Energía Morfogenética

Energía Morfogenética
Fuerza de los Revolucionarios para luchar de manera inquebrantable por consolidar la Revolución Bolivariana

III Curso para Difusores e Investigadores del Socialismo Bolivariano

III Curso para Difusores e Investigadores del Socialismo Bolivariano
Se iniciia el 31.05 a las 08.30am en la UBV de Caracas, Los Chaguaramos, Piso 10, Sala Cruz Diez

Hacia la Capilla ardiente de 10 días

Hacia la Capilla ardiente de 10 días
Fueron cientos de miles quizás millones...no se sabe cuántos desfilaron frente a Chávez para darle su adiós

El Comunismo en Venezuela en 2017

El Comunismo en Venezuela en 2017
El comunismo hoy en día en el siglo XXI lo interpreto como el modo de vida que se fundamenta en la espiritualidad (razón política de energía morfogenética para luchar por transformar el mundo) del ser para organizar a la sociedad en componentes comunitarios que buscan alcanzar el Bien Común (racionalidad de justicia), la producción socialista y el poder popular expresado por vía del autogobiernC

Táctica y Estrategia de la Revolución Bolivariana en la coyuntura del 12 de Octubre

Táctica y Estrategia de la Revolución Bolivariana en la coyuntura del 12 de Octubre
Quienes creen en el Socialismo Bolivariano (Revolución), como otro modo de vida diferente al capitalismo, buscan la realización de actos dirigidos a transformar el capitalismo y generar una nueva estructura de relaciones humanas que invente el otro mundo posible.

El MNOAL y el Socialismo Bolivariano

El MNOAL y el Socialismo Bolivariano
La coyuntura en que se encuentra Venezuela al realizarse la Cumbre de los Países del MNOAL es una oportunidad, para el país que sigue de manera inexpugnable alcanzar la viabilidad de construir el Socialismo Bolivariano

La Revolución Bolivariana es un paradigma que guía a los movimientos emancipadores del mundo

La Revolución Bolivariana es un paradigma que guía a los movimientos emancipadores del mundo
La fuerza interior se crece para transformarse en ímpetu imbatible al dominar las ideas que proyectan el modo de vida sustentado en el socialismo, razón del reto contra las fuerzas de USA, de la derecha mundial y la globalización universal.

Talento, Bien Común y Virtud vs Fascismo, Odio y Destrucción

Talento, Bien Común y Virtud vs Fascismo, Odio y Destrucción
El Bien son los principios, la ética, la moral de la justicia, la razón del espíritu. El Bien es el amor al prójimo y la Buena Voluntad. El Mal es el odio, la devastación consciente, la intención de hacer daño, la negación de la idea, del pensamiento y de la Revolución.

La Carta Democrática Interamericana, instrumenrto de USA para mantener su hegemonía

La Carta Democrática Interamericana, instrumenrto de USA para mantener su hegemonía
No puede uno de sus miembros (OEA) invocar la aplicación de la Carta cuando se carece de moral política por ser violador de su articulado.

El Partido Político tiene que transformarse en estructura para la emancipación

El Partido Político tiene que transformarse en estructura para la emancipación
Democracia Directa es el nuevo estadio que tiene que asumir la Revolución Bolivariana una vez que el pueblo venza a la GNC, a la desestabilización, a la derecha mundial, al Comado Sur, al Departamento de Estado, a los gobiernos de la derecha mundial y al Presidente de USA.

domingo, 22 de marzo de 2009

Trascender el marxismo

El talento represado de los creadores populares que siempre ha estado al margen de la intelectualidad tendrá ahora la posibilidad de ocupar espacios nunca antes permitido. La fase de Traslación Revolucionaria que arranca a partir de la aprobación de la Enmienda (tiempo de transferir y cimentar el poder político y económico en las estructuras orgánicas del pueblo. Momento que da inicio a la conversión del gobierno en instrumento del pueblo), va a exigir que la teoría se escriba sustentado en la práctica del revolucionario que viene actuando en todos los espacios que abarca el Proceso. El campesino de Yaracuy, el pescador de Sucre, el trabajador de la industria petrolera o el técnico en informática, por ejemplo, todos tienen la obligación moral y la relación de pertenencia con la revolución para convertirse en productores intelectuales del SSXXI. Escribir su acción, sus ideas y sus realidades. Será entonces esa práctica traducida en conceptos y juicios lo que se convertirá en la teoría del SSXXI. Rompiendo paradigmas, la práctica llevada a la teoría y escrita por sus propios protagonistas es el método para crear los postulados, principios, determinaciones y demás constructos de orden teórico que el conocimiento universal exige para generar una nueva tesis ideológica de carácter mundial. Además, y esto es lo que remarca la ruptura de paradigmas, esa tesis con fundamentos científicos la escribe el mismo ejecutor.

Por otro lado, permitir que sea el practicante revolucionario quien señale las pautas conceptuales de su hacer, transmuta el conocimiento y quiebra la acción elitista del monopolio de la producción de ideas, la cual ha estado siempre atado a las cúpulas intelectuales que forman la casta privilegiada del dominio del saber. Ahora, en el arranque de la Traslación y la multiplicación de Centros Ideológicos en todas partes, la revolución también estimulará el pensamiento popular y los grupos de pensadores de base. Es en este nivel de la dimensión revolucionaria donde se encuentra la sabiduría y la proyección infinita del SSXXI. Agrego a esta reflexión, extraída de la observación cotidiana, que el revolucionario pensante titulará los libros a ser escritos en esta Etapa de Traslación, desplazando así a los grandes nombres que recorren las librería nacionales e internacionales.

No obstante, en el momento coyuntural y de apertura histórica para la posteridad de las generaciones futuras, estamos en el punto universal de escribir una nueva teoría política. Y esa teoría cuyo inicio, su estímulo e incentivo lo enciende la revolución bolivariana tiene que ser interpretada en primera instancia por los venezolanos. Es a este pueblo al que le compete, le corresponde el privilegio de escribir la fundamentación conceptual, principista, doctrinaria, reflexiva y de proyección universal del SSXXI. Tienen que ser los venezolanos los que indiquen la pauta y generen las marcas imborrables de la génesis del SSXXI para trascender el marxismo y asentarse como orientación ideológica de los próximos siglos.

¿Es el CNU Revolucionario?

Difícilmente un organismo creado bajo los parámetros de la socialdemocracia y usado por las cúpulas de la democracia representativa para hacer de la educación superior un hecho de exclusiva movilidad social al servicio del mercado, puede ser juez para decidir el avance de un proceso revolucionario. Aunque lo presida el Ministro de Educación Superior y asistan los rectores de las universidades identificadas con la Revolución, el CNU es una entidad constituida por una mayoría contraria al gobierno y al liderazgo de Hugo Chávez.

Solamente con la presencia en su seno de los rectores de UCV, LUZ, USB, UCAB, UCLA, UDO, ULA, UNET, UPEL, UNIMET, USM, UCAT, URBE; más los representantes de la Universidades Experimentales y de las Privadas; y una decena de miembros que para nada se identifican con la Revolución Bolivariana, se crea la situación numérica que logra una afinidad mayoritaria que se orienta a inclinar la decisión en contra de contenidos programáticos que incidan en el cambio de estructura. Hecho que en algún momento los va a incluir a ellos también. No creo que si se saben mayoría --además el CNU es un organismo que dado su amplitud de miembros hace bien compleja la toma de decisiones—- generen voluntad para que sea aprobado algo contrario a su racionalidad. ¿Aceptaría el cura Ugalde, por ejemplo, que en el sistema de educación superior se cree un ambiente propicio para erradicar el Estado actual y sustituirlo por un Estado socialista y comunitario?

Esta reflexión es la que me lleva a pensar si realmente por la vía formal del CNU se aprobarán los programas de Universidades y Centros de Estudios orientados a cambiar la estructura política de la República; a crear una nueva sociedad sentada sobre las bases del socialismo; propiciar el cambio en las relaciones de producción; estimular la ruptura con la intelectualidad tradicional y suplirla con el talento creador del pueblo. Falsas expectativas de realización revolucionaria se asumen si le seguimos dando validez a esta entidad para que cobren legitimidad y reconocimiento los estudios generadores de nuevos conocimientos que establezcan inéditos paradigmas para interpretar al mundo y la sociedad de hoy.

Por estas razones considero que si las nuevas autoridades de FEVP suspendieron las Especializaciones alegando que esos programas no han sido aprobados por el CNU, me pregunto, si las expectativas de estas autoridades está vinculada congruentemente con la meta de la Escuela; la cual, tengo entendido, es la formación del nuevo servidor público para cambiar la estructura del Estado (más allá de lo técnicamente asociado a la disciplina de la planificación). De ser así, entonces no hay conciencia revolucionaria. No han desarrollado el sentido del momento socialista de hoy que busca construir una nueva institucionalidad. Estimo que los programas de cambio estructural que promueve el pensamiento fundamentado en la nueva producción intelectual dirigida a romper los paradigmas del academicismo tecnocrático y quiebra de la dependencia elitista con el pensamiento europeo para colocar en primera instancia lo culturalmente autóctono y de producción propia; digo, esos programas van a ser descalificados por quienes conceptualmente son contrarrevolucionarios.

Si el equipo que administra ahora la FEVP si tiene conciencia revolucionaria y está en la oda de contribuir con la capacitación del revolucionario que va a atender la administración pública bajo los parámetros de una nueva institucionalidad socialista, entonces debe proceder a reabrir de inmediato las especializaciones. Asumir el reto de educar para la revolución y no para la reforma. La revolución es cambio de paradigma y sembrar las semillas que engendren la nueva sociedad. Reforma, por el contrario, es seguir el ritmo que impone mantener la estructura capitalista sostenida por la cultura de la alienación. Cultura que estimula una intelectualidad cuya esencia de pensamiento calza en el marco que definí anteriormente.

El CNU es una entidad de la IV República que debe ser transformada radicalmente y sustituida por otra identificada plenamente con la Revolución Bolivariana. Quienes sigan creyendo en el CNU como el otorgante de la legitimidad de los estudios que demanda la Revolución para la nueva fase que se ha iniciado con la Enmienda y se plegan a su excluyente decisión, debemos reconocer que esos individuos no son revolucionarios.

lunes, 16 de marzo de 2009

Salto atrás en la FEVP

Formé parte de la II cohorte de docentes que recibió el curso de inducción para ingresar a la Escuela Venezolana de Planificación (FEVP). Un colectivo de jóvenes profesores, encabazado por el ahora ex-presidente de la Fundación Nicmer Evans, tuvo la responsabilidad de conducirlo. Los resultados de ese evento didáctico, bajo los parámetros que encierra la esencia existencial de la Escuela, fielmente interpretados por este grupo de jóvenes revolucionarios los puedo sintetizar así: (i) alto significado del espíritu de cuerpo, lo que permite la cohesión y la identificación homogénea del grupo; (ii) claro sentido de pertenencia al Proceso Revolucionario y por consiguiente a la institución FEVP, lo que genera que el equipo transmita confianza y seguridad; (iii) dominio del conocimiento en las áreas de su competencia, lo que hace que se alcance con facilidad el propósito didáctico que se busca; (iv) marcada voluntad política para estimular la disposición a luchar por la profundización de la Revolución; y, (v) talento creador para inventar y generar bases científicas que le den logicidad, viabilidad y concreción al SSXXI.

Estimo que un equipo humano con estas características es una garantía para que los objetivos de los cursos fundamentales de la Escuela como lo son el Diplomado, las Especializaciones y las Maestrías, así como su vínculo con las comunidades organizadas incidan de manera significativa en sentar las bases de la nueva institucionalidad que persigue solidificar el proceso Revolucionario; y, además, generar conciencia crítica a fin de asumir el SSXXI.

Reconozco el trabajo que hizo el equipo constituido por: Nicmer Evans, Farith Fraija, Edgar Pérez, Isidro Ramírez, José Luis Guerrero (excelente su taller de sensibilidad humana), Nelson Mata, Karen Quintero y José Rafael Mendoza.

Hasta aquí la historia de un hecho real que parecía ser la antesala de una cadena eventos en el campo de la docencia e investigación que apuntaba a satisfacer objetivos de la revolución escasamente alcanzados en estos primeros diez años. Pero, parece ser que lo efímero en la ruta de la profundización del Proceso para alcanzar la nueva institucionalidad en un nuevo marco de la sociedad venezolana es lo que predomina en la práctica de los funcionarios públicos que asumen circunstancialmente la dirección de las estructuras orgánicas del Estado. Con el cambio del Ministro del Poder Popular para la Planificación y el Desarrollo se generó el cambio de las autoridades del Escuela (FEVAP) y por consiguiente la desarticulación del equipo que andaba en la onda de la revolución.

Aunque el cambio de autoridades no tendría nada de novedoso ya que eso es la cotidianidad de la política, lo insólito de la situación es el modo que se efectúa su sustitución; el método que se emplea (violento, sin contenido de racionalidad humana y enfáticamente autoritaria), y la proyección del alcance de las razones didácticas-académicas para cambiar de un plumazo la programación de los cursos de especialización (clásico proceder de la IV República).

Es muy lamentable que los avances en el campo didáctico-docente fundados en los nuevos conceptos de la tesis del socialismo se vean frustrados. Decir, por ejemplo, que la Escuela de Planificación debe responder a criterios eminentemente de planificación es una contradicción. Esa es una apreciación tecnocrática y por lo tanto contra-revolucionaria. Además señalar que los programas de la especialización no tienen basamento científico sin leer su contenido es una aberración y un ensañamiento personal contra un equipo que si lo supo hacer.

Yo apelaría a la comunidad del área de influencia de la Escuela (Coche, El Valle, Fuerte Tiuna, Prado de María, El Cementerio) y al colectivo de aprendientes (otrora alumnos), facilitadores docentes, trabajadores administrativos para que emitan su juicio y sugieran por la vía de la apelación hacer los reparos debidos.

La Escuela Venezolana de Planificación no es un ente cupular burocrático que lo dirigen tecnócratas y académicos de la vieja guardia reformista, este es un ente de novísima inspiración popular con nuevos espacios a desarrollar en la perspectiva futura de la revolución. Es una entidad en la recta de las líneas de Chávez.

viernes, 13 de marzo de 2009

Encuentro de revolucionarios

La Fundación Centro de Formación Ideológica (CFI) ha considerado oportuno hacerle una propuesta a toda la militancia revolucionaria que está resteada con la profundización del Proceso. Convocar a quienes no tienen ningún tipo de vacilación en luchar por el cambio de estructura, el Bien Común del colectivo y la defensa de nuestra soberanía nacional. Invitar a quienes siguen las orientaciones estratégicas de Hugo Chávez y han asumido la construcción del poder popular. Llamar a los luchadores sociales que tienen conciencia de lo que significa el mando cupular y de los cogollos y su demanda por cambiar las relaciones de poder. Buscar a quienes se han comido las verdes durante la IV República y se las siguen comiendo en la V. Convidar al socialista del Siglo XXI que quiere materializar la Traslación Revolucionaria para sumarse al traspaso de la toma de decisiones a las comunidades organizadas. Proponer a los estudiosos resaltar el significado histórico del Proceso Bolivariano y su proyección mundial como fuente de elaboración teórica.

Citar a todos estos camaradas, compatriotas que han definido su destino dentro del contexto de la buena voluntad y el amor al prójimo, a todos les hacemos un llamado para realizar un taller ideológico, antes de la Gira a Castillete, en el Teatro Municipal de Caracas o la Sala José Félix Ribas del Teresa Carreño para evaluar la coyuntura actual del Proceso y su perspectiva. Que discutamos acerca de las estructuras de participación popular. Que analicemos la escalada de acciones que comienza de nuevo a desarrollar la oposición con respaldo del poder internacional para envolver a Venezuela y gestionar la liquidación del Proceso Revolucionario. Que evaluemos la condición revolucionaria de los trabajadores y la nueva forma de organización socialista para la procura de sus reivindicaciones. Que veamos el alcance de las declaraciones del Ministro colombiano pro-imperialista Juan Manuel Santos y su desafío a la Revolución Bolivariana. Que revisemos las críticas declaraciones del otrora paradigma del socialismo Felipe Maza Zavala ahora instrumento sumiso de los medios privados de la oposición reaccionaria.

Que nos paseemos por las distintas etapas del Proceso Revolucionario para que, de este amplio pero sintético ejercicio de reflexión político-ideológico-estratégica: (i) se fortalezca la conciencia crítica de los revolucionarios; (ii) se elabore un plan inmediato de difusión ideológica en todos las comunidades organizadas del País; (iii) se estructure un centro de enlace colectivo para dar respuestas por los distintos medios alternativos y del Proceso sobre los ataques y críticas contra-revolucionarias que se le hacen al Proceso; (iv) se elabore una propuesta nacional que se aproxime a lo que podría ser la nueva metodología para la discusión y logros equilibrados de la contratación colectiva de los trabajadores; (v) se definan las líneas de acción para confrontar la escalada mayor que está tomando fuerza dentro del contexto de la Guerra de Cuarta Generación contra Venezuela; (vi) y ponernos a la orden del gobierno del Presidente Chávez para accionar con base en los planes de defensa integral de la nación y de sostenimiento de la soberanía nacional.

Esta propuesta totalmente factible de cumplir en lo inmediato, apunta hacia la perfectibilidad de los métodos del nuevo orden revolucionario por consolidar. Por un lado, se hace eco de la práctica de la democracia directa al asumir las bases –fuente del poder popular-- los postulados ideológicos y la praxis revolucionaria. Por otro lado, es una vía que permite demostrar que existe talento humano popular en el orden ideológico para velar por la revolución.

Para organizar los diferentes equipos de trabajo contacte al CFI por el (0414) 247-9687 y vía Internet a izarraw@cantv.net.

martes, 3 de marzo de 2009

Tercera Caravana a Castillete

La tercera caravana a Castillete la vamos a realizar entre el 15 y el 17 de mayo. Las anteriores (2007 y 2008) han hecho que este evento se constituye en tradición. Ha sido bueno para todos: los asistentes por conocer un área estratégica de nuestro territorio ignorado en la cotidianidad de la vida; al Proceso Revolucionario por servir de elemento difusor de la ideología; a las autoridades y habitantes de la zona por servir de canalizador de expectativas; a las FAB por estrechar la alianza cívico-militar; y al país por generar conciencia de fronteras en las generaciones de venezolanos que lo visitan.

Castillete, ubicado en la parte norte del Estado Zulia, marca el punto que da inicio a la territorialidad de nuestra República. Allí está anclado el Hito No. 1. Es el guardián que custodia el Golfo de Venezuela. De no ser así, posiblemente el golfo fuera el de Coquivacoa. Sin embargo, Castillete está allá solo, sin que forme parte de nuestra realidad, ni nos interesemos por la vida de los habitantes indígenas diseminados en todo ese espacio de la Guajira venezolana. ¿Cuántas generaciones han transitado su vida sin saber de su existencia? ¿Cuántos venezolanos han tocado su arena o se han bañando en esas playas vírgenes pero vibrantes de soberanía y nacionalismo patrio?

Derivado de estas reflexiones y como un gesto de vínculo con nuestra soberanía, el Proceso Revolucionario, y el fomento del amor por la Patria, estamos organizando la tercera caravana para darle continuidad al propósito de sensibilizar a los venezolanos y así colocar en el justo lugar de importancia a Castillete y la Guajira. Porque, entre otras razones fundamentales para la emancipación de nuestro pueblo, esa región tiene que ver con el Bloque gasífero, el gasducto transcaribeño, el petróleo del Golfo de Venezuela, el socialismo indígena, la vulnerabilidad de nuestras fronteras. Es este punto el que viabiliza la prolongación de nuestra línea fronteriza para atarse a Los Monjes y permitir el trazado de la delimitación de las aguas marinas y submarinas generando la plena soberanía sobre el Golfo.

Por lo tanto, nos proponemos satisfacer tres objetivos: (i) reafirmar nuestra soberanía en ese sector fronterizo, (ii) resaltar la importancia de los pobladores a quienes hay que hacerles sentir sus raíces históricas venezolanas; y, (iii) fomentar y continuar con la siembra ideológica, empleando como símbolo de su perpetuidad el hito No. 1 de nuestro territorio nacional.

Además, y ahora con mayor énfasis y planificación de los eventos, la caravana lleva implícitamente la intención de dejar constituidas, a lo largo del paso por los municipios Maracaibo, Mara y Páez y las poblaciones del trayecto: Santa Cruz, Sinamaica, Paraguaipoa, Cojúa, Cojoro, Guaraguaro y el propio Castillete, las unidades ideológicas que contribuyan a la conciencia crítica y su relación con la tesis del SSXXI. A tal efecto, a partir de ahora recibiremos propuestas orgánicas, logísticas, didácticas e ideológicas para establecer estas unidades. A finales de marzo realizaremos un evento de carácter nacional a fin de reunir las propuestas y diseñar los elementos que tracen la estrategia de la difusión ideológica a lo largo de la ruta de esta Caravana.

Convocamos a quienes sientan la pasión de ser revolucionario y que se le erice el cuerpo entero por la vibra que genera la emocionalidad de amar a la Patria a incorporarse como voluntario a la tercera caravana.

martes, 24 de febrero de 2009

Para los conciliadores

El contra-revolucionario. ¿Cómo lo identificamos? ¿Cómo lo diferenciamos de los auténticos revolucionarios? Antes que nada comprobemos las raíces políticas de ese elemento. Cuál ha sido su pasado más reciente. Si viene de la IV República y ahora pregona el amor a la Revolución cuando antes condenaba el 4F, tendremos que someterlo al exámen del espíritu revolucionario. Pero también hay que evaluar a quienes, mimetizados, se autoproclaman más revolucionarios que Chávez. En ambos casos, hay que determinar su gestión partiendo de los rasgos que caracterizan a la contrarrevolución para saber si realmente su sangre es revolucionaria.

La contrarrevolución es archienemiga de la revolución. Son polos opuestos, antagónicos, contrarios. Se repelen. El método de la contra-revolución es la acción cupular, sostenedora de la estructura establecida por la democracia representativa. La contra-revolución no aplica los mandatos constitucionales para transferirle el poder al pueblo. Por el contrario, ejecuta arreglos débiles a la legislación reformista para que no cambie nada. Su objetivo es usufructuar el poder y así acaparar beneficios para sí mismo y para los suyos, dejando solo migajas, lo residual, lo insignificante, para el colectivo.

El agente contrarrevolucionario es portador de la cultura neoliberal capitalista. Consciente o inconscientemente asume la racionalidad del capital, basado en leyes de la acumulación y el beneficio, como la base de su gestión. Se acopla a la cultura social que engendran esas leyes, las cuales no buscan cambiar la estructura de la IV República sino mantenerla. Por lo tanto, la acción reformista que emprende es generadora de alienación. Busca mantener la estructura heredada del puntofijismo, contribuyendo a que el colectivo pierda su conciencia crítica. El contrarrevolucionario engendra el clientelismo para que el pueblo no se ilustre, no cultive su capacidad de análisis creativo, sino que mantenga niveles de pasividad y tolerancia. Que se conforme con los bienes materiales que le dan, por la vía del clientelismo, para satisfacer sus necesidades mínimas pero nunca capacitarlo para que asuma la dirección de la sociedad.

Para el agente contrarrevolucionario, el pueblo no es un fin sino un medio. Su objetivo es satisfacer sus propias expectativas de poder y alcanzar riquezas individuales, haciendo uso de ese pueblo. No es su meta crear nuevas leyes que eliminen el clientelismo, ni fomenten la transferencia del poder al pueblo, ni que el gobierno sea instrumento de ese pueblo.

El contrarrevolucionario no rinde cuentas. No apoya el libre ejercicio de los Consejos Comunales ni que la comunidad ejerza la Contraloría Social, ni mucho menos sustentar la toma de decisiones bajo el método de las asambleas de ciudadanos. El contrarrevolucionario no entiende que ya es hora de que los partidos políticos cambien su estructura y se transformen en instrumentos al servicio de la comunidad organizada. El contrarrevolucionario no quiere trabajar por el cambio del Estado. No quiere que el pueblo sea quien tenga el poder. El contrarrevolucionario es un oportunista. No sigue la prédica de fomentar el poder popular, ni atender a los excluidos y desposeídos. Por todo esto, después de reflexionar al respecto y sacar sus propias conclusiones, los que llaman a la conciliación tienen ahora que saber quienes son los contrarrevolucionarios y precisar a qué conciliación se refieren y con quién conciliar.

Para los conciliadores

El contra-revolucionario. ¿Cómo lo identificamos? ¿Cómo lo diferenciamos de los auténticos revolucionarios? Antes que nada comprobemos las raíces políticas de ese elemento. Cuál ha sido su pasado más reciente. Si viene de la IV República y ahora pregona el amor a la Revolución cuando antes condenaba el 4F, tendremos que someterlo al exámen del espíritu revolucionario. Pero también hay que evaluar a quienes, mimetizados, se autoproclaman más revolucionarios que Chávez. En ambos casos, hay que determinar su gestión partiendo de los rasgos que caracterizan a la contrarrevolución para saber si realmente su sangre es revolucionaria.

La contrarrevolución es archienemiga de la revolución. Son polos opuestos, antagónicos, contrarios. Se repelen. El método de la contra-revolución es la acción cupular, sostenedora de la estructura establecida por la democracia representativa. La contra-revolución no aplica los mandatos constitucionales para transferirle el poder al pueblo. Por el contrario, ejecuta arreglos débiles a la legislación reformista para que no cambie nada. Su objetivo es usufructuar el poder y así acaparar beneficios para sí mismo y para los suyos, dejando solo migajas, lo residual, lo insignificante, para el colectivo.

El agente contrarrevolucionario es portador de la cultura neoliberal capitalista. Consciente o inconscientemente asume la racionalidad del capital, basado en leyes de la acumulación y el beneficio, como la base de su gestión. Se acopla a la cultura social que engendran esas leyes, las cuales no buscan cambiar la estructura de la IV República sino mantenerla. Por lo tanto, la acción reformista que emprende es generadora de alienación. Busca mantener la estructura heredada del puntofijismo, contribuyendo a que el colectivo pierda su conciencia crítica. El contrarrevolucionario engendra el clientelismo para que el pueblo no se ilustre, no cultive su capacidad de análisis creativo, sino que mantenga niveles de pasividad y tolerancia. Que se conforme con los bienes materiales que le dan, por la vía del clientelismo, para satisfacer sus necesidades mínimas pero nunca capacitarlo para que asuma la dirección de la sociedad.

Para el agente contrarrevolucionario, el pueblo no es un fin sino un medio. Su objetivo es satisfacer sus propias expectativas de poder y alcanzar riquezas individuales, haciendo uso de ese pueblo. No es su meta crear nuevas leyes que eliminen el clientelismo, ni fomenten la transferencia del poder al pueblo, ni que el gobierno sea instrumento de ese pueblo.

El contrarrevolucionario no rinde cuentas. No apoya el libre ejercicio de los Consejos Comunales ni que la comunidad ejerza la Contraloría Social, ni mucho menos sustentar la toma de decisiones bajo el método de las asambleas de ciudadanos. El contrarrevolucionario no entiende que ya es hora de que los partidos políticos cambien su estructura y se transformen en instrumentos al servicio de la comunidad organizada. El contrarrevolucionario no quiere trabajar por el cambio del Estado. No quiere que el pueblo sea quien tenga el poder. El contrarrevolucionario es un oportunista. No sigue la prédica de fomentar el poder popular, ni atender a los excluidos y desposeídos. Por todo esto, después de reflexionar al respecto y sacar sus propias conclusiones, los que llaman a la conciliación tienen ahora que saber quienes son los contrarrevolucionarios y precisar a qué conciliación se refieren y con quién conciliar.

martes, 17 de febrero de 2009

"Disponga ustedes de mi..."

…Que yo sabré obedecerle”. Frases que sintetizan el primer mensaje del Presidente Hugo Chávez una vez conocido el boletín oficial del CNE.

Oportuno porque permite vislumbrar el arranque de la nueva etapa que inicia el Proceso Revolucionario. El compromiso de Chávez con el pueblo, jurado esa noche en el marco de la subordinación y obediencia: “¡Soldado soy, Uds. son mi Jefe! ¡Soldado soy del pueblo!”, nos coloca en el punto de partida para re-acelerar la transferencia de la toma de decisiones a las comunidades organizadas y al ineludible cambio de estructura reflejado concretamente en la suplantación del Estado reformista de la IV República.

Como parte del pueblo y observador de los fenómenos sociales, estimo que lo expresado por el Presidente calza con precisión en el concepto de Traslación Revolucionaria, cuya materialización se plantea en 5 líneas de acción estratégicas: (i) formalizar la capacitación y formación político-ideológica de toda la militancia del Proceso; (ii) sustituir el Estado Reformista por las nuevas instancias del poder popular; (iii) establecer por la vía de la práctica revolucionaria las nuevas relaciones de producción transformando estructuralmente los factores capital y trabajo; (iv) la conversión plena del partido de gobierno en instrumento del pueblo; (v) reforzar la estructura y la concepción revolucionaria del nuevo pensamiento de la defensa integral colectiva.

Calza también la Traslación Revolucionaria con el relanzamiento de las tres R. Es pertinente revisar por qué no ha operado la transferencia de la toma de decisiones a las comunidades organizadas y por qué las estructuras del mando regional y local no estimulan la concepción socialista en la cotidianidad de las entidades sociales. Es necesario para la realidad de la Revolución descongelar la vigencia permanente del poder constituyente, como expresión primaria del socialismo, tránsito obligado en la concreción del cambio de estructura.

Es propio de la Traslación Revolucionaria la lucha permanente contra la resistencia que produce la burocracia contra-revolucionaria dentro del Estado. No veo que exista diferencia alguna entre la Colomina entrevistando a Baltazar Porras y los elementos enquistados en las estructuras del Estado que alteran, sabotean, retardan, persiguen e intentan aniquilar a la Revolución. Creo, por citar un solo ejemplo, que los apagones frecuentes que se dan a nivel nacional más allá de la excusa de la ausencia de inversión para la producción de energía durante los años de la IV República sea la causa real de ese hecho. Más me convence que es consecuencia de la contra-revolución interna. Cito lo que experimenté en Cadafe el miércoles 11/02 al asistir a un evento ideológico convocado por el comité del SI de la empresa y la gerencia no autorizó al personal de trabajadores a bajar al auditorio a escuchar el análisis que iba a desarrollar sobre la enmienda.

La Traslación Revolucionaria es la transferencia del poder a las comunidades organizadas de una manera viable y consciente. Es además arrancar de raíz todo componente orgánico heredado de la IV República y transformarlo en elemento de política pública manejable por la base social organizada, capacitada e ideológicamente identificada.

Ya es el momento. Por eso cobra fuerza lo que destacó el Presidente esa noche: ”¡Aquí estoy parado firme! Mándeme el pueblo! ¡Que yo sabré obedecerle!”. Eso es el estímulo a la solidificación del poder popular.

viernes, 13 de febrero de 2009

Domingo 15F, 11PM

A partir del domingo 15F a las 11 PM, luego del boletín del CNE que manifieste la tendencia irreversible favorable al SI, se inicia una nueva fase del Proceso dentro de otro escenario político diferente al actual: el de la Traslación Revolucionaria sinónimo de lucha del pueblo por masificar la democracia directa.

Consideramos que el modelo del ejercicio político implícito en la construcción del SSXXI es la democracia directa. Esto es el modo de ejercer los derechos del pueblo para dirigir la sociedad con base en el cambio de estructura que lo sustentan tres postulados fundamentales: (i) el bien común (cambio en las relaciones sociales), (ii) los gobiernos comunitarios (cambio en las relaciones de poder) y (iii) la producción socialista (cambio en las relaciones de producción). La democracia directa es diametralmente opuesta a la democracia representativa de la IV República. Su esencia es el establecimiento del poder popular en la sociedad venezolana por la vía de la transferencia de la toma de decisiones a las comunidades organizadas.

Cuando el pueblo de manera consciente, estructurado en unidades socialistas planificadas (comunas) y siguiendo las metas que trazan los proyectos para la emancipación soberana del colectivo (gobierno revolucionario), se asciende a un nuevo estadio en la evolución de la sociedad. Esta acción se traduce en democracia directa lo que significa que las líneas maestras (tácticas y estratégicas) que definen el rumbo de la República y la concepción filosófica del ser para el ejercicio político, lo determina el mismo pueblo sin la intermediación de entes colaterales. Esencia, pues, de la democracia directa. Estos son los propósitos fundamentales de la lucha que deberá continuar desarrollándose en ese escenario que ha engendrado la enmienda constitucional del 15F.

Ahora bien, la democracia directa no surge por decreto. Requiere de la práctica consciente, de la capacidad de asimilación, voluntad y perseverancia del colectivo revolucionario para poder sustituir la cultura política representativa arraigada todavía en nuestro pueblo. Lo representativo se traduce en clientelismo, pragmatismo y consumismo (alienación) atado al ejercicio del poder de las cúpulas. Es por lo tanto exclusión, sectarismo, cogollismo y pragmatismo corruptor. Por ser usufructuaria, la representación niega la participación de la comunidad organizada y la anulación de la conciencia crítica del individuo. Lo representativo es la contrarrevolución, pues no busca el cambio de estructura de la sociedad, sino aferrarse al statu quo o manutención estructural para que sigan vigentes la leyes capitalistas y así determinar el modo de vida del colectivo. Por el contrario, la meta del Proceso Revolucionario es el cambio de estructura (arrancar de raíz el modelo político de Estado y leyes reformistas) y la generación de nuevos paradigmas culturales, sociales y políticos de la sociedad. Uno de esos paradigmas primarios, grandes e innovadores a nivel mundial es la democracia directa.

En pocas horas se cierran las líneas que marcan el escenario de la enmienda y se abren las del nuevo escenario dirigido a la materialización de la Traslación Revolucionaria para producir la democracia directa.

domingo, 8 de febrero de 2009

De la Enmienda a la Traslación

Las proyecciones de los especialistas en sondeos electorales, el trabajo de la maquinaria electoral organizada por el PSUV, el proyecto del nuevo sistema político-social que viene gestando la Revolución y el liderazgo de Chávez son los factores que intervienen en el escenario para que los resultados del 15F sean favorables al SI. No obstante, debemos estar preparados también en caso de resultar ganadora la otra opción. El revolucionario debe siempre vislumbrar los caminos que se presentan y con sabiduría, calma y precisión aguda en el accionar político, definir sus estrategias para transitar por cualquiera de ellos.

Lo que está planteado en el escenario inmediato al 15F para ambos casos es la Traslación Revolucionaria que viene acompañada del cambio de estructura. La Traslación, como sabemos, es la transferencia del poder a las comunidades organizadas de una manera viable, consciente y plena. Es además arrancar de raíz todo componente orgánico del aparato burocrático del Estado reformista heredado de la IV República y transformarlo en elemento de política pública manejable por la base social organizada, capacitada e ideológicamente identificada.

Para materializar la Traslación tienen que completarse y desarrollarse cinco grandes líneas de ejercicio político-administrativo entre 2009 y 2012: (i) formalizar la capacitación política e ideológica de toda la militancia activa y de reserva (dirigentes, cuadros, unidades de base) que luchan del lado del Proceso Revolucionario. Se tiene que asumir como necesidad existencial de la Revolución, del militante y del proyecto de nueva sociedad el dominio ideológico de la tesis del SSXXI. Debe internalizarse sus categorías, postulados, metas, formas de acción. Esto incluye diseñar y poner en práctica la carrera del dirigente político, potencial candidato a las vocerías de las asambleas de ciudadanos y de los cargos de elección popular; (ii) en este lapso, hay que sustituir el Estado Reformista aún vigente y cambiarlo por las nuevas instancias del poder popular. Todas las estructuras creadas por la Democracia Representativa (IV República) tienen que desaparecer y en su lugar instrumentar la legalidad y competencia decisoria de consejos comunales, asambleas de ciudadanos, contraloría social, gobiernos comunitarios (nivel de comunas), cabildos abiertos y consejo nacional de gobierno. Alcanzado este nivel de desarrollo del poder popular todos los cargos del aparato burocrático se convierten en vocerías de sus respectivas entidades; (iii) establecer por la vía de la práctica revolucionaria las nuevas relaciones entre capital y trabajo. Éstas pasan a ser iguales (K=T) en planificación, gestión y administración de la unidad productiva. Asimismo, con la aparición de las comunas, surge el sector socialista de la producción, independiente del Estado y del sector privado; (iv) la conversión total del partido de gobierno en instrumento del pueblo. Valga decir el PSUV tiene que subordinarse a la comunidad organizada y contribuir con ella en alcanzar su emancipación. El partido no manda, sino obedece; y, (v) reforzar la estructura y la concepción revolucionaria del nuevo pensamiento de la defensa integral colectiva, con sus tres macro-componentes: fuerza armada bolivariana, reserva nacional y milicias populares.

Este es el camino a seguir con Chávez a la reelección o con los escuálidos eufóricos por creer que la revolución bolivariana se puede aniquilar.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Traslación del poder

El escenario de la enmienda ha generado repuestas de las fuerzas oponentes que permiten apreciar la continuidad de la Contención Política, estrategia continental contra el gobierno de Chávez. Creemos que la inauguración de Barak Obama ha estimulado a los adversarios del Proceso a fortalecer su base de operaciones y reforzar la estrategia empleada en el 2007. Destaca la frase que expresó horas antes se su juramentación “…con respecto a Venezuela, Chávez ha sido una fuerza que ha interrumpido el progreso en la región”. Más claro no canta un gallo. Aún retumba en los oídos su eco que sella las implicaciones geopolíticas que arroja sobre Venezuela. De hecho, su alianza con Brasil va en esa dirección.

Gesto para las fuerzas oponentes que le moraliza y le aupa a continuar su objetivo de aniquilar el Proceso Revolucionario. No por casualidad están aplicando la misma táctica que usaron en el 2007: (i) medios, (ii) desabastecimiento; y (iii) desafío político, mediante el empleo de las disciplinas no violentas (fascistas).

Ahora, para la Enmienda, lo arrecian con los mismos rasgos de entonces. No obstante, su método carece de sustento racional. Prevalece, como en todas sus acciones, el afán por salir de Chávez y detener el Proceso Revolucionario. No existe un proyecto alternativo con fundamentos teóricos y mucho menos prácticos que se puedan oponer al de la sociedad que busca desarrollar la Revolución en Venezuela. Éste, tiene planteamientos de fondo y de forma que van desde la propuesta de un nuevo modo de vida al transformar de manera radical la estructura social hasta transferir la toma de decisiones a la comunidad organizada.

Si bien la lucha por esas transformaciones no ha finalizado, científicamente es verificable el avance de los cambios logrados hasta ahora. Alcanzar la meta de producir un cambio de estructura, estimulador de la traslación del poder, es una lucha de décadas. Lustros por señalar el escenario más favorable e inmediato. La lucha es contra el modo de producción basado en las leyes del mercado. La lucha es contra una cultura alienante incrustrada en la razón y el alma del individuo, producto de la búsqueda interminable del lucro, de la acumulación y de la maximización del beneficio. Revertir esa condición existencial demanda tiempo, razocinio, estudio, discernimiento por parte del venezolano. Erradicar la alienación para sustituirla por la nueva cultura de la emancipación y concebir la conciencia crítica en la cotidianidad exige dominio pleno de los principios ideológicos sostenedores del nuevo modelo de sociedad. Para combatir la alienación se necesita humildad en la concepción del poder a fin de entender y practicar la traslación revolucionaria.

La lucha contra todas estas resistencias de tipo estructural arroja resultados desproporcionados en cuento a la relación esfuerzo rendimiento que se produce. Valga decir, por cada 100 unidades de esfuerzo por romper la alienación se obtienen 10 unidades de rendimiento. Sin embargo, aún con esos indicadores hay masa orgánica en la estructura social para proseguir la lucha cotidiana por cambiar valores, costumbres, conceptos; porque prevalezca una nueva forma de entender la vida y el mundo; por ensanchar la base del nuevo sistema político-económico basado en el bien común y la espiritualidad en lugar de la codicia y el pragmatismo que caracteriza al capitalismo dominante en la Venezuela de hoy. De eso trata la traslación de poder.

martes, 20 de enero de 2009

En medio de la tormenta

En plena efervescencia del repudio, rechazo y condena que genera el genocidio sionista por parte del gobierno israelí contra el pueblo palestino; en medio de esta tormenta y sabiendo también que lo más significativo en la coyuntura de la enmienda es la organización y su maquinaria, en medio de todo esto, no dejamos de darle continuidad al peregrinaje político para promover y difundir la ideología revolucionaria.

Respaldamos y nos unimos a todas las protestas y nos hacemos solidarios hasta el infinito con Palestina. Asimismo, aupamos los comités por el SI y estimulamos a la estructura (PSUV y organizaciones a fines) a apuntalar las acciones para que toda la militancia del Proceso Revolucionario vote a favor de la Enmienda.

Pero, a la par de asumir estas tareas llamamos también a constituir las unidades de formación política y difusión ideológica. Unidades ya identificadas como los CFI (Centro de Formación Ideológica). Sabemos que aquellos productores del intelecto que se comprometen con la acción creadora de la teoría pueden además cumplir con la condena a Israel y con el SI de la enmienda de manera simultánea.

Caracterizado el momento, definamos al CFI para hacer un trabajo de captación de voluntarios. Buscamos revolucionarios duales: prácticos (acción pragmática de buscar los votos y sumarse a la solidaridad con Palestina) y teóricos (hacedor de los nuevos conceptos que rompan los viejos paradigmas establecidos por el capitalismo). El CFI es la unidad política del poder popular destinada a elevar la conciencia revolucionaria del colectivo nacional, capacitar a la comunidad organizada a establecer las bases del SSXXI y formar la nueva ética y moral revolucionarias del pueblo venezolano. Metas alcanzar mediante el logro de tres estrategias: (i) difusión ideológica; (ii) formación Política y (iii) investigación teórica.

El primer paso a dar por quienes manifiesten su convicción y voluntad de instalar un CFI, es captar por lo menos a diez (10) militantes comprometidos, ubicar un local para reunirlos durante ocho horas y proceder a dictarles el taller “Difusores Ideológicos de la Revolución”. Esto permitirá darle inicio a la tarea primaria de los CFI: la prédica diaria de construir la ruta por donde transitar la revolución y, específicamente para la coyuntura actual, hacer entender que la enmienda es un componente de la estructura del Proceso Revolucionario.

El revolucionario comprometido tiene que aprender a analizar los acontecimientos políticos del momento, indagar acerca de la situación geopolítica mundial (por ejemplo, estudiar lo que pasa en Gaza), interpretar los hechos observables de la escalada de acciones internacionales del Imperio, pedir opiniones a expertos y confrontar posiciones. Con la instalación de los CFI, en todos las localidades donde habiten revolucionarios, podremos entonces aprender a relacionar lo abstracto (interpretación subjetiva) para producir lo simbólico (modelos de análisis) y, como resultado de ello, elaborar conclusiones racionales (conciencia revolucionaria). Los CFI enseñan a pensar bajo los parámetros del nuevo marco conceptual definido por el Presidente Chávez: (i) democracia directa, (ii) SSXXI (iii) desarrollo autogestionario, (iv) pluripolaridad.

Tormenta esta y miles de iguales nunca harán sucumbir la labor de la difusión ideológica del socialismo como modo de vida y de lucha para construir otro mundo posible.

Hay que restearse con Chávez

En medio del estreno de Barak Obama como Presidente de los EE.UU., unido al mediocre alto al fuego en Gaza, las guarimbas de los estudiantes opositores al Proceso Revolucionario y la maquinaria mediática de los medios privados en contra de la Enmienda, en medio de este escenario está Chávez.



Indudablemente que la Enmienda Constitucional no significa solamente la reelección de los cargos de elección popular, es también la concreción de dos elementos fundamentales inherentes a la esencia de la Revolución: (i) la traslación revolucionaria y (ii) el cambio de estructura.



La traslación se refiere a la transferencia del poder a las comunidades organizadas. Es, en términos concretos, la materialización del poder popular. La traslación permite que la toma de decisiones en el ámbito de las políticas públicas recaiga en las asambleas de ciudadanos para ser ejecutadas por los consejos comunales y demás expresiones populares similares. La Traslación es entonces la comunidad organizada como estructura básica para operacionalizar del socialismo.



Por su parte, el cambio de estructura es la transformación desde sus raíces de todo el sistema político vigente. Es darle un vuelco a la pirámide del poder. La vigencia de las cúpulas cede su espacio a la base de sustento, es decir, al pueblo por vía de las comunidades organizadas. El cambio de estructura viabiliza la producción socialista y la creación de ese sector productivo de manera independiente tanto del Estado como del sector privado. El cambio de estructura es el establecimiento de nuevos paradigmas que inducen a todas las instancias de intermediación social, a convertirse en componentes políticos subordinados al poder de las comunidades organizadas. A propósito de esta determinación cito, por ejemplo, el rol del PSUV que bajo los postulados del socialismo debe someterse a las decisiones de la comunidad para contribuir a su emancipación. Por eso creo que, una vez obtenido el triunfo de la enmienda, se revise el rol que cumple actualmente y se reajuste a los principios socialistas dentro del marco del Bien Común y la humildad política.



Por lo tanto, enmienda significa avanzar de manera acelerada en la toma de espacios orgánicos, políticos y sociales, para profundizar y consolidar el socialismo en Venezuela. Resulta entonces que la Enmienda es un componente estructural del Proceso Revolucionario. Y es aquí donde tiene que jugar un rol de primer orden Hugo Chávez: garantizar la continuidad del proceso para la creación y desarrollo de esta nueva sociedad y perseverar en la lucha contra el imperialismo. Con él rompemos el paradigma del modelo imperialista impuesto por los intereses más poderosos de los EE.UU., cuyo basamento es la democracia representativa. Con Chávez alcanzaremos tanto la traslación revolucionaria como el cambio de estructura.



Además, cuando observamos el escenario de la Enmienda y vemos los ataques intencionalmente aniquiladores del Proceso por la oposición desestabilizadora (los que la dirigen demuestran su vocación fascista), sumados a los calificativos aislacionistas que hace el nuevo mandatario norteamericano acerca del Presidente Chávez, la respuesta de quien lucha con valores auténticamente revolucionarios es darle más fuerza a Chávez como símbolo de los cambios radicales para establecer la nueva sociedad. El escenario político de hoy es muy claro: hay que restearse con Chávez.

jueves, 1 de enero de 2009

Primer Taller Ideológico del 2009

Iniciamos el año acoplados a la dinámica de aceleración que exige el Proceso. Por eso hemos programado el Primer Taller Ideológico del 2009 en Caracas con los Consejos Comunales, militantes del PSUV y grupos organizados de las comunidades de Coche y El Valle, el sábado 10 de enero a las 10.00 am. Será en una de las salas de la Escuela de Planificación que opera en La Rinconada. Este Primer Taller lo dividimos en tres partes: (i) caracterización del escenario 2009 marcado por la Enmienda Constitucional y las derivaciones que han generado los resultados del 2D (2007) y 26/11 (2008); (ii) esta primera parte debe relacionarse de manera muy estrecha con la interpretación política del Socialismo del Siglo XXI (también identificado como Bolivariano o Revolucionario). Por lo tanto la segunda parte tendrá por objetivo la definición de los fundamentos y descripción detallada de los principios básicos que lo sustentan teóricamente. Ahondaremos en la génesis de las categorías que se han venido creando como consecuencia de la práctica del Proceso iniciado en 1999; (iii) en la tercera parte analizaremos los conceptos de la energía morfogénetica, como la fuerza integral del revolucionario para alcanzar las metas del Proceso –entre ellas la Enmienda-- sin dejarse vencer por las fuerzas adversas que se oponen a la consolidación de la Revolución venezolana.

El desarrollo de las tres partes del taller nos debe conducir al qué hacer de manera inmediata en el plano ideológico. Estimo que la actitud del auditorio, formado por un grupo de esta militancia comprometida con el Proceso y dispuesta a manifestar su sentido de pertenencia a la nueva sociedad que se construye, asumo que las acciones a emprender por ese grupo deben ejecutarse en dos direcciones: (i) activar las unidades de difusión ideológica para llevarle a todas las parroquias y barrios de Caracas los elementos ideológicos básicos que estimulen en su conciencia el significado del nuevo modo de entender la vida y el mundo a través del socialismo; y, (ii) fundar una unidad de investigación, con parte de este voluntariado definido por sus rasgos potenciales, para el estudio y el análisis. Unidad que se aboque a llevar adelante algunas de las líneas de investigación político-ideológica que tiene plasmado en sus estatutos y esencia el Centro de Formación Ideológica (CFI) dentro del Programa de Investigación de la tesis del SSXXI.

Además, este evento no se circunscribe exclusivamente al acto didáctico de síntesis y análisis, sino que debe generar lazos de interconexión con el CFI para mantener las relaciones que la coyuntura 2009 (batalla ideológica) exige a los revolucionarios: avanzar de manera acelerada y permanente en la creación de las condiciones objetivas y subjetivas para que se viabilice el Socialismo y se pueda entrar con mayor nivel de conocimientos y convicción al verdadero cambio de estructura de la sociedad venezolana.

Paralelamente a la planificación de este acto, ya estamos en pleno momento de multiplicar la difusión ideológica y por lo tanto comenzamos a llenar la agenda con eventos similares. Así el martes 13 a las 09.00 am, será en el Núcleo de la Universidad de Carabobo en La Morita, Maracay con los estudiantes bolivarianos de Aragua. El sábado 17 a las 10.00 am, en la Alcaldía de Guanta, Anzoátegui. El martes 20 a las 5 pm, en la Universidad Católica Santa Rosa de Caracas (UCSAR). El jueves 22, reinicio del Curso de Capacitación en el IUTC, Cabimas. El martes 27, en Petro Perijá, Maracaibo. Queda pendiente la planificación con el Instituto Nacional de Sanidad Agrícola Integral (INSAI); el Ministerio de la Mujer y la actividad internacional en Santa Cruz, Bolivia.

Es moralizante y necesario que los miembros de los CFI de los estados puedan estar presentes en cualquiera de los eventos que se programan para enero. Lo requiere el escenario de la Enmienda y lo demanda la batalla ideológica. Adicionalmente, como la captación del voluntariado está presente en estos talleres, les anoto correos y teléfonos para que se comuniquen aquellos que sientan que deben dar un paso al frente a fin de convertirse en difusores ideológicos e incorporarse a los CFI:
(0414) 547-1486/ (0412) 247-9687 /izarraw@cantv.net/ williamizarra@gmail.com

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Callarle la boca a la oposición

Los intelectuales de la oposición crean sus propios modelos de análisis. Razonan el escenario que se abre a partir del 23/11 y las perspectivas para lograr la aprobación de la enmienda. Aportan elementos considerados como fundamentales para planear sus respectivas formas de acción. Sintetizo sus apreciaciones en estos diez puntos:

(i) el 23/11 es el coletazo del 2D;

(ii) el 23/11 quedó demostrado que la oposición puede batirle en la cueva al chavismo;

(iii) se agotó el discurso bolivariano;

(iv) el modelo político elaborado por el Presidente a partir del 2004 pierde vigencia;

(v) el fascismo gana terreno y avanza hacia el desplazamiento del gobierno en el corto plazo;

(vi) se inicia el espacio del retorno de la democracia representativa con la característica de unir a viejos líderes con los chamos emergentes de las organizaciones aparecidas a partir de 1998;

(vii) el escenario internacional no le será favorable a Chávez por lo de la crisis financiera y la caída de los precios petroleros;

(viii) Obama representa la referencia que unifica a la clase dominante del Imperio para retomar la hegemonía mundial de EE.UU., basado en el “Siglo Americano”;

(ix) un Obama a la disposición de los intereses imperiales podría ser más problemático que Bush en las relaciones con Venezuela; y

(x) el SSXXI no ha hecho ningún aporte científico o práctico para su avance hacia una sociedad postcapitalista.

De esta síntesis extraigo dos conclusiones. La primera es que el marco teórico de cada intelectual representa una verdad que no tiene que ser única. Sus referencias sustentadas en elementos que para ellos constituyen la verificación de sus hipótesis no es válida para un revolucionario cuyo marco teórico es diametralmente opuesto. El intelectual que cree en el mercado y que se ha instruido de los teóricos capitalistas, brillantes y hasta geniales, genera un modelo traducido en el escenario político divergente de otros pensantes que observan la vida y el mundo desde otras perspectivas. Por ejemplo, para ellos es muy importante la consideración de los asuntos macroeconómicos que los eleva a una dimensión muy por encima de la condición humana. En contraposición, para un revolucionario es más trascendente el Bien Común que las tasas de ganancias de las bolsas de valores. De allí que los modelos engendrados no tenga la misma valoración y peso por mucha estadística o imaginación que posean sus contenidos.

La segunda conclusión la refiero a la necesidad de producir intelectualmente las nuevas categorías políticas que le den sostén al SSXXI. Ellos lo denominan “…aporte científico y práctico a la sociedad postcapitalista”. Más allá del discurso, el Proceso no ha asumido todavía la cientificidad de la tesis de la Revolución Bolivariana. Y no es por falta de ideas, de capacidad y de talento. Eso existe. Es más, aprovechando el llamado a la conciliación, creo que es hora de llamar también a todos esos cuadros revolucionarios que ya están formados y que dan el todo por el todo por la instauración del Modelo socialista en Venezuela. Proyectos listos y hombres prestos acudirían al llamado de la República y del Proceso para abocarse a la creación del Centro de Investigación y Producción Intelectual del SSXXI. Unidad para estructurar la nueva base teórica de esta tesis y así: (i) proyectar por los siglos la propuesta mundial y (ii) callarle la boca a quienes se creen únicos poseedores del conocimiento universal.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Contra el fascismo

El capitalismo es el generador del fascismo. Allí radica la semilla de este mal mundial. La experiencia de su nacimiento es producto de la sumisión de la razón del ser a la voluntad controlada por el poder del totalitarismo. Fascismo es violencia y propaganda alienante. Todo por establecer la preponderancia de una clase sobre el conjunto de la sociedad. Lamentablemente, el fascismo y sus análogos políticos diseminados por todo el mundo, son mayoría. La tan mentada democracia occidental tiene una base de control sustentada en elementos fascistas. Y, en esta realidad del siglo XXI, esos preceptos que se tornan en símbolo de las potencias mundiales respaldadas por las grandes corporaciones transnacionales, han penetrado todos los continentes de La Tierra (hasta Asia ha cedido a sus tentaciones) para establecer los conceptos que asume más del 60% de la población mundial.

Afortunadamente, en Venezuela la minoría rebelde y buscadora de libertades para consolidar la emancipación del pueblo logró superar a la mayoría y hacerse del gobierno. Minoría que se convierte en mayoría relativa pero no absoluta. No obstante, es gobierno y por lo tanto ejerce el poder con base en postulados democráticos orientados a la sustitución del modelo político y del establecimiento de una nueva sociedad con nuevos rasgos culturales determinantes de la independencia nacional.

Ahora bien, en este punto crucial nos encontramos. La Revolución Bolivariana se confronta con estructuras de poder (procede de elementos internacionales y nacionales) cuya dirección presenta perfiles fascistas. Se destaca en ese choque frontal la negación de la ideología por parte de las fuerzas oponentes a la Revolución. Posturas conceptuales pertenecientes a un marco teórico diametralmente opuesto al del revolucionario. La ideología es una fuente nutriente del Proceso y, desde su génesis, las fuerzas fascistas la han considerado como una amenaza a su hegemonía. De manera contraria, para el revolucionario la ideología es un factor político indispensable para lograr: (i) fortalecer la racionalidad de los sectores afectos a la Revolución; (ii) solidificar la base teórica conceptual de la tesis que sostiene el Proceso Bolivariano; y, (iii) apuntalar la espada de lucha para vencer al oponente.

Como el marco teórico de la oposición está concebido sobre la interpretación del mundo y la vida basado en los valores que impone el capital, su referencia para juzgar, evaluar y analizar la gestión de Estado y los programas de desarrollo del gobierno revolucionario nunca será compatible al patrón que ha internalizado. Por lo tanto, medios de difusión (propaganda), medios de producción (en manos privadas) y estructuras de gobierno (gobernaciones y alcaldías) adscritos a ese sector nunca aceptarán la razón y los logros del gobierno revolucionario; ni permitirán el triunfo del socialismo sobre el capitalismo. Son visiones opuestas. La pelea de ellos es por preservar su propia vida mundial.

Por eso, aún siendo mayoría relativa y gobierno con apoyo popular, si no blindamos la conciencia con los principios socialistas y nos dedicamos a la difusión ideológica, esa oposición con rasgos y características fascistas que se vincula con el poder mundial puede someter a la Revolución. Por ser mayoría y con hegemonía mundial casi absoluta, el fascismo no para ni la maquinaria de su propaganda ni el terror para derrotar a quienes lo retan.

martes, 2 de diciembre de 2008

Ideología para la Enmienda

Parte de la habilidad profesional del piloto militar es el dominio del vuelo en formación; principalmente en la especialidad de combate (aviones de caza como los Sukhoi). El vuelo en formación es la rutina y la disciplina inherente a las operaciones que ejecuta el piloto de caza. Una formación se organiza con base en el líder y los gregarios. El líder tiene la inmensa responsabilidad de conducir a los gregarios y hacer del conjunto un equipo homogéneo para alcanzar el objetivo propuesto. Los gregarios siguen las instrucciones del líder y tienen que hacerlo, hasta de manera ciega, para no poner en riesgo la misión asignada.

Así visualizo la decisión tomada por el Presidente sobre la enmienda constitucional que va a ser solicitada por la militancia revolucionaria. En esta circunstancia hay que organizar el vuelo en formación. El líder, quien tiene la visión estratégica y los conocimientos más completos sobre la situación, decidió tomar un rumbo. Los gregarios que somos seguidores de sus indicaciones tenemos que cerrar la formación y volar por ese camino escogido.

No obstante, observo que para organizar la formación y volar cada vez más pegados se requiere continuar con el esfuerzo de la capacitación política, basada en la asimilación ideológica. Si se estima que el llamado a consulta popular será más o menos en febrero, considero que en esos 60 días que nos separan de la fecha, se tiene que actuar bidireccionalmente para no perder el objetivo. Las dos direcciones de la acción política de la militancia revolucionaria son las siguientes: (i) la movilización orgánica del partido y aliados con toda su estructura activada a fin de dar cumplimiento a lo exigido por la Constitución Nacional; (ii) paralela y simultáneamente a la movilización, tenemos que fortalecer la conciencia revolucionaria tanto de los propios militantes como de su entorno y de los espacios que abarca cada uno de ellos en cada estructura orgánica. El fortalecimiento de la conciencia pasa necesariamente por difundir e inducir al estudio de la ideología revolucionaria. Los nuevos valores y categorías políticas implícitas en el Socialismo exigen la sustitución del marco teórico que nos ha impuesto la democracia representativa.

Con la experiencia del 2D a cuestas considero que la difusión ideológica, para que se concrete la base conceptual de la tesis del SSXXI, debe contener elementos teóricos que expliquen y justifiquen la necesidad en este instante de una enmienda constitucional. La captación del voto de militantes, aliados y ciudadanos no solamente hay que basarla en compromiso y emoción. Hay que darle vida consciente para que desarrolle espontáneamente el sentido de pertenencia. Entonces, como consecuencia de sus propias reflexiones sin caer en contradicciones ni dudas acepte la enmienda, defienda su alcance, justifique su vigencia, quede en condiciones seguras para rechazar los manejos subliminales de la poderosa maquinaria comunicacional de la contra-revolución que se opondrá ferozmente a ella; y luche por la consolidación del Proceso Revolucionario. El espejo del 2D y la clarinada del 23/11 los tenemos cerquita. Miremos sus reflejos para evitar caer en ellos.

Por lo tanto, la acción del revolucionario no es solamente buscar el voto, hay que echarle bolas a la ideología pues es la garantía del socialismo y la única vía para solidificar la nueva sociedad que busca la Revolución.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Así interpreto el 23/11

Es hábito, costumbre de los valores que se practican en la institución militar, usar el clarín para alertar. Cuando se escucha su toque algo se anuncia. Sonido que induce a una acción. Internamente se altera la condición armónica del individuo para adoptar la postura corporal de responder a algo que va a suceder. El clarín avizora un cambio y el qué hacer apenas concluya su eco.

El 23/11 fue una clarinada. Segundo toque de corneta pues el primero, inicio de la alerta, ocurrió el 2D. Este clarín, que para mi su ronquido es fuerte, es consecuencia del NO a la reforma y la continuación de la tendencia contra-revolucionaria de incrementar progresivamente la ocupación de espacios que se daban por consolidados para la Revolución. Su resonancia incide en tres factores cardinales del Proceso Bolivariano: (i) la psicología del individuo; (ii) la estructura ideológica de sustento; y, (iii) la organización del colectivo revolucionario.

En lo psicológico, tenemos por obligación moral no dejarnos someter por la euforia de la oposición y mucho menos por sus análisis pragmáticos que proyectan la continuación del inicio del fin. La oposición, por efectos de sus mensajes divergentes, va a tratar de persuadir al pueblo nacional de estas dos situaciones: (a) el chavismo, con Chávez a la cabeza, está agotado y por lo tanto comienza la sustitución de su Proceso Revolucionario por la verdadera democracia; y, (b) la tesis del SSXXI no tiene razón de ser en Venezuela, ni en el mundo, por lo que fracasó su intento de nacer. Si oímos fuera de nuestra racionalidad sus planteamientos y caemos en su embrujo entramos en pánico y en consecuencia estamos derrotados. Por el contrario, si reanimamos la fuerza interna (morfogénesis) que poseemos para luchar por la Revolución los sacudimos de una vez y nos elevamos a una dimensión superior a la de ellos. La lectura de la correlación de fuerzas señala que la rojita sigue siendo superior, aunque la de ellos sea significativa después del 23/11.

Influye en la psicología del individuo, el conocimiento y dominio ideológico de los conceptos fundamentales que sostiene la tesis del SSXXI y las metas de la Revolución Bolivariana. Factor débil aún en gran parte de la militancia revolucionaria. La formación, capacitación, investigación y difusión de la ideología revolucionaria es el punto de gravitación de nuestra realidad de hoy. Es el meollo, la médula, el corazón de lo que debemos hacer quienes luchamos por establecer un nuevo orden en la sociedad venezolana. La ausencia de este factor vital arrojó la clarinada del 2D y su repercusión en la del 23/11.

El clarín alcanza también a la organización del colectivo revolucionario. Demanda ese nivel orgánico disposición anímica del individuo (psicología) que se traduce en el ímpetu y voluntad para estudiar el SSXXI. Calma y sosiego más conocimientos resulta en claridad ideológica y por lo tanto: (i) ubicación del revolucionario en la antesala de la estructuración real del poder popular; (ii) captación de militantes para formarse política e ideológicamente; (iii) asumir el significado de la transferencia de la toma de decisiones; y, (iv) demandar la concreción de las instancias de gobierno en vocerías populares.

Ha sonado el clarín de la alerta. Estamos en el lapso exacto de impedir el tercer toque que podría ser fatal. La alerta nos obliga a todos (gobernantes y gobernados revolucionarios) a asumir el acto ideológico de manera masiva.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

SSXXI a partir del 23/11

La oposición basa sus análisis políticos, proyecciones electorales y planes de acción en un marco teórico signado por los valores capitalistas. Su visión del mundo y la vida es totalmente opuesta a la revolucionaria. La oposición nunca podrá entender, por ejemplo, la propuesta de un solo gobierno. Para la oposición el poder le pertenece a las cúpulas sean económicas, políticas o intelectuales; pero jamás lo asumen como una elemento de la creación humana que permita la emancipación del pueblo. Eso se debe a la formación del marco teórico. Los oponentes al Proceso Bolivariano creen en la vigencia del neo-liberalismo como modo de producir los bienes y servicios que demanda el ser para subsistir hoy. Creen en el capitalismo estático, conservador de líneas de conducta excluyentes, pragmático y dominador de la mente del ser para que actúe como objeto o máquina consumidora. Defienden la democracia que pregona el Imperio y, en consecuencia, lo respaldan. Están convencidos que el modelo de vida impuesto a los pueblos de manera dogmática por los gobiernos de EE.UU., y sus aliados sumisos de Europa Occidental es el que debe imitarse en Venezuela. Importan ideas, costumbres y productos para cumplir las leyes del capitalismo y así maximizar las ganancia, razón única del capital. Po lo tanto, su marco teórico no es compatible con el modelo socialista que se está implantando en Venezuela. Los conceptos político-ideológicos hacen que co-existan dos mundos contrarios en una misma sociedad.

Ejemplo de las diferencias conceptuales ubicadas a nivel de la génesis del pensamiento es el referido al Estado. Habla la oposición de “la descomposición del estado actual”. Pues es así. Aunque no se trata de la descomposición sino de la sustitución de la base de funcionamiento del estado reformista por la nueva institucionalidad donde las leyes que va creando la Revolución le va dando un nuevo piso a lo que será el Estado Comunitario, Socialista y Revolucionario. Marcos teóricos diferentes conducen a la concepción ideológica distinta de la política, la cultura, el uso de los medios de comunicación, del lenguaje, de la cotidianidad y por supuesto de lo que manifiesta Chávez, cabeza del movimiento político-social-cultural-militar en el Continente. Por eso es que nada de lo que haga el gobierno, ni las organizaciones sociales de base e individuos emancipados ideológicamente, nada de lo que se concrete en acciones fuera de su marco teórico será válido para ellos.

Todos tienen razón, tanto la oposición como los revolucionarios al considerar el 23/11 como el punto crítico que definirá el desenlace de la coyuntura que ha generado el escenario del 2008. A partir de esa encrucijada entraremos en la nueva etapa de la Revolución. Les aterra a la oposición saber que la República será socialista y que a pesar de sus interpretaciones fuera de contexto, el 23/11 la Revolución se profundiza. El Socialismo del Siglo XXI, tesis inédita, fresca, sin comparación con ninguna otra existente, en fase de creación y consolidación, tomará nueva fortaleza. Nada que ver con comunismo, ni socialismo real ni utópico. El SSXXI es Venezuela emancipada, poder popular, Bien Común, Cristo, Bolívar, Ché, diferentes modos de propiedad, distinto modos de producción compatibles y en armonía. Es la vocería Popular en todas las expresiones del Estado. SSXXI es solidaridad internacional y tolerancia de esa oposición a pesar de su oquedad.

viernes, 14 de noviembre de 2008

La fuerza para pulverizar

Vivimos en un proceso político estimulador de emociones. La praxis por alcanzar nuevos estadios de vida en la sociedad se fusiona con los alientos que dimanan del liderazgo conductor (Chávez) y de las ideas inspiradoras de nuevos paradigmas (SSXXI). Alma y materia, espíritu y potencia, conjunto de sensaciones que se transforma en fuerza. Así tendremos distintos ímpetus descubiertos por el ser que aparecen en su interior en tanto exista emocionalidad creadora. La suma de esa vitalidad representada por F1, F2, F3 hasta Fn se constituye en el conjunto de vectores de la morfogénesis. Algunos de estos vectores son, por ejemplo: (F1) el contacto espiritual con nuestros libertadores, antepasados indígenas e historia política; (F2) las nuevas organizaciones sociales y comunitarias; (F3) la creación de la cultura emancipadora; (F4) la investigación dirigida a producir nuevas tecnologías; (F5) el cambio del hábitat en tiempos progresivos; (F6) la práctica de solidaridad fundamentada en amor al prójimo; (F7) la simbiosis que ocurre entre el líder y la multitud en un acto de masas. Estos vectores de la morfogénesis la convierten en una fortaleza multivariable que se transforma en energía permanente.

La presencia de la fibra permanente se concreta al unir en un solo cuerpo de resolución alma, razón y corazón. Tronco energético potenciador de actos superiores a nuestra vitalidad física que nos empuja a confrontar adversidades, derrotar inmensos obstáculos y someter las objeciones encontradas que se oponen a nuestras metas. Por ejemplo: (-1) la desestabilización de la oposición reaccionaria reflejada principalmente en la guerra mediática de quienes tienen el poder de la comunicación radial, impresa y televisiva (no debemos creer en los análisis que hacen a diario. Su marco teórico así como sus valores e ideas son contrarias a las del revolucionario. Jamás lo que hace el gobierno será bueno para ellos. Se basan en el capitalismo, mientras el Proceso Revolucionario lo hace en el socialismo. Son visiones del mundo opuestas); (-2) los valores, hábitos y costumbres aún vigente en nuestra sociedad de consumo que produce la alienación del ser (pérdida de la conciencia crítica); (-3) la matriz de opinión internacional que manejan las transnacionales de la comunicación en contra del gobierno nacional (Chávez es un dictador, en Venezuela no hay democracia y el gobierno es aliado del terrorismo).

Estos desafíos son para la energía morfogenética su ejercicio de combate cotidiano. Confrontación a la que concurre el revolucionario por propia convicción; y por muy ilimitadas que sean las dificultades que se presenten la energía morfogenética multiplica la acción para liquidar a la contrarrevolución. Siempre las fuerzas (F) superarán a los oponentes menos (-). He alli la bondad infinita de la morfogénesis. Por generar la voluntad consciente y en estado de aceleración, el revolucionario responderá la confrontación directa para desbaratar a la contrafuerza oponente; y de no lograrlo, no se rinde. Comenzará entonces la búsqueda de los caminos indirectos. Ya no es la recta lo más cercano. Aparecerán curvas, caminos sinuosos, avances y retrocesos; pero, su energía reflejada en la plena disposición a mantener constante su brega le llevará a superar los obstáculos encontrados, dominar la situación y lograr el propósito de someter a la adversidad. A mayor nivel de morfogénesis mayor posibilidad de entender y luchar por el Proceso Revolucionario.