta ese momento se planteaba alcanzarlos por la vía violenta (irrupción popular con apoyo de las Fuerzas Armadas), cuando se decidió por unanimidad ir a las elecciones de 1998 con el candidato Hugo Chávez, en ese momento se establecía que ese acto electoral sería asumido como acto revolucionario.

El 19 de abril de 1997, punto de arranque del Proceso Revolucionario Bolivariano liderizado por Hugo Chávez, la Asamblea Extraordinaria del MBR-200, realizada en Valencia en el Club Social Mañongo con 1.000 delegados, estableció  que la forma de hacer la revolución sería por la vía pacífica y electoral. No obstante, lo electoral como acto revolucionario significaría tomar el poder (inicio de su gestación con el triunfo electoral) para transferirlo al colectivo nacional organizado en comunidades o entidades de participación político-social. Concepción antagónica con la que prevalecía en las fuerzas del "statu quo" de ese entonces (modelo de democracia representativa, cupular y reformista) que lo asumían como acto burocrático; valga decir, ganar las elecciones para usufructuar el poder (beneficios para la cúpula y sometimiento del colectivo).

Este episodio, que sigue vigente ya que el MBR-200 nunca fue disuelto sino que permanecería vivo como foco de iluminación, guía y orientación de la Revolución Bolivariana, hay que traerlo a la realidad concreta de 2013 a unos días de la selección de los candidatos que intervendrán en al acto electoral del 8D.

La Revolución es cambio de estructura; es crear un nuevo modo de vida. La Revolución no es continuar perpetuando la base de funcionamiento de la sociedad materializada en el modelo político de la reforma (aquellos reparos inocuos que no impiden la continuidad del capitalismo fundado en las leyes del mercado).

La Revolución es cambiar de modelo político-social bajo los postulados de la tesis del Socialismo Bolivariano en el Siglo XXI; que si bien no se concretará por decretos y en un acto violento, si se requiere que como proceso tengamos que ir avanzando por fases y etapas continuas y permanentes.

Si el acto electoral del 8D no se asume como acto revolucionario (transferir la toma de decisiones al colectivo organizado para dirigir su destino); la revolución se estanca; se desacelera y no se cumplirá con la razón de ser del Proceso Bolivariano. Si se continúa haciendo del acto electoral un acto burocrático, seguiremos en reforma y prevalecerán las relaciones que se generan para mantener la estructura capitalista en todos sus alcances y dimensiones.

Si el acto electoral del 8D se toma como acto revolucionario entonces se iniciará una etapa de aceleración de la Revolución que  irá estableciendo nuevas fases para avanzar en el cambio de estructura y en la implantación del socialismo del siglo XXI dentro de las especificidades de la realidad venezolana. Estamos en un proceso revolucionario (no reformista), que busca el cambio de estructura (autogestión colectiva, autogobierno, vocería, nuevas relaciones de producción, sociales y de poder) y que las elecciones marcan puntos de inicio de los espacios temporales de la revolución (momentos, fases y etapas) para la transformación de los entes de dirección de la sociedad en Vocerías Populares (Alcaldía reformistas a unidades de autogestión colectiva).

Quienes hoy ya son candidatos para concretar el acto electoral del 8D, les digo que hagan de este evento un acto revolucionario. No sean continuadores de la reforma política; ni sueñen con la fascinación del poder que se concreta en ser cúpula para mandar (imponer su voluntad) y llenarse de la gracia que otorga la cuota de poder, al ser electo autoridad de un espacio político-territorial contribuyendo a la manutención estructural capitalista.

Ustedes no pueden pensar como elemento aislado del proyecto colectivo. No es su potestad individual ejercer como cúpula del poder. Se es candidato para tomar ese poder y transferirlo a la comunidad. Se toma el poder para crear una nueva génesis y transformarse en Vocero del colectivo, quienes a su vez decidirán las acciones para la conducción del destino de esa entidad empleando el método de las asambleas. El Vocero se convierte en la voz de la asamblea para seguir sus instrucciones.

De compenetrarse con la esencia de la Revolución y el nuevo paradigma establecido por el MBR-200 el 19 de abril de 1997 (vigente como legado de Chávez y esencia de la Revolución)), tanto los elementos de intermediación (partidos políticos) como usteds, ya seleccionados candidatos para el 8D, deberán planificar el año 2014 como el período que inicia la fase de preparación de las condiciones para la conversión de los entes de dirección de la sociedad en Vocerías Populares. Durante todo ese año, ahora convertidos en Alcaldes y Concejales, además de dar cumplimiento a las tareas cotidianas del ejercicio de la entidad, tendrán que planificar las actividades propias para la conversión las cuales deben sustentarse en los siguientes factores innovadores que incidirán en el cambio de estructura:
(i)                      enseñar la metodología para crear la Vocería Popular y preparar al colectivo en el ejercicio del autogobierno;
(ii)                     diagnosticar la realidad jurídica de las entidades para proponer su transformación fundamentada en la autogestión colectiva;
(iii)                    transmitir, inculcar y definir al colectivo del ámbito de la entidad la teoría que explica el SBSXXI en la realidad venezolana;
(iv)                   crear en ese colectivo los valores y las virtudes de la buena voluntad del ser y del Bien Común para fortalecer el ímpetu de lucha inquebrantable a fin de consolidar la revolución y el socialismo;
(v)                    generar las condiciones para que ambos elementos involucrados en la transformación de la estructura (autoridad y colectivo) se posesionen de la conciencia que permitirá la formación de la coraza ética y moral socialista anti-corrupción y antagónica a los vicios contrarrevolucionarios.

 No es tiempo de vacilaciones cuando la oposición contrarrevolucionaria actúa en el escenario político buscando liquidar a la revolución. No es tiempo de incertidumbre: o nos quedamos a nivel de un modelo político reformista y tomamos el acto electoral como acto burocrático; o asumimos desde los fundamentos conceptuales la revolución como cambio de estructura para ir a las elecciones a convertirlas en acto revolucionario.





domingo, 4 de agosto de 2013

A los futuros camaradas Alcaldes por William E. Izarra


La búsqueda por alcanzar la revolución siempre estuvo concebida bajo el método de la vía violenta. Los antecedentes del proceso actual hay que ubicarlos en la lucha armada de los años 60. Allí está el origen de lo que hoy se construye en Venezuela. Esos pioneros que a lo largo de más de tres décadas lucharon y hasta entregaron su vida, por la revolución, tienen que ser reivindicados. Su acción y su pensamiento influyeron en la vía revolucionaria. No obstante, el año 1997 marca un hito en la historia política de Venezuela. Me refiero a la Asamblea Extraordinaria del MBR-200 en Valencia. Las decisiones que en ese evento se adoptaron crearon un nuevo paradigma para hacer la revolución. Ya no sería la acción violenta el método revolucionario, sino el electoral. A partir de entonces la táctica cambia: (i) ir al gobierno por la vía de las elecciones; (ii) crear una poderosa estructura político electoral (MVR), y (iii)  mantener vigente la estrategia de llevar adelante el modelo revolucionario (consolidar el poder popular).

Aunque el cambio de paradigma se inclinó por las elecciones, eso no significa que el modelo político revolucionario tiene que ser igual al representativo. Es más, hay que diferenciar muy bien, y con sus respectivas especificidades, entre lo que es ganar las elecciones como acto burocrático o tomar el poder como acto revolucionario. Para ambos actos se emplea el método electoral. Pero, el burocrático es darle continuidad a la democracia representativa. Es mantener el Estado concebido para el usufructo del poder. Es seguir sosteniendo a los representantes electos como cúpulas y así materializar la “teoría del manguito”. Esta se refiere a darle un solo manguito al pueblo, mientras que las cúpulas se quedan con la mata entera, cargada de jugosos y dulces mangos. La misma mata que le pertenece al pueblo. Pero éste, sumiso por sus limitaciones no la reclama. La oposición actual simboliza a la democracia representativa. Su acción está inmersa dentro del concepto de las cúpulas reformistas, que se apropian de la “mata de mango” del pueblo. Algunos “revolucionarios” que no se han  dado cuenta todavía de las diferencias ideológicas entre lo representativo y lo revolucionario, asumen las elecciones como acto burocrático. Aspiran el poder no para el pueblo sino para usufructuarlo. Este es el mensaje para los camaradas revolucionarios futuros Alcaldes y Consejales el 8D.

La diferencia del acto burocrático con respecto  al acto revolucionario, es que lo electoral va a sustituir el método de  tomar el poder. El acto revolucionario busca materializar la revolución, tal como se buscaba por la vía violenta antes de 1997. El acto revolucionario es colocar el gobierno al servicio del pueblo. Es darle viabilidad a la democracia directa (gobiernos comunitarios, asambleas populares, cabildos abiertos, contraloría social, consejos locales de planificación, consejos comunales, asociaciones de ciudadanos). Es despertar al pueblo para consolidar el poder constituyente. Los revolucionarios que vayan a las elecciones del 8D, para tomar el poder y hacer del acto electoral un acto revolucionario, estarán en sintonía con la base ideológica de la revolución. Ese será un militante que se convertirá en instrumento del pueblo y, por lo tanto, no decidirá nada de los asuntos públicos que le competen a la comunidad sin la consulta popular. Como instrumento del pueblo, tendrá que estimular los canales de su participación directa y propendrá a crear las condiciones para sustituir el Estado de la democracia representativa, por el Estado de la revolución bolivariana.

La oposición que pretende arrasar el 8D y liquidar a la revolución bolivariana hará del acto electoral un acto burocrático para regresar al modelo reformista y contra-revolucionario de la democracia representativa. Las cúpulas de la oposición, usufructuarias del poder, manipulan al colectivo de la oposición. Su meta no es favorecer al pueblo, sino mantener sus privilegios como clase beneficiada del modelo representativo. Quienes fomentan la continuidad del modelo reformista (oposición y falsos rojos)  estarán contribuyendo con la casta de las cúpulas. Les estará permitiendo a los “representantes” quedarse con la mata de mango negándosela a quienes les pertenece: la comunidad organizada del pueblo venezolano.

domingo, 28 de julio de 2013

Hugo: vida tuya para la inmortalidad

“No hay sepulcro para mí, porque soy más poderoso que la Muerte; miro lo pasado, miro lo futuro, y por mis manos pasa lo presente…”(Mi Delirio Sobre el Chimborazo, Simón Bolívar)

El Delirio de Bolívar trasciende sus dos cientos años para hacerlo un acto concreto con la muerte de Chávez; porque no muere, se ha hecho inmortal y fluye su energía que se conjuga con la del propio Bolívar. Fusión del universo que enciende la llama que es imagen, guía, camino que orienta lo inmenso de la lucha hasta que se consolide la Revolución. Emancipación de los pueblos pidió  Bolívar, unidad de la Patria Grande latinoamericana impulsó Chávez. Conciencia del pueblo indujo en sus actos de masas. Tomó la esencia bolivariana para inocularla en la sangre, corazón y razón del pueblo venezolano que disparó su alcance a las corrientes del pensamiento y gobiernos del Continente, con sus salpiques al mundo sensible, creador y esperanzado de un vivir mejor en lo nuevo posible.

“…La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos…” Antonio Machado poeta español en la onda de la no existencia al morir deja abierto también en su prosa poética que la muerte se diluye, se vuelve etérea cuando se vive para la vida. Chávez no muere. Lo vemos en su capilla ardiente pero está vivo: discursos, cantos y señas; todo él: voz, gesto, mirada y risas, vibra su férrea voluntad en la memoria, recuerdo de hoy que será así mañana de una  realidad donde pisamos y luchamos, presta a perpetuar su impacto.

Chávez vivió para la vida, para la vida de los otros, para la de los pobres excluidos de toda consideración humana; Chávez muere pero deja un camino de tránsito hacia la bondad y la dignidad de los que nunca eran y morían sin ser nada.

“…Conserva en tu mente lo que has visto, dibuja a los ojos de tus semejantes el cuadro del Universo físico, del Universo moral; no escondas los secretos que el cielo te ha revelado: di la verdad a los hombres…”

Prosigue el Delirio de Bolívar untando su vigencia a la misión que el cielo le asignó a Chávez. La muerte es una vida vivida y la de Chávez cumple el designio que viene del misterio y de lo indescifrable del cosmo infinito. Partes y te quedas; fuiste y sigues siendo; sembraste esencia de ser y recogiste amor de multitudes de nosotros, compatriotas y hermanos, y de los otros que marcaste por siempre.

Camarada Hugo, viviste para morir como paso necesario al tránsito de la inmortalidad. Te lloramos hoy y mañana más hondo el dolor será al verte descender al sepulcro; pero eso es efímero al contar con tu presencia por los siglos de todos los siglos de la existencia de la vida, del mundo y el universo.